Necesariamente ser el líder en cualquier actividad, especialmente las que tiene que ver con mercados, tiene una responsabilidad especial y en estos días Apple lo está comprobando con la furia de muchos de sus usuarios.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Así como los seguidores de Apple lo defienden a capa y espada y le perdonan todo, quienes tienen sentimientos negativos frente a su arrollador éxito, suelen darse un banquete con cualquier falla que le encuentren a la compañía de la manzana.
Y todo parece indicar que en este caso las críticas han subido de tono, especialmente porque algunas de las fallas que ha demostrado tener el programa Apple Maps son verdaderamente vergonzosas.
Errores crasos
No cabe duda de que, al menos por ahora, no le ha salido nada bien la osadía de Apple cuando decidió desafiar a Google en un campo en el que el otro gigante tiene un largo camino recorrido y con demostrado éxito, como lo es el de la elaboración de mapas.
Y aunque no puede decirse tampoco que Apple Maps sea un fiasco, lo cierto es que sí está captando la animadversión de muchas personas que se sienten ofendidas porque la compañía les canceló el servicio de Google Maps en sus iPhones para amarrarlos a su software de mapas que aún está lejos del de su competencia.
Algo que parece que Apple no tomó suficientemente en serio es que los usuarios lo iban a comparar con el ya muy ‘sofisticado’ Google Maps de hoy en día y que de esa comparación no iba a salir bien librado con lo que parece que fue la apresurada decisión de poner al aire un sistema no suficientemente comprobado.
Menos por más
Incluso para una compañía tan grande como Apple, tiene que ser motivo de preocupación que hayan adquirido tres diferentes empresas relacionadas con la cartografía y tener docenas y docenas de ingenieros trabajando en una aplicación que una vez entregada a los usuarios reciba un alud de críticas, algunas de elevado calibre.
Como pocas veces lo hace, Apple ha reaccionado de inmediato ante los señalamientos y afirma que trabajará para mejorar la aplicación de Mapas, para lo cual promete cambios casi inmediatos. Lo curioso de esto, para muchos expertos, es ver a Apple actuar como el más novato de los principiantes y caer en uno de los errores más tontos como es el de no respetar la regla básica de “nunca sustituir un producto superior con uno inferior”.
Pero, más allá de las críticas que, como dijimos, suelen ser demasiado fuertes porque Apple despierta pasiones, el problema con Apple Maps no es la aplicación en sí, sino lo mal librada que sale en la inevitable comparación con Google Maps, de la que incluso los más fieles seguidores de la manzana se han quejado y han señalado que se sienten perjudicados con el obligatorio cambio.















