Un nuevo servicio PSI (Proveedor de Servicios de Internet), conocido como FYX, permite a los neozelandeses superar las restricciones geográficas a los proveedores estadounidenses de descarga comerciales, tales como Netflix, según lo acaba de confirmar a los medio de comunicación el mismo director del sitio, Justin Graham.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Graham, quien se presenta como un especialista en derecho de propiedad intelectual en Nueva Zelanda, dijo que luego de estudiar los contenidos y mecanismos del servicio PSI, encontró perfectamente viable darle luz verde, de acuerdo con la legislación de ese país.
Derecho del consumidor
En efecto, hay ciertas particularidades en la legislación de Nueva Zelanda que, según el abogado, pueden ser aprovechadas para superar allí las barreras que la tecnología impone por razones geográficas a las personas, para limitar el uso de ciertos servicios en línea.
El experto explica su idea al afirmar que “es coherente con la política de Nueva Zelanda sobre la propiedad intelectual, la importación paralela y las restricciones geográficas, ya que estas no son favorables a los consumidores de Nueva Zelanda quienes deben tener acceso a contenido con derechos de autor en un entorno competitivo y rentable”.
Según lo que en este país se está discutiendo, un neozelandés tendría el derecho de acceder a iTunes de Estados Unidos, aunque según las normas del comercio multinacional podría estar violando los términos de un proveedor de medios de comunicación, que podría, efectivamente, cortarle el servicio.
El lado amable
En estos casos es donde operaría el nuevo servicio PSI, que en estos casos no operaría como una manera de fomentar la piratería, sino como una modalidad que podría ensanchar las vías comerciales a través de Internet.
Graham piensa que “si el uso mundial de los Prestadores de Servicios de Internet provocara respuestas contractuales de los proveedores de contenido, sería una forma de facilitar las relaciones entre los países y esto sería más beneficioso para todos”.
No cabe duda de que el debate sobre lo que es piratería y, por el otro lado, quienes están en contra de las limitaciones a Internet, tiene aún mucha tela para cortar y mientras las legislaciones de los países estén apenas en construcción y cada una actúe por su cuenta, serán muchas las grietas por las que el conflicto siga escapándose para calentar el problema en todo el mundo.













