domingo 21 de julio de 2019 - 12:00 AM

Cueva del Indio: una aventura en medio de la oscuridad

A tan solo 10 minutos del parque principal de Páramo, Santander, se encuentra la Cueva del Indio. Una caverna de 1,5 kilómetros que pone a prueba la valentía y la resistencia de quienes la visitan.

Después de una caminata de 10 de minutos, se llega desde el parque principal del municipio de Páramo hasta la Cueva del Indio. Una caverna de 1.5 kilómetros, que recibe su nombre, según relatan los pobladores, de las piezas y los restos arqueológicos de los indígenas Guane, que fueron hallados cerca del lugar.

Desde una ladera se divisa la entrada de la caverna. Para llegar allí es necesario deslizarse por medio de un cable unos 25 metros. La dirección que otorga el guía a los visitantes es clara. Poner la mitad de los pies sobre el costado de las rocas y dejarse caer. El recorrido dura aproximadamente 20 segundos. En él las personas pueden sentir el viento en las mejillas y observar la copa de los árboles.

Cuando se ingresa en la primera cámara de la cueva, la luz se desvanece por completo y se empiezan a escuchar los chillidos de los murciélagos que reposan sobre el techo. Para no molestarlos, se encienden unas luces tenues en los cascos de los turistas durante el recorrido.

A medida que avanza el camino, las personas se pueden encontrar corredores de un metro de altura o menos. Estos obligan a agacharse o arrastrarse en algunos segmentos. ¡Ahí empieza el esfuerzo físico!

Lea también: Así se siente saltar 70 metros al vacío en 3,5 segundos en Santander

La cueva se caracteriza también por la humedad. Es frecuente encontrar tramos que están inundados. En ellos el agua es fría y alcanza una altura de 40 o 50 centímetros.

La segunda cámara es conocida como ‘Motel cueva’, puesto que los murciélagos la utilizan para aparearse. La razón, es la amplitud y la altura del lugar.

Evitar patinar entre las piedras o el fango durante el recorrido es otro de los elementos que hacen de la travesía toda una aventura. Caídas y golpes se convierten en una parte de la experiencia que tienen quienes la visitan.

Para llegar a la última cámara los exploradores tiene dos opciones. Atravesar un túnel de 50 cm de alto por 80 cm de ancho o lanzarse desde una altura de dos metros hacia pozo. Si se decide la última opción se hace necesario nadar una pequeña distancia, que no genera dificultad si se cuenta con un chaleco salvavidas.

En la tercera cámara se pueden observar murciélagos grandes y vistosos que se alimentan de sangre animal. También, estalagmitas de dos metros o más.

En ese punto, el recorrido inicia su fase final. Después de algunos minutos de camino, los visitantes se topan con un descenso de unos 15 metros. De estos 10 se bajan por medio de unas escaleras y los 5 restantes se deben surtir por medio de un salto hacia un pozo en medio de la oscuridad.

Luego de varios minutos nadando, las personas pueden observar en el fondo de la caverna algunos rayos de luz, que anuncian que el recorrido, de una hora y media, ha llegado a su final.

Le puede interesar: San Gil, en la ruta turística del “Deporte y la Aventura”

Páramo extremo

Luego de cumplir el recorrido por la caverna, los turistas pueden disfrutar de un circuito que se encuentra a unos 20 metros de altura y que pone a prueba su agilidad. Para subir a las plataformas se hace necesario ponerse un arnés, unos guantes y otros elementos de seguridad.

La primera fase, contempla subir una malla, que concentra el esfuerzo físico en la parte superior del cuerpo y toma varios minutos.

Una vez se completa esta prueba se surten otras tres, que requieren equilibrio y serenidad. Un puente de escaleras flotantes, varias cuerdas y unos troncos suspendidos, comprenden esta fase.

Para bajar del circuito solo hay una opción, lanzarse al vacío. Esto se hace sostenido por medio de un dispositivo de caída libre o Quick Jump.

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad