Tecnología
Jueves 26 de julio de 2012 - 12:00 AM

Contrademanda por derechos de autor afectaría toda una industria

Al parecer, en Estados Unidos hay miles de personas que están sufriendo el ataque de algunas empresas productoras de películas pornográficas, quienes los demandan por bajar y distribuir sus producciones, para luego pactar una conciliación por unos cuantos miles de dólares.

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Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ

Este, que parece un negocio redondo por cuanto las personas suelen aceptar sin mayor demora el trato económico para no ser públicamente señalado por distribuir pornografía, no funcionó tan bien en el caso de una de sus posibles víctimas, Jeff Fantalis de Louisville.

Arte útil
En efecto, un ciudadano de estos que había sido acusado por la empresa productora de pornografía ‘Malibu Media’, pero al saberse inocente de los cargos que le señalaban, instauró una contrademanda, luego de asegurar que nunca en su vida había descargado una película con esta temática para adultos.

Ahora, los empresarios de ‘Malibu Media’ están en serios problemas, pues Fantalis no ha hecho cualquier requerimiento, sino que exige el pago de millones de dólares por daños y perjuicios, difamación, daños psicológicos e invasión de privacidad, además de la retractación que debería hacer un diario de su ciudad en el que se publicó la noticia de la demanda de que él fue objeto.

Pero, además de este fuerte contraataque, Fantalis dejó sembrada una ‘bomba’ jurídica que podría terminar afectando gravemente a la multimillonaria industria de la video pornografía, puesto que ha pedido al juez que dictamine que esta actividad no puede causar derechos de propiedad intelectual, pues no es un “arte útil”.

Algo más que simples Trolls
Además de esta curiosa y audaz contrademanda, Fantalis ha hecho frente a la justicia aseveraciones verdaderamente fuertes al acusar a empresas como ‘Malibu Media’ de acoso y extorsión. Fantalis señala además que estos trolls de derechos de autor muestran su verdadera naturaleza al no pedir las páginas web para eliminar los enlaces a sus películas.

“Si las sociedades demandantes estuvieran realmente preocupadas por la protección de sus derechos de autor y la preservación de los beneficios al respecto, sería de esperar que tomaran ciertas medidas una vez que tienen las direcciones IP y la información personal obtenida a través de sus investigaciones y juicios”, argumenta.

Y lo que Fantalis exige no es, ni mucho menos, de poca monta: en su contra demanda exige un millón de dólares como indemnización por daños y perjuicios por cada uno de los casos en los que se encuentre que sufrió difamación, imposición intencional de angustia emocional, abuso de proceso e invasión de la privacidad. Además, el acusado de piratería quiere una retractación pública y la disculpa en un anuncio en el periódico local, de por lo menos un cuarto de página.

Ciencias y artes
Queda, como se dijo, una parte de la demanda de Fantalis que podría acabar no solamente con las pretensiones de ‘Malibu Media’, sino dar un fuerte golpe a la industria de la pornografía. Lo que pide a la corte el demandante es que determine que las películas pornográficas no causan derechos de autor.

En lo que se basa Fantalis es en un argumento que, según lo han declarado algunos expertos en este tema jurídico específico, ya se ha expresado y es el de que la pornografía explícita no se ajusta al principio básico de los derechos de autor que es de que deben promover “el progreso de la ciencia” o las “artes útiles”.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ

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