lunes 05 de junio de 2023 - 12:00 AM

Huella digital: ¿Qué es y cómo resguardar la información?

Cada una de las acciones que haga en internet deja un rastro digital. Aquí le dejamos una guía rápida para acompañar a niños y jóvenes por un camino digital seguro.

Con frecuencia, la vida digital de niños y niñas comienza incluso antes de que nazcan. Cuando se comparten las fotos de una ecografía, las actualizaciones del embarazo, la imagen de la habitación decorada. Luego llegan aquellas foto sonrientes cuando está aprendiendo a comer o dar sus primeros pasos. Todo esto, aunque parezca inofensivo, va dejando un rastro digital.

Estos datos se almacenan en línea durante mucho tiempo, por lo que es prácticamente imposible deshacerse de ellos más adelante en su vida, si así el niño lo quisiera.

ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, junto a Argentina Cibersegura, Asociación Civil cuyo objetivo es concientizar a la comunidad sobre el uso seguro y saludable de internet y las tecnologías, compartieron una guía para garantizar que la infancia resulte una etapa lo más segura posible, en internet.

Aquí los datos para que tome nota y mantenga seguros a sus hijos.

¿Qué es una huella digital?

Una huella o rastro digital es algo que se crea con cada una de nuestros clics en internet. Este rastro de información puede crecer de muchas maneras. Ya sea compartiendo fotos, comentando un video, dejando una reseña o incluso comprando ‘online’. Todos estos datos se recogen y almacenan. Pero los datos recopilados no son todos iguales. Unos se reconocen como huellas digitales pasivas y otras son activas.

Las huellas activas incluyen todos los datos que se han compartido deliberadamente en internet al publicar fotos, dejar comentarios, participar en foros.

Las huellas pasivas se refieren a la información que se recopila sobre cada usuario sin que lo sepa: un sitio web que guarda, cuántas veces lo ha visitado y de dónde es el usuario, una publicidad que hace un seguimiento de los “Me gusta” y “Compartir” en las redes sociales.

¿Por qué es importante saber gestionar la
huella digital?

Porque es permanente. Una vez que la información está en internet, es muy difícil eliminarla. Además es muy probable que quede almacenada en algún sitio web.

La huella digital también crea nuestra reputación digital. Lo decidamos o no, nuestra presencia en internet configura nuestro perfil público.

Porque el contenido en línea es público. Una vez que algo se comparte en internet, otros actores podrían hacer un mal uso de la información, alterarla, manipularla. Algunos ciberdelincuentes se aprovechan de los datos públicos y de la huella digital de las personas para cometer ciberataques: el phishing y el robo de identidad son los métodos más comunes.

“Tratándose de la privacidad de nuestros niños y niñas, tenemos la responsabilidad de detenernos a pensar antes de publicar acerca de ellos por medios digitales, para cuidarlos tal como lo hacemos en los otros ámbitos de sus vidas. Contribuir a su biografía digital en forma positiva, se relaciona con preservarlos/las de las consecuencias indeseadas de la sobreexposición pública (algunas, lamentablemente, riesgosas)”, recalca Silvina Tantone, Silvina Tantone, mentora educativa de Argentina Cibersegura.

La huella digital es inevitable por estos días o, al menos, muy difícil de evitar.
Quien no quiera tener una no podrá usar nunca un dispositivo conectado a internet.
Sin embargo, se pueden seguir algunas pautas para publicar de manera cuidadosa.
1. Evaluar el impacto: Los expertos coinciden en que hay tres factores principales que determinan si una publicación es apropiada o no: Contenido. Comentarios. Cobertura. Preguntarse: ¿La foto de su habitación es apropiada para compartirla con extraños en internet? ¿Está bien comentar su peso en un lugar público? ¿Cómo se sentirá mi hijo o hija dentro de unos años si subo estas 30 fotos suyas?
2. Pedir permiso: Desde pequeños, enseñarles a los menores que es indispensable pedir permiso para publicar información sobre otras personas en internet. Y como aún son demasiado pequeños para dar su permiso, pensar muy bien antes de subir algo con lo que podrían no sentirse cómodos en el futuro (como un video de una rabieta de bebé). Lo agradecerán más tarde.
“Tomando estas sencillas medidas, no solo protegerás a tus hijos en internet, sino que les enseñarás desde pequeños a comportarse correctamente ‘online’ y a tener límites saludables. Al fin y al cabo, tú eres su puerta de entrada a una relación sana consigo mismos. Algún día te lo agradecerán, cuando crezcan y se conviertan en internautas más responsables. Y lo que es más importante, procura tener una relación abierta con tus hijos, para que se sientan seguros y libres de acudir a ti, preguntar y expresar sus preocupaciones sobre cualquier cosa, tanto en internet como fuera de ella.”, comenta Camilo Gutiérrez Amaya, jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.
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