Para la dirigente opositora, con la reunión del viernes pasado la oposición se mantiene más “fuerte”. Ayer continuaban las protestas en el país.

Publicado por: EFE
La dirigente opositora de Venezuela, María Corina Machado, calificó como una “farsa” que pretende “dividir a la unidad”, el diálogo entre el Gobierno y la plataforma opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
“Si creían que con esta farsa de diálogo iban a engañar a la comunidad internacional se equivocan, con esto quedó demostrado frente a Venezuela y el mundo cuál es la naturaleza de este régimen”, dijo Machado en una rueda de prensa en la plaza Brión de Caracas.
Agregó que uno de los objetivos del encuentro entre oposición y Gobierno en Miraflores “era dividir a las fuerzas democráticas, dividir a la unidad, nosotros seguimos y seguiremos en la calle hasta lograr la democracia y la libertad”.
El Gobierno y oposición comenzaron el pasado jueves un diálogo sin precedentes para tratar de buscar una salida a la situación de crisis política y enfrentamiento que vive el país desde hace semanas, y que contó con la presencia del Nuncio Vaticano en Venezuela y con tres cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, como acompañantes.
Dentro de la oposición hay diferentes posturas con relación al diálogo con el Gobierno, así mientras algunos como Machado desestiman el encuentro, otros como la Mesa de Unidad Democrática se han incorporado a las conversaciones.
Machado sostuvo el pasado viernes un encuentro con los congresistas chilenos Francisco Chahuan, José Luis Aravena, José Manuel Edwards y Felipe de Mussy, a los que presentó denuncias de violaciones de los derechos humanos.
“Esto nos hace sospechar que existe la figura de terrorismo de Estado, lo que nos parece sumamente grave”, aseveró Edwards en declaraciones a la prensa luego del encuentro con Machado y otros diputados opositores.
Manifestaciones
Unos 2.000 opositores se manifestaron ayer en Caracas tras un llamado de la dirigente opositora María Corina Machado, quien denunció que colaboradores suyos fueron detenidos por fuerzas del orden.
Los manifestantes avanzaron desde tres distintos puntos de la capital venezolana vistiendo ropas de color rojo, azul y amarillo, los colores de la bandera de Venezuela, y llevando pancartas que clamaban “Resistencia” tras más de dos meses de protestas opositoras que han dejado un saldo de 41 muertos y unos 600 lesionados.















