domingo 03 de enero de 2010 - 10:00 AM

Turismo para todos los gustos en la Provincia

Si bien San Gil y sus alrededores se han posicionado a nivel nacional e internacional como destino de aventura por excelencia, son varias las opciones y los atractivos turísticos que la Provincia conformada por 17 municipios ofrece a los visitantes.

Es que además del rafting en el Río Fonce, o la espeleología en la cueva del Indio en Páramo, los turistas que llegan a esta zona sur oriental de Santander pueden deleitarse con atractivos como el balneario Pescaderito en Curití, el parque Natural El Gallineral en San Gil ó las Cascadas de Juan Curí en Páramo.  

De la oferta turística también se cuentan las caminatas por los caminos de Lenguerke que circundan a poblaciones como Barichara, municipio declarado Bien de Interés Cultural por cuenta de su arquitectura colonial y sus calles empedradas.

Algunas de las actividades más atractivas que el turista podrá observar en esa población, denominada: ‘El Pueblito Más Lindo de Colombia’, son la tradicional talla en piedra. También podrá saborear exquisitos arequipes y sabajones caseros, visitar los miradores del Cañón del Suárez, el parque de las Aguas y la capilla de Santa Bárbara, entre otros.

Desde ese municipio, a tan sólo nueve kilómetros, es fácil desplazarse por carretera pavimentada hasta el corregimiento de Guane, en donde además de elaborarse la mejor chicha de maíz, el visitante encuentra atractivos como el museo arqueológico y paleontológico.

Dentro de la misma ruta también puede visitarse el municipio de Villanueva. Allí, además de encontrarse con fábricas de chocolate, cultivos de tabaco, fríjol y uva, se puede disfrutar de paletas de sabores únicos como corozo, aguacate, chicha, queso y bocadillo, entre otros.


Paseos de olla

Si usted es de los que considera que viaje sin ‘paseo de olla no es paseo’, la Provincia le ofrece varias alternativas para armar fogón y cocinar a punta de leña en la intemperie.

El más reconocido es el balneario Pescaderito, ubicado a cuatro kilómetros del caso urbano del municipio de Curití.

Las aguas cristalina de esta quebrada que lleva el mismo nombre de esa población ubicada a 89 kilómetros de Bucaramanga, es epicentro del Festival de la artesanía, la cultura y el turismo, que este año se realizará entre el 8 y 11 de enero.

Cabalgata, concurso de fique y el show de camisetas mojadas y la chica tanga, hacen parte de la programación del festival de este pueblo de hiladoras y tejedoras de artesanías de fique.

Otros balnearios que le ofrece la zona son Pozo Azul en San Gil, y Monas y el Arenal en el Valle de San José.


Chorizos y aventura

Otra de las rutas en las cuales el visitante encuentra diversidad de actividades por realizar comienza en San Gil y termina en el municipio de Charalá, cuna del líder comunero José Antonio Galán y de artistas nacionales como el tiplista Pedro Nel Martínez, más conocido como ‘Surrucuca’.

La parada infaltable en este recorrido es en el municipio del Valle de San José, famoso a nivel mundial por sus chorizos cocinados en guarapo al calor de una estufa de leña.

Allí también se encuentran los balnearios El Arenal y Monas, entre otros, en donde grandes y chicos disfrutan ‘en chingue’ de improvisadas carreras en neumáticos en el Río Fonce.

Por la misma ruta, el turista tiene la oportunidad de ‘matar dos pájaros de un sólo tiro’ cuando llega hasta el municipio de Páramo, ubicado a 124 kilómetros de Bucaramanga.

Primero porque en este pueblo de producción de caña, se encuentra la famosa cueva del Indio a la cual los ávidos de adrenalina entran ‘volando’ a través de una tarabita, y salen nadando tras lanzarse a un pozo subterráneo.

Si sus ‘agallas’ no son tan fuertes, Páramo también la ofrece la posibilidad de visitar la gruta de 'Nuestra Señora de la Salud' y el paisaje imponente de las cascadas de Juan Curí, a donde se puede acceder tras una caminata ecológica de 20 minutos desde la vía central a Charalá.

La travesía continúa hasta Charalá, municipio famoso no sólo por su historia, sino por la elaboración de ricas almojábanas, dulces y cerdo a la llanera.

Precisamente entre el 2 y 4 de enero, en esa localidad tiene una programación que incluye festival gastronómico, cabalgata, feria artesanal, verbenas populares y mercado campesino.


