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Domingo 26 de Febrero de 2012 - 12:01 AM

¿La violencia volverá a vencer a las víctimas?

A lo largo de esta semana se conocieron amenazas dirigidas a personas que lideran los procesos de restitución de tierras. ¿Qué hay de cierto detrás de estas intimidaciones?
Fedegan hace un llamado para que denuncien ante las autoridades competentes las amenazas por parte de GAR.

La consigna fue clara: “No entregaremos ni un milímetro de tierra, territorio o bienes para sufragar restituciones ilegales e impuestas por la presión internacional”. La frase llegó de un grupo que se autodenomina ‘Anti-restitución’, GAR, y tuvo como destinatario el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, Movice capítulo Nariño. La amenaza no sorprendió; ya era esperada.
“Para nosotros no es una sorpresa esa amenaza, en virtud a que en el Movice estamos haciendo una campaña muy grande para promover una movilización el próximo 6 de marzo en protesta por el despojo y en el marco de la convocatoria aparecen estas amenazas, que es la primera que se recibe frente a la restitución de tierras”, explicó Jennifer Burbano, vocera de esa organización.
La intimidación llegó a través de un correo electrónico proveniente de la dirección garnarino@yahoo.com. En el mensaje, además, declaran objetivos militares a quienes de una u otra forma estén apoyando las gestiones que se promuevan con el fin de que haya una restitución de tierras.
“No nos temblará la mano en ajusticiar, como ya lo hemos hecho en otras oportunidades, a todos aquellos que se atrevan a promover actividades con contenido ideológico y político enfocadas en temas de restitución de tierras y derechos de las supuestas víctimas”, se lee en uno de los párrafos del texto enviado a la organización.
No obstante, allí no se iniciaron las advertencias en contra de personas que quieren recuperar sus terrenos. Todo parece tener origen en el Cesar, el pasado 13 de enero, durante una reunión en la que habrían participado líderes gremiales, ganaderos y políticos.
En dicha reunión, de acuerdo con la corporación Nuevo Arco Iris, se habría pactado la creación de un ejército privado para oponerse a la restitución de tierras. “Dicho ejército -sostiene el investigador Ariel Ávila- empezaría a actuar el primero de marzo, por lo que el país está ante un inminente riesgo”.
Tras conocerse la denuncia de Arco Iris, la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, desmintió a Ávila y a la corporación. El director de ese gremio, José Félix Lafourie, exhortó al investigador para que denuncie los hechos ante las autoridades competentes y les aclaró que los ganaderos rechazan cualquier opción de organización criminal al margen de la ley.
“Es una acusación muy grave, no sólo para los ganaderos, sino para la Fuerza Pública, para el Gobierno todo y para la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras”, precisó.

QUÉ DICE EL GOBIERNO
Ante las denuncias que se plantearon, el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, reconoció que hay una serie de reductos violentos que, al parecer, serían los mismos que se hicieron a tierras que no eran de ellos empleando métodos violentos.
A juicio de Restrepo, esta violencia se debe contrarrestar de manera inteligente. “Lo que estamos haciendo es al más alto nivel, analizando todas las amenazas de seguridad para detectar mapas de riesgos, con el fin de focalizar la seguridad y hacer operaciones que puedan desactivar focos de violencia”, sostuvo el alto funcionario.
Restrepo anotó que cada forma de provocación que es denunciada pasa de manera inmediata a información para el Consejo Nacional de Seguridad.
De igual forma, precisó que “el Gobierno no desconoce esas dificultades, está tomando todas las medidas que prudentemente encuentra que son las apropiadas para tomar y prestar una mayor seguridad a estas víctimas, a sus líderes y a sus jueces”.

EL SUFRAGIO
“Acá el miedo es que nos asesinen a todos”, dice Freddy Antonio Rodríguez, líder del proceso de restitución que se adelanta en el municipio de Pelaya, Cesar, donde se busca la restitución de tierras de la antigua hacienda Bellacruz, hoy hacienda La Gloria.
¿Por qué alegan restitución sobre ese predio? En la década de los ochenta los campesinos ocuparon parte de Bellacruz para trabajar la tierra. Hicieron las gestiones para que les titularan esos terrenos, pero esa gestión nunca se dio. Fue entonces cuando en febrero de 1996, el confeso paramilitar Juan Francisco Prada, alias ‘Juancho Prada’, ingresó con sus hombres y con violencia sacó a las familias de esa zona.
Al parecer, Prada actúo en complicidad con Francisco Alberto Marulanda, cuya familia llegó a esa zona hacia 1930. Actualmente, en esa zona se desarrolla un proyecto de palma y uno de sus mayores accionistas es el empresario Germán Efromovich.
Ese panorama es el que tiene en frente Rodríguez, representante legal de la Asociación Colombiana Horizonte de Desplazados, Asocol. Las amenazas a las que se ha visto expuesto pasan por toda forma de intimidación: “En enero, por ejemplo, me hicieron llegar un sufragio en el que presentaban condolencias por mi muerte y venía firmado el grupo armado Anti-restitución del Cesar”. Freddy no oculta su miedo, pero sostiene que seguirá hasta el final.
Al respecto, el representante Iván Cepeda lanzó un llamado de alerta al Gobierno Nacional, para que se tomen medidas urgentes de protección a estos campesinos y se investigue la conformación de ese supuesto grupo paramilitar.

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