El contrato de concesión vence el próximo 30 de septiembre. El presidente Santos ya admitió que podría haber una prórroga hasta 2029.

Publicado por: COLPRENSA
El municipio de Montelíbano (Córdoba), vive como pocos la paradoja de los pueblos mineros: ve explotar diariamente la mina de níquel Cerro Matoso, la más grande del continente a cielo abierto, mientras la pobreza se apodera de él sin consideración.
Durante treinta años la mina de Cerro Matoso ha sido explotada por la compañía extranjera BHP Billiton, pero fue en el 2005, cuando la empresa anglo-australiana logró obtener el 99% de las acciones de la mina, que se agravaron los problemas en la zona.
El contrato de concesión que se suscribió entre el Gobierno Nacional y BHP Billiton contemplaba un pago de regalías del 8%, el cual podía hacerse efectivo a través de dinero o en especie; en 2005 dicho pago de regalías se elevó al 12%. Sin embargo, durante 30 años se ha alegado el incumplimiento de los mencionados pagos, lo que ha ocasionado reiterados llamados de atención por parte de la Contraloría a la compañía extranjera.
Pese a ello, en el 2007 venció el contrato de concesión y fue prorrogado por cinco años más. Al conocer la noticia se desató la protesta social en la región cordobesa, cuyos voceros criticaban que no se hubiese llevado a cabo una convocatoria pública.
Desde entonces los habitantes de esa zona del país, comerciantes, ganaderos, políticos, entre otros, exigen al Gobierno la inclusión de sus trabajadores en la mina, al igual que se incremente la participación del departamento de Córdoba en la propiedad.
Según el secretario de Interior del municipio de Montelíbano, Germán Salazar, los ciudadanos solo reclaman que sean tenidos en cuenta para trabajar en la zona: “La pelea de la gente en Montelíbano parte de que anteriormente contrataban con empresas del municipio, pero ya solo lo hacen con dos empresas que no son de acá; eso genera un problema a la parte social. Hace tiempo venimos buscando equidad, si están explotando los recursos de la región, entonces la gente de la región debe beneficiarse con ellos”.
Salazar también asegura que el debate no se centra en detener el trabajo en la mina, sino en que se ejecuten compensaciones para el municipio.
Entre tanto, Amauri Navarro, ex trabajador de Cerro Matoso, advirtió que durante años ha sido testigo de la falta de atención por parte de la empresa extranjera respecto a los problemas de salud de los ciudadanos, provocados por los trabajos en el sitio de exploración: “Hace años que existen una cantidad de inconvenientes, necesitamos que se lleve a cabo una subasta internacional, donde se presenten las mejores propuestas y las mejores garantías en lo laboral, social y ambiental, ya que la empresa no ha retribuido por los impactos de salud que se han presentado tras la explotación del níquel”.
Otro de los grandes detonantes de la crisis en Cerro Matoso es el incumplimiento de la empresa para entregar el balance de impacto climático y socio ambiental que ha producido la explotación de níquel durante todo el periodo de duración de la concesión.
La empresa BHP Billiton también ha estado en el ojo de la Contraloría General de la República por sus constantes maniobras para disminuir el pago de regalías, que han incluido hasta adulteración en las cifras de producción.
En medio de ese panorama, el pasado 24 de julio el presidente de la República, Juan Manuel Santos, desde Cartagena, anunció que se podría llevar a cabo una nueva prórroga de contratación para BHP Billiton, hasta el 2029.
Al respecto Salazar agregó “los funcionarios y ciudadanos de Montelíbano tenemos que participar en las mesas de negociación, no se puede realizar una negociación directa, ni desconocer las negociaciones, se tiene que abrir una convocatoria pública y saber sobre los beneficios que vamos a tener”.
Será hasta el próximo 30 de septiembre, fecha en que vence el plazo de la concesión a la compañía BHP Billiton, que los habitantes de Montelíbano conozcan si seguirán bajo la sombra de esa empresa, que según expresiones como la del secretario del Interior del municipio, “solo le cierra las puertas laborales al pueblo, que le presta gran parte de su territorio para su propio y egoísta sustento”.