Rappel en Pinchote

Eso sí, si usted viene a la provincia de Guanentá, no puede dejar de visitar el municipio de Pinchote, fundado en 1784 y con una población aproximada de 3.143 habitantes.

Cuna de la heroína Antonia Santos, este municipio encallado sobre la cordillera oriental, no sólo cuenta con los mejores complejos hoteleros de la región, como son el Centro Recreacional Guarigua de Cajasan y el centro recreacional El Mesón de Cuchicute de Comfenalco, sino que además es escenario de la práctica de rapell, con un descenso de 80 metros.

Otros municipios que usted puede visitar son Aratoca, el pueblo de los tesoros ocultos; Mogotes, la cuna de los Guácharos y Ocamonte, el pueblito dulce de Guanentá, con más de 200 trapiches.


La perla del Fonce

Capítulo aparte merece el municipio de San Gil, fundado en 1689 y actual epicentro del deporte extremo en la Provincia.

A la fecha el municipio cuenta con una disponibilidad de 6.800 camas que hacen parte de una completa infraestructura hotelera, que incluye establecimientos sencillos y céntricos, hasta campestres y modernos.

Quien visita a San Gil, no debe olvidar visitar además del parque natural El Gallineral, en donde el valor de ingreso para turistas es de $4.000. A la fecha cuenta con una iluminación especial de Navidad que puede visitarse hasta las 9:00 de la noche.

Se estima que al año a San Gil llegan 120.000 turistas que además de rafting, espeleología, parapente y cañonyng, disfrutan de atractivos naturales como Pozo Azul, de su arquitectura, de sus caracoles (calles 12 y 13), empinadas calles y gastronomía sin igual.

Quien llega a San Gil busca deleitarse con mute, cabro, carne oreada, pepitoria, arepa santandereana y sobrebarrida, entre otros platos. Eso sin contar con las famosas hormigas culonas que empiezan a salir con las primeras lluvias de marzo.


Panachi

Quien pisa esta Provincia del Sur de Santander, no puede dejar de visitar el Parque Nacional del Chicamocha, Panachi, localizado a sólo 40 kilómetros de San Gil y distante 54 de Bucaramanga en Santander.

Construido en el imponente Cañón del Chicamocha, se ha convertido en el lugar donde converge la naturaleza, la historia de la verraquera santandereana y la cultura artesanal de esta región.

El lugar cuenta con el teleférico más largo del mundo, el cual tiene una capacidad para transportar 39 góndolas hábiles para recibir a ocho pasajeros cada una.

Una de las más grandes atracciones en dicho parque es el cable vuelo. El primero de ellos y más antiguo está ubicado en la parte posterior del parque y permite admirar todo el cañón y el río Chicamocha, tiene 450 metros. El segundo es el cable vuelo mirador, es más corto pero con más vértigo y emoción y el último es el cable vuelo niños.

Para esta temporada, el ingreso al parque, incluido el teleférico, tiene un precio de $15.000 niños y $30.000 adultos. El horario de acceso es de 8:00 a.m. y 7:00 p.m. El sábado el servicio está abierto hasta las 10:00 de la noche.

Otros sitios a visitar allí son: El Pueblito santandereano, la Plaza de Banderas, el Museo Guane, el monumento a la Santandereanidad (La Hoja de Tabaco), el Mirador 360°, el parque de las cabras y el de los avestruces y la pista de hielo artificial.

Cabe anotar que en tres años de funcionamiento, Panachi ha recibido un millón de visitantes.


La espeleología

Lo mejor es contactar una de las empresas operadoras de este servicio, las cuales están ubicadas en el caso de San Gil, en el sector del Malecón Cacique Guanentá y cuentan con guías expertos en la materia.

En la región de encuentra la Cueva del Indio, en el municipio de Páramo, considerada una de las más extremas.

También están La Cueva La Antigua, en la vía a Barichara y las cuevas de Yeso de la Vaca en Curití.

El recorrido bajo tierra requiere un equipo de seguridad de casco y linterna, chaleco salvavidas y arnés, en algunos casos.

Los recorridos incluyen atravesar pantanos, barro, fango, estrechos de 70 centímetros, saltos al vacío, avistamiento de murciélagos y muchas más aventuras del agrado del visitante.

El valor por persona oscila entre $25.000 y $30.000.

 

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