sábado 01 de agosto de 2020 - 12:00 AM

Hospital de San Gil tendrá sala de cuidados intermedios

Se tiene proyectado comprar 16 camas hospitalarias electrónicas, 3 ventiladores mecánicos móviles y 10 monitores de signos vitales para la sala de cuidados que será de pacientes COVID-19
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Con la firma de un convenio ayer a las 12:00 del mediodía entre la Alcaldía de San Gil y el Hospital Regional de San Gil, se dio vía libre a la creación de una sala de cuidado intermedio en el municipio.

Sin la posibilidad, por ahora, de tener una Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, por la forma en que está estructurada la red hospitalaria de Santander y la falta de infraestructura física, este avance mejora las posibilidades de atención para la creciente cantidad de pacientes contagiados de COVID-19 en el municipio.

Con el convenio, la administración municipal puede entregar al Hospital $200 millones provenientes de las cuentas maestro. A estos recursos, el centro de salud sumará $87 millones. Con el total ($287 millones) se tiene proyectado comprar 16 camas hospitalarias electrónicas, 3 ventiladores mecánicos móviles y 10 monitores de signos vitales.

Hermes Ortiz Rodríguez, alcalde de San Gil, indicó que más allá de los recursos del convenio, la aprobación dada por la Secretaría de Salud Departamental da cuenta de un proyecto de expansión que fue tramitado y autorizado por el Gobierno Nacional.

Dicho plan de expansión contempla 30 camas para pacientes COVID-19. De ellas, se espera completar por lo menos 12 con ventilador mecánico y monitor. “Quisiéramos alcanzar las 25 camas con todos los equipos”, dijo Horbes Buitrago Mateus, gerente del centro hospitalario.

Actualmente en la sala para pacientes contagiados con el virus hay 12 camas, cinco de ellas ocupadas.

¿Para qué sirve una sala de cuidado intermedio?

Carlos Andrés Ariza, coordinador médico del hospital, indicó que una sala de cuidado intermedio da a los pacientes la oportunidad de recibir un servicio más especializado.

Es que los ventiladores mecánicos son tan solo una de las alternativas finales que se usan en estos espacios, antes de enviar los pacientes a una UCI.

En una sala de cuidados intermedios los usuarios reciben ventilación de alto flujo sin necesidad de estar entubado, monitoreo constante, atención de un médico intensivista, control de gases arteriales, entre otros parámetros.

Los ventiladores mecánicos, que en este caso serán móviles, permitirán también el traslado de los pacientes en ambulancia no medicalizadas a una unidad de cuidados intensivos. El hospital de San Gil tiene cinco ambulancias, tres de ellas no medicalizadas.

Hay que invertir

El Hospital Regional de San Gil no tiene la infraestructura en la actualidad para instalar una UCI. Para la unidad de cuidados intermedios se están haciendo reformas estructurales por $136 millones en acondicionamiento que provienen de recursos propios de la entidad.

Buitrago indicó que se están construyendo muros de separación de ambientes y un vestier para el personal médico y asistencial de servicio. Lo más importante en los cambios es la instalación de gases medicinales (oxígeno y aire comprimido) para 13 puntos, es decir, 13 camas. Estos gases son necesarios para el uso de los ventiladores mecánicos.

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