viernes 24 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

Primera fase del hospital de San Gil no se entregará en noviembre

De acuerdo con información recogida por este medio de la empresa constructora Unión Temporal AS serían por lo menos tres meses más los que se necesitarían para entregar la estructura en obra negra.
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Aunque los avances son notorios en la construcción de la nueva infraestructura del Hospital Regional de San Gil, es inviable pensar en que la primera fase de la obra se entregará en noviembre próximo, como está previsto.

De acuerdo con información recogida por este medio de la empresa constructora Unión Temporal AS serían por lo menos tres meses más los que se necesitarían para entregar la estructura en obra negra.

Jorge Delgado, director de obra de la contratista, explicó que solo en retrasos por el invierno fueron tres meses casi parados en el proceso de pilotaje, que aún no termina del todo.

De los 610 pilotes incluidos, faltan 17. La cifra que resulta mínima después de tantos inconvenientes sigue generando atrasos de trabajo, porque debido a esto no se ha logrado avanzar en la construcción del bloque C.

Hoy se realizará un comité con la interventoría y uno de los temas será justamente la fecha de entrega, que muy seguramente será más allá de marzo de 2022.

Lo que está por definir es el verdadero alcance de la primera fase, porque si bien siempre se ha estipulado que es en obra negra hay algunas dudas sobre aspectos como el friso en todas las paredes.

Picos altos y bajos

La obra de construcción hoy tiene un avance del 38%, aseguró Delgado. El problema es que la evolución no es simultánea en los cuatro bloques.

Por ejemplo, el mayor alcancé se ha logrado en el módulo A que tiene toda la parte estructural lista, es decir, las cubiertas y las vigas. Ahora entra al proceso de mampostería y muros en un área construida de 3.000 metros cuadrados.

El bloque B va avanzando en las columnas y las cubiertas, siendo el más grande de los cuatro en área con 4.500 metros cuadrados.

El C, que tiene el mismo tamaño del A, es el más retrasado de todos porque aún están haciendo los pilotes. “Hoy por ejemplo está hecho un barrial”, expresó Delgado, hablando sobre los problemas que enfrenta cada día y que impiden a la piloteadora trabajar de la forma esperada.

Otra de las dificultades del pilotaje que debió terminar hace varios meses fueron el tipo de rocas encontradas en las excavaciones, que obligaron al cambio de taladro.

El módulo D, él único de un solo piso, también ya tiene las columnas y la cubiertas listas.

Efectos a largo plazo

El cronograma inicial planteado en tres fases, poniendo como meta entregar toda la infraestructura del nuevo hospital terminada antes de finalizar 2023, estaría en riesgo y no por falta de recursos.

Es preciso recordar que los $23.800 millones de la primera fase ya están en ejecución y los $25.000 millones requeridos para las otras dos fueron garantizados por la Gobernación de Santander y el Gobierno Nacional a través del pacto funcional.

Para las dos etapas faltantes, siendo la primera las obras de acabado de la planta física: electricidad, pintura, puertas, ventanas, redes hidráulicas y demás; y la segunda parte relacionada con las obras civiles externas, tendrían un periodo programado de 18 meses.

El problema es que a esto hay que sumarle los procesos administrativos y de contratación que generalmente tardan más de los esperado.

La meta de la Secretaría de Infraestructura de Santander era contar con el nuevo edificio listo en diciembre para iniciar con los nuevos trámites.

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