Región
Martes 30 de octubre de 2012 - 04:58 PM

Antonio Morales y ese ‘Godofredo’ que también lo habita

Antonio Morales Riveira, el periodista, el irreverente y el contestatario de los medios, no solo ha trasegado una batalla por la independencia en su oficio, también ha sido capaz de convivir con un personaje nacido de la ficción al que le presta su pluma, Godofredo Cínico Caspa, tal como hace 15 años en Quac, vuelve a hablar.

Antonio Morales y ese ‘Godofredo’ que también lo habita (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)
Antonio Morales y ese ‘Godofredo’ que también lo habita (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: DAVID ORTIZ CASTAÑO

La pluma de Antonio Morales es conocida en todo el país. Su larga trayectoria en los medios lo ha llevado a ser desde director de noticieros hasta libretista de programas de sátira y humor político. Después de décadas de ejercicio periodístico, ha cultivado una mordaz perspectiva de la realidad, además de una contundente posición ideológica.

De su cabeza nació un personaje que representa todo lo que odia, su total contrario, un “cucho detestable”, como él mismo lo denomina. Lejos de esconderlo en su memoria, Antonio Morales lo deja hablar. Ese ‘cachaco’ de ultraderecha le ha servido como canal para expresar un reproche, pero desde la perspicaz mirada del cinismo.

Esta vez Vanguardia Liberal habló con los dos, con el periodista y con la caricatura satirizada de la política nacional. Antonio y Godofredo Cínico Caspa. Las dos caras de la moneda, dos maneras de pensar que siempre darán de qué hablar.

Pregunta / respuesta

Después de tres décadas de ejercicio periodístico en todos los medios posibles, ¿cuál cree que es el estado actual del periodismo en Colombia?

“Hay tres áreas en este momento en el periodismo colombiano. La primera es el trabajo tradicional, signado por unas carencias grandes de independencia, por unas intencionalidades ideológicas en los grandes medios de comunicación, que hacen que los periodistas estén sujetos a las determinaciones del poder, al poder en todos los sentidos. La segunda área está constituida por el periodismo independiente, desde el periodismo alternativo hasta el marginal o hasta el de internet en general; es un universo libre y democrático. El tercero es un fenómeno revolucionario y son las redes sociales. Se utilizan para la información y para la opinión, cada uno se está convirtiendo en un pequeño medio de comunicación”.

Ha sido sensato cuando se refiere a la censura, la autocensura y colateralmente al miedo. ¿En qué momento de su carrera estas situaciones lo han confrontado y cómo las ha asumido?

“A la autocensura, las veces que me ha confrontado me he sublevado y he tratado de independizarme de los medios en donde hay ese tipo de prácticas, he logrado ser, entre comillas, independiente, porque yo tengo mi subjetividad y mis posiciones políticas que son claramente de izquierda. En cuanto a la relación con el miedo, siempre han existido en el país mecanismos de miedo, indirectos como la autocensura y directos como la violencia. A mí me amenazaron en 1999 y me tocó irme del país, coincidió con el asesinato de Jaime Garzón y aunque no tuvo nada que ver con la muerte de ese gran amigo, sentí el miedo de cerca”.

Alguna vez le oí decir que el país no solo tiene miedo, sino que el miedo ha sido un instrumento de gobierno, ¿a qué se refería?

Hay varias formas de miedo, una de ellas es el miedo que es directo, que causan las formas represivas y violentas, bien sean del Estado o de fuerzas subversivas. Pero hay otro tipo de miedo que es el de los poderosos. El poder tiene miedo de que los sectores populares avancen y los sectores populares le tienen miedo a la represión del poder.

¿En qué momento la sátira política que tanto se había refinado en los tiempos de ‘Quac’, perdió la chispa y dejó de llamar la atención de la gente?  

Cuando hacíamos ‘Quac’ con Jaime (Garzón) y sin intención, el programa se convirtió en una especie de elemento pedagógico; la gente no solo se reía, la gente leía los periódicos y veía los noticieros para poder entender a ‘Quac’. Pienso que han pasado varias cosas, como que no exista alguien como Jaime que pueda dirigir la risa hacia el entendimiento. También creo que los medios no son lo suficientemente amplios y libres en el tratamiento del humor, porque si el humor no 'le da palo' a todo el mundo, pues no es humor.

¿Cuál es su análisis del este naciente proceso de paz?

“La guerrilla sabe que la única oportunidad política que va a tener es esta y que poco a poco aumentará su derrota militar. Así mismo, el Gobierno entiende que es mejor negocio la paz que la guerra, ellos son plutócratas, todo lo piensan en términos económicos y asumen que va a ser cada vez mejor negocio vivir en paz. Diría que “se unieron el hambre con las ganas de comer”.

¿Con qué cita, bien sea suya o de otro escritor, definiría a este país?

“Lo definiría con un grafiti que hay en la Universidad Nacional en Bogotá que dice: “Sin maíz no hay país” (risas)”.  

Quién es ese 'tipazo' del Godofredo Cínico Caspa?

