miércoles 05 de mayo de 2021 - 12:00 AM

Las UCI COVID-19 llenas en San Gil y Socorro

La tercer ola de contagios se siente con fuerza y el pico de la onda está sobrepasando la capacidad de atención de los centros de salud, los únicos con ventiladores en las dos provincias.
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Los servicios de Unidad de Cuidados Intensivos están llenos. Los profesionales de la salud ruegan porque los pacientes que están en las salas de cuidados intermedios de COVID-19 en los hospitales de San Gil y Socorro no se compliquen, porque si se agravan es muy difícil conseguir un ventilador para conectarlo.

La tercer ola de contagios se siente con fuerza y el pico de la onda está sobrepasando la capacidad de atención de los centros de salud, los únicos con ventiladores en las dos provincias.

El primero en alertar sobre la situación fue Pablo Cáceres, gerente del hospital socorrano. En un comunicado, se anunció que la institución había sobre pasado el 100% de su capacidad en las tres áreas respiratorias: urgencias, cuidados intermedios y cuidado crítico.

Con los principales centros de atención del área metropolitana de Bucaramanga también colapsados por el número de pacientes, las opciones de trasladar son bajas. “¿A dónde los enviamos?”, preguntó Cáceres al ser cuestionado sobre el tema y reconociendo que los últimos días fueron muy duros para enfermeros, médicos, camilleros y personal de aseo de estas áreas.

En el Manuela Beltrán hasta ayer habían 20 camas UCI - todas llenas- , 5 camas aislamiento con un sobre cupo de 11 pacientes. La exigencia es tan alta que en observación, la capacidad de atención está al 200%, es decir que hay pacientes sentados, en camillas, porque las camas no alcanzan.

Buscando ampliar la capacidad, el hospital trabaja en enviar pacientes de ginecobstetricia al servicio de quirúrgicas y así usar el espacio de ginecobstericia para tener pacientes COVID-19 en observación, es decir, tener 10 camas más de observación y así poder habilitar por lo menos cuatro ventiladores más en la zona COVID-19.

La alerta roja en el hospital del Socorro está desde el pasado 13 de abril.

San Gil

En el principal centro de atención de la capital guanentina la realidad es grave. En la UCI, con 9 camas habilitadas, hay nueve pacientes, seis de ellos conectados a ventilación mecánica y otros tres en alto riesgo de ser sometidos al mismo procedimiento. Es decir, que ahí la ocupación es del 100%.

Por las dificultades para acceder a medicamentos, la falta de más ventiladores y de personal especializado, el hospital tiene habilitadas cinco de las 15 camas de cuidados intermedios programadas y aquí hay tres pacientes. En observación o urgencias, la demanda de atención ha ido en aumento y de ocho camas disponibles, la institución subió a 17 camas, con una ocupación promedio de ocho pacientes.

Javier Enrique Acelas, subdirector científico del Hospital Regional de San Gil explicó que se están haciendo gestiones para conseguir algunos ventiladores más y esto ayudaría a ampliar la capacidad de la UCI y ah también de la unidad de cuidados intermedios. “Un paciente en cuidados intermedios en cualquier momento necesita ser entubado y no podemos ser irresponsables en eso”, explicó el funcionario.

Lo más preocupante para el directivo es que el momento más crítico aún no llega por eso es tan importante que las gente se tome en serio el autocuidado.

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