Publicidad
Mar Nov 21 2017
23ºC
Actualizado 05:16 pm
Lunes 13 de Febrero de 2017 - 11:55 AM

Las mujeres luchan contra la violencia en Bucaramanga

Familiares y el exnovio de Yolsabet Durán Guzmán, asesinada en Barrancamermeja, hicieron eco a la idea de una feminista y desarrollaron la iniciativa ‘Defiéndete Mujer’ que da clases de defensa personal.
Las mujeres luchan contra la violencia en Bucaramanga

Ya a las ocho de la mañana de ese domingo, 5 de febrero, podía sentirse el calor aturdidor. Una rubia alta con un acento particular, gafas negras y camiseta rosada con el logo de ‘Defiéndete mujer’ llamaba la atención de aquellas que se aproximaban al coliseo Edmundo Luna Santos, para recibir clases de defensa personal gratis con el profesor Arnoby Sinam Alba.

Es Mónica Saavedra, sicóloga clínica de la Unab. Está esa mañana con un amigo francés, Fabio François Delanoe, quien apoya el evento. “Viajé mucho alrededor del mundo e infelizmente no hay suficientes iniciativas de este tipo. Vivimos en un mundo machista y es intolerable que en 2017 todavía siga la violencia hacia la mujer”, dice.

El entrenamiento

Adentro, en la cancha, las  asistentes calientan los músculos. “Habíamos venido a la primera clase porque es esencial, como seres humanos, defendernos. En momentos difíciles nos llenamos de miedo y no actuamos como debería ser”, explica Carol Pedraza, una de las asistentes.

En las escaleras, algunos hombres esperan. “Me gusta que las mujeres aprendan a defenderse, porque la situación en el país está muy difícil”, comenta Héctor Manrique. ¿Y qué le diría a sus congéneres? “Que tratemos a la mujer con más delicadeza, que valoremos más su sistema de vida”, señala.

La hermana de Yolsabet Durán Guzmán toma los datos de las mujeres que llegan y les pone una manilla con el logo de la iniciativa, diseñado por Andrea Durán, integrante de la organización Frente Feminista.

La manilla lleva el nombre de la médica asesinada en noviembre pasado en Barrancabermeja. Su cuerpo fue hallado en el patio de la casa de un hombre que decía ser su amigo, 24 horas antes de conmemorarse el Día de la No violencia contra la Mujer. Hasta el momento, este crimen ha sido tipificado como homicidio y no como feminicidio, que endurece la pena a los agresores, según la ley 1761 de 2015.   

“Si mi hermana hubiera tenido conocimiento de defensa personal tal vez hubiera podido detener a este hombre que la agredió”, dice Belrusa Yosleth Durán. Y agrega: “Ahora queremos ayudar a las mujeres que no tienen conocimiento de que no se trata de fuerza sino de técnica, de saber los puntos sensibles en los que uno puede desestabilizar a una persona sin llegar al maltrato, simplemente defenderse. Esa fue nuestra primera idea. Nos ha ido muy bien, gracias a Dios”.

Tras el calentamiento, los organizadores reúnen a las asistentes en un extremo de la cancha y les cuentan sobre las cifras de violencia contra la mujer: en Bucaramanga ocurrieron 17 feminicidios en 2016. “Es importante que la mujer sepa que la confianza no radica en los hombres sino en nosotras mismas”, explica Belrusa Durán.

La mamá de Yolsabet Durán envía un mensaje a las jóvenes: “que creamos en que Jesucristo existe, que él es el camino, la vida y la verdad que nos conduce a toda libertad. Yo estoy fortalecida con el poder de la palabra de Dios, pero también con mucha valentía para iniciar una obra”.

Gustavo Aldana, novio de Yolsabet y promotor de la iniciativa, escucha serio. Permite que su mamá, Luz Helena Bautista, hable sobre la iniciativa. “A Gustavo se le metió la idea en la cabeza que la mujer se debe defender. Habló con Cindy Nuñez y a través suyo conoció a Oswaldo Mendoza Triana, instructor de artes marciales. Él le cobró 50 mil pesos y comenzaron”, señala. Gustavo pensó que asistirían 30 mujeres. Se presentaron 210.  Ante la pregunta de si  no les cabría a los hombres la responsabilidad por la violencia contra la mujer o de género, Bautista es enfática: “cambiar la mentalidad de los hombres nos va a llevar más o menos de 30 a 40 años, mientras tanto les damos a las mujeres técnicas de defensa personal para que se valoren, tengan buena autoestima, para que no se dejen”.

La valentía de Cindy

Cuando el esposo de Cindy Nuñez leyó el diario de campo que ella había redactado para una clase de su carrera, Trabajo Social, “se volvió loco”. En esas páginas ella narraba algunas experiencias afectivas de su vida. Estaban en la casa de los papás de ella. Él le ordenó que regresaran al apartamento donde vivían, en el noveno piso de un edificio y donde Cindy no conocía a nadie. Tenía 24 años.

Durante toda la noche, la agredió verbalmente mientras ella sostenía a su hijo en brazos. Cindy gritó, pero ni el portero ni los vecinos llamaron a la policía. Le pidió entonces al hombre -el mismo que le había insistido en que se casaran porque sus creencias religiosas se lo exigían- que no la ultrajara más. Él respondió apretándola tan fuerte que dejó morados en los costados del cuerpo de Cindy. Ella supo, entonces, que él sería capaz de matarla.

Un año después, Cindy -que había regresado a la casa de sus padres mientras su esposo viajaba a la Costa Atlántica con el dinero ahorrado para pagar los servicios públicos y había soportado todo tipo de violencia sicológica- le pidió que llevara las cosas de regreso al apartamento. Él lo hizo. Pensó que ella regresaría con él. Cindy envió a su hijo a la casa de una tía, tomó la mano de su mamá y acudió a la policía. “Mi hijo mayor tenía año y medio y yo tenía siete meses de embarazo. Le dije al agente: ‘vengo a denunciar a mi pareja’. Lo primero que me respondió fue: ‘¿está segura? Usted está casada, esas cosas se arreglan en la cama”. Le dije: ‘si ese tipo a mí me mata o le hace daño a mi familia o a mi hijo, usted es el único responsable. Escríbalo’”. En adelante, su coraje no mermó.

Durante su niñez, Cindy practicó lucha olímpica. Durante ese periodo, un hombre intentó tocarla. Ella lo golpeó en un brazo, lo detuvo y gritó. El repudio de la gente a su alrededor alejó al agresor de los alrededores. Cindy no había sido la única.

Esta experiencia motivó a Cindy a pensar que la defensa personal podía ser una herramienta interesante para las mujeres. “Es importante saberlo, pero es más importante ser consciente de nuestra fuerza vital. Es una herramienta que nos puede llegar a servir en un momento, pero si a ti te apuñalan o tu pareja te cita y te da dos tiros, no podemos hacer nada”.

Señala que las mujeres deben entrenarse no sólo físicamente, sino emocionalmente. Ella lo sabe bien. Su exesposo no quería que ella estudiara. En marzo próximo, Cindy recibirá su grado.     

Publicada por
Contactar al periodista
Sin votos aún
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
 
DORADO TARDE
Sorteo del 21 de Nov
3
7
2
8
CAFETERITO TARDE
Sorteo del 21 de Nov
2
0
8
7
Astro Sol
Sorteo del 21 de Nov
cancer
5
6
0
5
Publicidad