
El expresidente hizo la petición a través de una carta enviada por su abogado Jaime Granados al embajador estadounidense en Bogotá, Peter Michael McKinley, de la cual obtuvo copia la AFP.
En la misiva, Uribe pide que se interrogue a su exjefe de seguridad, el general retirado Mauricio Santoyo, sobre si en algún momento le informó a él de "las actividades por las cuales hoy acepta responsabilidad penal en Estados Unidos o si sabe que él fuera informado de alguna otra manera sobre las mismas".
También pide que se le pregunte si conoció de alguna "conducta irregular o mal ejemplo" del propio Uribe.
Todo ello "con el fin de salvaguardar el derecho al buen nombre y la honra", argumentó la misiva.
Asímismo, el ex mandatario solicita que se interrogue a Santoyo si informó de sus actividades ilegales al entonces ministro de Defensa y actual presidente, Juan Manuel Santos, y al exdirector de la Policía, Óscar Naranjo.
Santoyo, quien ejerció la comandancia del Cuerpo Élite Antiterrorista de la policía antes de encargarse de la seguridad de Uribe, aceptó el lunes ante la justicia de Estados Unidos haber apoyado y protegido entre 2001 y 2008 a las paramilitares Auc.
Tras la confesión, Uribe se desligó de quien fue el responsable directo de su seguridad entre 2002 y 2006, y dijo que jamás recibió ninguna información sospechosa sobre él.
Este caso se suma al de otros importantes colaboradores del gobierno de Uribe y políticos cercanos a éste que ya han sido condenados por vínculos con las Auc.
Hasta su desmovilización entre 2003 y 2006, estas milicias de extrema derecha perpetraron cientos de miles de crímenes atroces contra la población civil en el marco de su combate a las guerrillas izquierdistas.
El fiscal general de Colombia, Eduardo Montealegre, y el procurador, Alejandro Ordóñez, avanzaron que solicitarán a las autoridades estadounidenses que les informe sobre las confesiones de Santoyo para iniciar acciones judiciales en el país.

