Se perseguirá a las empresas clandestinas que procesan subproductos de origen animal. Además, se verificará que las empresas legales cumplan con plan para reducir olores.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL
Luego de las constantes quejas de la comunidad sobre el aumento de los olores ofensivos en Bucaramanga y parte del área metropolitana, ambas autoridades ambientales, la Cdmb y el AMB, conformaron una mesa de trabajo para unir esfuerzos y mitigar este fenómeno en el corto y mediano plazo.
Para ello se establecieron dos líneas de trabajo. Una relacionada con las empresas legales que ya están identificadas, a quienes se les requirió un plan de reducción de olores (PRIO), que debe ser entregado en tres meses.
Entre estas industrias señaladas están empresas de alimentos, de suministros agrícolas y de disposición de residuos sólidos.
Además se están analizando otras empresas que presuntamente producen estos olores ofensivos.
Contra la clandestinidad
La otra línea de trabajo es la relacionada con las empresas informales o clandestinas que procesan subproductos de origen animal (mataderos ilegales, quemadores de huesos, etc.), que serían responsables del aumento de los malos olores que se perciben en la ciudad.
En este caso juegan un papel primordial la Policía Metropolitana y las administraciones locales, pues es con ellos que se deben coordinar los operativos.
De hecho, la mesa de trabajo también está integrada por la Policía Ambiental, la subsecretaría de Salud y Ambiente, el Invima y el ICA.
Tarea compleja
Lo que se acordó es que a partir de ahora todos los esfuerzos se harán de forma coordinada y cumpliendo una hoja de ruta.
Cabe señalar que por ley se debe seguir un protocolo para sancionar a empresas generadoras de olores ofensivos, que incluye la realización de encuestas en sectores afectados.
Según la Cdmb, para sancionar a una industria se debe demostrar que origina el mal olor y esto no es tan fácil, porque este se esparce por el aire y puede viajar cientos de metros. Además, no hay una escala para medir qué tan ofensivo es un olor.
“No es una tarea fácil, pero esperamos que trabajando juntos podamos entregar pronto buenos resultados a la comunidad”, afirmó el director de la Cdmb, Martín Carvajal.















