Laura Agudelo es una santanderana que habla sobre la gordura, no para hacerle apología, sino para luchar contra el estigma de que la moda es solo para mujeres delgadas y rechazar los estereotipos de belleza. Con su blog ´’La Pesada de Moda’ lo está logrando.

Publicado por: IRINA YUSSEFF MUJICA
“Gorda. No de nacimiento, pero tal vez sí hasta el ‘murimiento’. Colombiana, periodista, casada, feliz y saludable. Con pasión por todo lo que tiene que ver con la moda, pero como la moda me incomoda (porque no me queda), terminé convertida en una compradora compulsiva de revistas de moda, con ganas de escribir como me gusta y adicta a este espacio”.
Así se define Laura Agudelo, una bumanguesa criada en Viotá (Cundinamarca), en el perfil de su blog ‘La Pesada de Moda’.
Hace siete años, en vista de que no encontraba trabajo como periodista en ningún medio escrito y su trabajo como relacionista pública no le permitía escribir con la frecuencia que quería, decidió crear un blog.
No tenía idea sobre qué escribir y como siempre le gustó la moda, decidió que hablaría de eso, pero desde su óptica: la de una mujer con 50 kilos de más que se quiere vestir bonito, pero no encuentra ropa de su talla.
Al principio la leían sus papás, sus hermanos y sus amigos más cercanos.
Hoy no solo es en una de las blogueras más reconocidas en el país por su lucha contra el estereotipo de que las gorditas no pueden disfrutar de la moda, sino que tiene un promedio de mil visitas en cada entrada de su blog, más de 10 mil seguidores en Instagram, 96 mil en Twitter y más de 7 mil en Facebook.
Preguntas y respuestas
Hablar de moda no es tan fácil y menos para mujeres de talla grande, ¿por qué se lanzó a escribir sobre esto?
Mis amigos de trabajo siempre me decían “tú no te vistes como gorda” y yo no entendía eso. ¿Acaso cómo se visten las gordas? “Pues de negro”, me decían. A mí eso me parecía y me parece absurdo. ¿Por qué tengo que vestirme de negro? Peso 100 kilos y aunque me vista de negro todos los días, no me voy a ver de 50 kilos, ¿entonces? Yo siempre busqué soluciones para ver de qué manera me podía vestir como yo quería y no como las tiendas me obligaban a vestirme. Entonces decidí compartir con el resto de mujeres gordas que el negro no era la única opción.
¿Cómo obligan a vestirse las tiendas?
Feo. Cuando cumplí 30 años, empecé a engordar más y entonces me di cuenta que ya no encontraba ropa bonita en mi talla. Sin embargo, no me varé. Encontré un costurero que me hacía la ropa que yo quería. Buscaba cosas de Valentino, Dolce &Gabbana, de todo eso. Iba y compraba la tela que fuera parecida y mandaba a hacer la ropa. Así sentía que llevaba puesta ropa de diseñador. Eso era lo que yo quería con el blog, compartir eso para que las demás gordas como yo se animaran.

¿Siente que lo ha logrado?
Te respondo con este cuento. Cuando el blog cumplió cuatro años invité a mis lectoras más fieles a tomar tinto y echar carreta. Una de ellas me dijo “Yo no tenía espejos en mi casa como desde los 25 años y cuando empecé a leerla a usted compré espejos y me miro todos los días, me di cuenta que lo que veía en él sí valía la pena”. Para mí, mi blog es el más exitoso del mundo, porque pasa eso, si he ayudado a una persona en el mundo, para mi eso ya es suficiente. Yo no facturo con mi blog, para mi no es un negocio. Lo que hago es porque lo quiero hacer, no soy exitosa financieramente como lo son otras blogueras, a mí no me contratan para nada y tampoco lo estoy buscando.
Y el nombre, ¿cómo se le ocurrió?
Primero, porque obviamente peso mucho, pero también porque yo hablo duro, como si estuviera regañando, así esté muerta de la felicidad, hago chistes fuertes, hago comentarios fuertes, soy de humor negro.
¿Cómo logra hablar de la gordura sin la estigmatización del término?
Gorda es el adjetivo calificativo para definir a una persona que es abundante en carne y así está en la RAE. Si yo soy abundante en carne, entonces soy gorda, punto, eso no es ni grosería ni una mala palabra. Yo llevo más de 20 años siendo gorda y nunca me he sentido insultada por eso. A mí me insultan si me dicen ladrona, pero porque me digan gorda no me voy a ofender.
¿Cuánto tiempo le llevó aceptarse?
Yo jamás he peleado con mi cuerpo, nunca. Para mí el trauma más grande es no saber inglés, eso sí me causa una frustración la verraca. No tener tiempo para leer los libros que tengo pendientes, no sacar tiempo para ir al cine, no tener suficiente dinero para ayudar a alguien que lo necesite; pero quejarme porque no me queda buena la ropa, a mis 45 años, sería tener mucho huevo.
A mi mis papás me enseñaron que lo importante era la cabeza y el corazón y así vivo.
¿Hay moda para gordas y para flacas?
No, cero. La moda es la misma para todas. La cagada es que la gorda no consigue en ninguna tienda la ropa de moda en su talla. Entonces mi querida gorda, si me está leyendo, vaya búsquese los ‘hijuemadres’ cuadros o líneas o tules que están de moda y mándese a hacer unas pintas increíbles con una buena modista.

