La nota destaca que el apoyo a los campesinos pobres para lograr la suficiencia alimentaria ha sido comprobado en México, India, Pakistán, Brasil, China y “muchos otros países a lo largo de los últimos 50 años”.

Publicado por: REDACCIÓN
En el núcleo de estos esfuerzos científicos y tecnológicos está el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt), que en la década de los sesenta impulsó la llamada “Revolución verde” que salvó a “1.000 millones de personas del hambre” al elevar la productividad agrícola en muchos países pobres.
Este centro de investigación, con sede en México y oficinas regionales en países como China, India, Afganistán, Colombia, Etiopía y Turquía, ha desarrollado variedades de semillas de maíz y trigo más resistentes y de mayor rendimiento, así como mejores prácticas agrícolas.
Importancia de la innovación
La combinación de los avances de la ciencia, las nuevas prácticas agrícolas, el uso de la tecnología digital y los esfuerzos innovadores de México “permitirán a los agricultores, aún los más pobres, cultivar y vender más productos”, apunta el comunicado de Gates y Slim.
Ante los retos actuales generados por el cambio climático, el crecimiento de la población, el aumento de los precios de los alimentos y la reducción de la superficie cultivable, la innovación agrícola tiene una “importancia crítica”, en especial para los países de África subsahariana, donde cientos de millones de personas sufren la hambruna y la pobreza.
Los “laboratorios e invernaderos con tecnología de punta asegurarán el liderazgo sostenido del Cimmyt en el desarrollo de variedades de trigo y maíz de alto rendimiento”, las cuales podrán tolerar los impactos del cambio climático, precisaron las fundaciones.
Este centro promoverá, además de mejores variedades de maíz y trigo a través de las innovaciones digitales, la “información vital sobre el clima, los precios de mercado y nuevas técnicas para mejorar su productividad”, apuntaron. Efe