“Es uno de los baluartes de la caverna, la oscuridad y el retardo en Colombia. Es una persona que tiene los pies puestos en el siglo XIX y hasta en el XVIII, pues en el fondo de su corazón quisiera que el régimen colonial español no se hubiera ido de Colombia. Además, es un heredero del extremismo de la derecha del país”.

Hace más o menos 15 años que Godofredo no se pronunciaba, él se silenció con ‘Quac’, ¿por qué decidió volver a prestarle su pluma?

“Me di cuenta que los jóvenes que ni siquiera vieron el programa, habían conocido, gracias a Internet, personajes de ‘Quac’ que yo escribía y Jaime interpretaba de manera majestuosa, y estos jóvenes estaban interesados en la ‘mamadera de gallo crítica’, ellos han hecho que ‘Quac’ tenga futuro. Así que decidí darle una vez espacio a Godofredo en mi columna de Kien & Ke y funcionó, dejé de escribir mi columna y le di paso a ese ‘cucho detestable (risas)”.

Godofredo Cínico Caspa

¿Ha escuchado hablar alguna vez del tal Antonio Morales? ¿Qué opinión le merece?

“Ese es un hippie, un marihuanero, un descastado, otro traidor, un impostor que a veces escribe como puedo escribir yo, pero no tiene el talento ni el talante heredado de Álvaro Gómez y Laureano Gómez que yo sí tengo. Además es de origen liberal, masón y comunista”.

Si en sus manos hubiese estado la decisión de elegir los enviados por el Gobierno a la negociación de paz, ¿a quiénes hubiera encomendado?

“El grupo negociador debería estar constituido por Hernán Giraldo, representando a la Sierra Nevada; Mancuso, sin duda; Víctor Carranza y el General Bedoya. No nos podría derrotar nadie en esas conversaciones chimbas y en esas vainas absolutamente cavernarias como son las relaciones entre el truhancito traidor del Santos, traidor a su clase y a su casta, y esos terroristas de las Farc”.

¿Cómo le parecieron los enviados por parte de las Farc a Oslo?

“Eso es como ir a San Victorino y recoger un poco de ‘ñeros’, es una cantidad de gente de la peor estofa. Si esa gente quiere hacer la paz, pues que se entreguen y los pongan a barrer las autopistas que hizo mi estimadísimo Andrés Uriel Gallego”.

La ‘vio negra’ señor Godofredo cuando escribió sobre la muerte del Joe Arroyo, ¿quiere decir algo en su defensa?

“Que reafirmo todas mis palabras, no hay derecho de convertir a un negrito de tercera chambacunero proveniente del arroyo en un ícono nacional, ni más faltaba ¡cada cual con sus cositas!”

Si mañana lo llamara el presidente Santos y le ofreciera un ministerio, ¿cuál elegiría y por qué?

“Yo detesto a Santos porque es un traidor, no le aceptaría ningún ministerio pero sí le pediría que nombrara en el Icbf a Matilde de Cínico Caspa, mi legítima esposa, para que junto con el glorioso procurador Alejandro Ordóñez, desarrollen todo tipo de batallas contra las pu.tas, las lesb.ianas, los mari.cas, los trave.stis y las abortistas, hijas de la píldora, para así acabar por fin con esta prostitución generalizada”.

Noto gran afinidad con el procurador Ordóñez, ¿estaría de acuerdo con su reelección?

“Por supuesto que sí. Mi último deseo con el señor Ordóñez es que lo beatifiquen y que una gota de su sangre me la den en una ampolleta que llevaré cerca de mi corazón siempre. Creo que con Monseñor Escrivá de Balaguer, Francisco Franco y tantos más prohombres de la derecha del mundo, el Procurador merece pasar a la historia como un santo, como un querubín”.

¿Cuál debe ser el verdadero sentido de los medios de comunicación?

“Los medios deben estar al servicio de la gente decente, blanca y con plata, lo demás es pura mie.rda”.

En sus tertulias con José Obdulio Gaviria, cuando se toman sus tragos, ¿han pensado la estrategia para que el Presidente Uribe gane de nuevo las elecciones?

“Yo no sé bien qué le guste tomar a José Obdulio, a quien respeto como el Demóstenes de nuestro tiempo, como el Sócrates de América. A mí me gusta el sabajón, si el doctor José Obdulio me ofrece un sabajón, yo le pongo los tres huevitos de Uribe”.

¿Qué recuerdos le traen estas tierras santandereanas a Godofredo?

“Me recuerdan cosas muy malas, este es un pueblo subversivo. Lo único bueno es la predominancia de la raza blanca. Aquí nacieron los primeros que se inventaron las guerrillas, las bandas esas de gamines y ‘ñeros’ que eran los tales Comuneros”.

Antonio Morales y ese ‘Godofredo’ que también lo habita (Foto: Mauricio Betancourt/ VANGUARDIA LIBERAL)
Antonio Morales y ese ‘Godofredo’ que también lo habita (Foto: Mauricio Betancourt/ VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: DAVID ORTIZ CASTAÑO

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