El extraordinariamente complejo aterrizaje del robot exploratorio Curiosity en la superficie de Marte, que tuvo lugar durante la madrugada del lunes, atrajo la atención de millones de espectadores alrededor del mundo.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Pero en lugar de ver el evento en su televisor, la mayoría de seguidores del proyecto de la NASA vieron el descenso en un computador o dispositivo móvil, a través de Internet.
A este hecho se suma el reciente lanzamiento de Google Fiber en Estados Unidos, un servicio que pretende convencer a los usuarios de que no es necesario pagar una suscripción a un servicio de televisión por cable, para ver series, películas, noticias y eventos en vivo en alta definición.
Aterrizaje en la Red
Durante siete minutos definitivos, en la madrugada del lunes, el mundo observó el descenso de un robot nuclear de 840 kilogramos sobre la superficie de Marte, que fue posible gracias a una maniobra de aterrizaje increíblemente compleja.
Y según la publicación Mashable, esta observación del evento tuvo lugar mayoritariamente a través del servicio de videos en línea Ustream, y no de la señal de televisión. “Más gente sintonizó la cobertura del el aterrizaje de la NASA en Marte en Ustream que en las cadenas de noticias por cable”, indicó un vocero del servicio de streaming de video Tony Riggins.
El total de espectadores que vieron el aterrizaje del robot exploratorio en Ustream fue de 3 millones 200 mil personas. En contraste, la firma de análisis Nielsen calcula que el aterrizaje tuvo 1 millón 600 mil espectadores en los canales de televisión.
Por supuesto: la audiencia del canal de Ustream era mundial, mientras que la transmisión del aterrizaje por televisión estaba limitada a los países con cobertura de los canales que transmitieron el evento.
Una cadena poco convencida
El aterrizaje del robot Curiosity en Marte fue un evento en vivo; difícilmente un indicativo fiable de que los consumidores estén dispuestos a cambiar la televisión diaria por la Red.
Pero las series en Internet tienen una gran cantidad de aficionados. Los seguidores de series de HBO como Game of Thrones ofrecieron una prueba irrefutable de esto en mayo, cuando adelantaron una campaña masiva para pedir a la cadena que los dejara pagar para ver sus series en la Red. Actualmente HBO sólo ofrece su servicio de series en línea a quienes pagan un paquete de televisión. Quienes no tengan TV por cable no pueden acceder a sus series en Internet.
No se trata de una limitación técnica; como respuesta a la controversia despertada por la campaña, llamada Take My Money HBO, y a reportes sobre los altos niveles de piratería de Game of Thrones en Internet, el copresidente de la cadena Eric Kessler afirmó que la compañía cree que el cambio de TV a Internet obedece a la recesión económica, y que el consumo de televisión por cable aumentará más que nunca cuando esta termine.
La campaña usó la red social Twitter como plataforma y obtuvo el apoyo de miles de sus usuarios, pero no parece haber disuadido a los ejecutivos de la cadena.
La TV como coprotagonista
Refiriéndose al lector de libros digital de Amazon, el actor y autor inglés Stepehn Fry dijo: “Los libros están tan amenazados por el Kindle como las escaleras por los ascensores”. Es probable pase lo mismo con la televisión en línea y la televisión por cable.
Pero eso no impedirá que empresas como Google hagan su mejor esfuerzo por reducir la cuota de uso de la última.
En este momento, el mejor argumento a favor del consumo de televisión en la Red es Google Fiber, un proyecto del gigante informático que pretende ofrecer una conexión de 1000 Megabits por segundo a los ciudadanos de la ciudad de Kansas. Pero la enorme inversión que la empresa ha hecho en infraestructura y tecnología delata un interés de Google por expandir la cobertura de Fiber a lo largo de Estados Unidos, y posiblemente en otros países.
Con alta demanda tanto para noticias y eventos en vivo como para series y películas, y servicios que permitan acceder al contenido a grandes velocidades, es posible que el contenido que se ha consumido en la TV por cable finalmente empiece a estar disponible también en la Red. La tendencia ciertamente parece indicar que el Internet robará un poco de la atención que la TV ha disfrutado durante más de medio siglo.
Microsoft da prioridad a la seguridad
Es la aplicación que se utiliza para navegar el Internet, y por lo tanto debe ser una de las más seguras en cualquier sistema. Y no sólo para defender a sus usuarios de páginas fraudulentas que imitan a las genuinas, o de Malware que se instala de automáticamente en el equipo. Los navegadores modernos también deben defender la privacidad de sus usuarios.
Y eso es precisamente lo que Microsoft planea hacer con la nueva versión de su navegador, Internet Explorer 10.
El navegador tendrá activada por defecto una ‘Señal de No Rastreo’, que indica a los sitios Web que no deben guardar información sobre sus visitantes. Actualmente la señal puede ser activada manualmente en cualquier navegador, pero muchas compañías no la toman en cuenta.
Con esta movida, Microsoft ha atraído la atención del público hacia esta característica, probablemente con la esperanza de que el interés despertado ayude a cambiar la regulación actual, que obliga a los navegadores a tener la característica desactivada al momento de la instalación.
La movida es particularmente decisiva para cientos de empresas en la industria del rastreo y análisis de costumbres y preferencias de usuarios, cuyo éxito depende de su capacidad para recolectar información sobre los hábitos de la navegación de los internautas.
Google, empresa que desarrolla el segundo navegador más popular del mundo después de Internet Explorer, tendría que tomar una decisión aún más difícil: imitar o no a Microsoft en la activación de la ‘Señal de No Rastreo’ por defecto, aún cuando su propio negocio de anuncios en Internet depende de su capacidad para conocer los hábitos de navegación de sus cientos de millones de usuarios.