Entonces el verdadero problema sigue siendo no encontrar talla...
Claro. Hay gente y marcas que están vendiendo cosas, pero aún falta. Si yo tengo una reunión hoy por la noche y en el almuerzo me echo encima la salsa, el jugo o el café, tengo dos alternativas. Me voy así o le doy la vuelta a la camisa. Una flaca se va a cualquier tienda y la reemplaza, yo no puedo hacer eso.
Hay quienes piensan que promover la aceptación de la gordura es dejar el tema de la salud de lado, ¿qué piensa?
Yo podría dar una charla sobre alimentación saludable y cómo no cumplirla, como todas las gordas, las gordas reales como yo. Nosotras sabemos perfectamente qué no debemos comer, lo que pasa es que nos falta no sé qué carajos en la cabeza para volvernos más disciplinadas. Yo no doy lecciones sobre buen comer ni nada de esas vainas, porque evidentemente no lo hago. Tampoco le digo a mis lectores y seguidores que coman más. Para mí el tema de la salud es importantísimo. Una cosa es aceptarse y aprender a ir a la moda con kilos de más y otra cosa es atentar contra la salud. Yo siempre me vivo chequeando, pero si mañana me hago un examen del azúcar y sale que estoy diabética, al otro día me hago el bypass.
Antes, ver una mujer pasada de peso en una revista o en cualquier medio era raro. Últimamente esto ha cambiado un poco. ¿Cómo ve ese camino?
Gracias a las redes sociales ahora se ven más mujeres de talla grande, pero, por ejemplo, en televisión a parte de la Gorda Fabiola o de Constanza Hernández ¿qué otra gorda hay? No hay gordas presentando noticieros o programas de entretenimiento. Unas pocas celebridades en Estados Unidos como la actriz Melissa Mccarthy o la modelo Ashley Graham; sí, está pasando, hay que reconocerlo, pero no es la gran cosa.
¿Nunca ha pensado en crear una marca de ropa o algo relacionado?
No, hay gente muy talentosa diseñando como para yo ponerme en esas. A lo que sí me gustaría dedicarme es a “Go Pesaditas Go”, un proyecto que creé el año pasado, que consiste en que un grupo de mujeres gordas nos reunimos los domingos a las siete de la mañana en el Parque Simón Bolívar a hacer ejercicio a nuestro ritmo, sin atacar a nadie.
Empezamos los domingos y ahora cada quien hace ejercicio entre semana en su casa, si solo puede hacer tres abdominales los hace, si solo puede dar dos vueltas a la manzana, las da y ya. Ya hemos participado en cuatro carreras atléticas. Es un grupo que me encantaría se replicara en todo el país.
Cinco prendas que no pueden faltar en el clóset de una mujer:
Un pantalón negro, una chaqueta de jean, una camisa blanca, un vestido de negro y una chaqueta de color brillante.
¿Que se pondría siempre?
Una chaqueta de jean.

¿Qué no se pondría nunca?
Un leggins que sea transparente.
¿Tenis o tacones?
Los tacones me parecen divinos, pero amo la comodidad de los tenis.
Tres deseos
- Ser multimillonaria
- Que la gente deje de ser tan tonta y que no se complique la vida
- Salud para mí y toda mi familia















