Tecnología
Domingo 15 de mayo de 2011 - 12:00 AM

Entre Facebook y Google, una riña sin ganadores

Lo más perjudicial para Facebook no fue que el público se enterara de que la empresa adelantaba una campaña furtiva para ensuciar la imagen de Google, sino que esa campaña estuviera centrada en el mal manejo de la información privada de los internautas.

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Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ

La situación sugiere que cuando el tema es la privacidad, la red social con más usuarios del mundo prefiere no hablar de él directamente.

Ahora tanto Facebook como Google son los protagonistas de un nuevo escándalo mundial sobre cuánta libertad tienen las empresas sobre los datos de sus usuarios, y qué libertad deben tener a la hora de utilizar la información desplegada por otros servicios.

Soghoian sospecha de Burson

El pasado jueves la publicación The Daily Beast reportó que Facebook había contratado a la reconocida firma de publicidad Burson-Marsteller para que hiciera una crítica pública de un producto de Google llamado Social Circle.

El sistema permite a la empresa recolectar información sobre los portales, artículos o videos que los internautas publican, o señalan positivamente en redes sociales como Twitter y Facebook, y su finalidad es indicar a los usuarios del motor de búsqueda de la empresa qué resultados han sido mencionados por sus amigos.

En la versión de Burson-Marsteller, sin embargo, Social Circle era definido como una plataforma "diseñada para rastrear datos profundamente personales con la finalidad de construir perfiles de millones de usuarios". Esto fue lo que aseguró la firma cuando el crítico Christopher Soghoian contactó a uno de sus representantes para pedir la explicación de las notas negativas que habían publicado sobre Social Circle.

"Google es un gran infractor de la privacidad", afirma Soghoian, "pero este caso específico no es un problema". Extrañado por la actitud de la firma de publicidad, Soghoian publicó sus conversaciones con el representante de Burson.

Google no es el único

El pasado jueves Facebook respondió oficialmente al periodista Dan Lyons de The Daily Beast, que acusaba a la empresa de desacreditar a Google.

Facebook afirmó que "no autorizamos ni intentamos iniciar una campaña de desprestigio. Al contrario, queríamos que entidades independientes verificaran que la gente no aprobaba la recolección de la información personal en sus cuentas de Facebook u otros servicios y su uso en la plataforma de Google".

A diferencia de Google, Facebook no recolecta información de usuarios en otras redes sociales o servicios de Internet. Pero el modelo de Google es utilizado por miles de portales Web, que al recibir a sus visitantes les informan sobre quienes entre sus amigos han marcado positivamente su contenido.

Esto último, por supuesto, sólo sucede si los usuarios se mantienen conectados a su cuenta de Facebook, y no constituye una amenaza de seguridad. Quienes desean evitar que esto pase, por su parte, cuentan con herramientas como Facebook Disconnect, que corta el canal de comunicación directa entre la red social y otros portales.

El tema que Facebook prefiere evitar

Insistiendo en que Social Circle representa una amenaza para los internautas pero reconociendo que cometió un error, Facebook afirmó que la plataforma "plantea dilemas serios, aunque debimos haber presentado nuestras preocupaciones en una forma seria y transparente".

Pero no es sorpresa que la compañía que maneja una red social con grandes cantidades de datos personales, pertenecientes a más de 600 millones de internautas, tenga reservas a la hora de hacer críticas sobre las políticas de privacidad de otros gigantes de la información.

En el pasado Facebook ha recibido críticas por establecer políticas de privacidad demasiado relajadas para sus desarrolladores de aplicaciones, y de no implementar estrategias efectivas para que estos no vendan información de sus usuarios a empresas externas.

La red social ha tomado varias medidas para tranquilizar a sus usuarios y ha modificado sus términos y condiciones de uso varias veces, aunque sus recientes estrategias de publicidad clandestina podrían haber inspirado desconfianza entre alguno de sus millones de usuarios.

Microsoft y la BSA mantienen su estrategia contra la piratería

La BSA, una asociación que representa a las mayores empresas desarrolladoras de software, y Microsoft, uno de los miembros líderes del grupo, han anunciado que continuarán adelantando campañas para disminuir el índice de piratería de software en Colombia y concientizar a los ciudadanos sobre el daño que la ilegalidad causa a la industria tecnológica en el país.

En un comunicado, donde el grupo y Microsoft destacan la labor de la DIAN en la implementación de la ley 603 de 2000 y la aplicación de procesos severos en contra de los infractores de la Propiedad Intelectual, la abogada de Microsoft Jimena Mora afirma que en Colombia "seguirá una batalla silenciosa evitando que se afecte el trabajo de compositores, escritores e inventores, sin conocer en realidad el daño que causa y la pérdida tan grande de recursos económicos que para nuestro país significa" la piratería.

La abogada tiene razón en que el daño causado por la piratería es difícil de medir. Desafortunadamente para los colombianos y las entidades de control, Microsoft y la BSA no parecen demasiado interesados en producir cifras confiables; sus estimaciones sobre las pérdidas ocasionadas por la piratería de software son de $127 millones de dólares para 2010, pero esta cantidad es calculada multiplicando el valor de los productos o aplicaciones por el número de unidades copiadas o descargadas de forma ilegal.

Desde 2005 publicaciones como The Economist y ZDnet han criticado esta forma de estimar las pérdidas causadas por la piratería, que asumen que cada unidad conseguida de forma ilegal, equivaldría a un producto vendido por decenas o centenares de dólares si la piratería no fuera una opción para los consumidores.

Que la piratería de software genera pérdidas en la economía del país y frena su desarrollo tecnológico es indudable, pero inflar las mediciones de estas pérdidas podría no ser la estrategia más eficiente para combatirla.  Quizá por eso la BSA hace el esfuerzo extra de pedir a los gobiernos que intensifiquen sus leyes antipiratería.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ

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