Colombia
Domingo 12 de julio de 2015 - 12:04 PM

“El camino para terminar el conflicto no es el cese unilateral, es el bilateral”

Desde que las Farc anunciaron el pasado 22 de mayo el fin del cese el fuego unilateral que mantuviron desde diciembre de 2014, el país vivió una de las escaladas terroristas más grandes de los últimos tiempos, dejando en una fuerte crisis el proceso de paz de que se adelanta en La Habana (Cuba).

“El camino para terminar el conflicto no es el cese unilateral, es el bilateral” (Foto: Colprensa / VANGUARDIA LIBERAL)
“El camino para terminar el conflicto no es el cese unilateral, es el bilateral” (Foto: Colprensa / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: COLPRENSA

En vista de esto y de manera exclusiva, el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, concedió una entrevista a Juan Gossaín, en la que aseguró que de seguir así las cosas podría llegar un momento en el que la única salida fuera levantarse de la mesa.

Al parecer, en vista de la inminente crisis del proceso, la guerrilla de las Farc decidió ofrecer nuevamente un cese el fuego unilateral por un mes, para recobrar la confianza del país y dar un “respiro”, como algunos expertos señalaron, al mal momento por el que atraviesa la negociación.

Así mismo, para dar por finalizada una de las semanas de mayor movimiento para el proceso de paz, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, aseguró que es momento de acelerar las negociaciones respecto a un cese el fuego bilateral para que éste se dé con la mayor brevedad posible, lo que causó polémica por parte de diferentes sectores.

Colprensa consultó con Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) sobre la actualidad del conflicto, el futuro del los diálogos de paz y las intenciones detrás de los anuncios de cese el fuego por parte de las Farc.

- Desde el 22 de mayo, cuando las Farc decidieron levantar la tregua unilateral, Colombia vivió un escalamiento del conflicto que terminó por afectar a todo el país y a la negociación misma de la paz, ¿qué ha habido detrás de esta intensificación de hechos violentos?

Desde el rompimiento de la tregua hubo una evidente escalada del conflicto que llevó las actividades de las Farc a unos niveles altísimos no vistos durante todo el periodo de negociaciones, aunque hay que reconocer que ELN también tuvo unas muestras de actividad sostenidas durante este mismo periodo, lo que nos hizo ser testigos de una gran intensificación de las confrontaciones armadas que no teníamos desde hace mucho. Sin embargo, hay que resaltar que no llegaron a los niveles de antes porque hubo una concentración de las acciones sobre la infraestructura económica y posteriormente en objetivos de tipo militar y de policía con una característica muy importante y es que el número de víctimas directas civiles fue muy bajo.

- Sin embargo, pese a que las víctimas civiles fueron pocas, eso generó una fuerte crisis en el proceso de paz y a eso se refirió Humberto de la Calle. ¿Respecto de esa entrevista cuál es su posición?

La intervención de De la Calle fue exitosa en dos sentidos: primero en mostrar que el proceso de negociación pasaba por un estado de fragilidad y crisis pero sin generar una ruptura, la idea era mandar un mensaje a las Farc y al pueblo colombiano de que estamos negociando, que hay crisis pero que no iba a haber una ruptura, lo que forzó a que las Farc anunciaran ese cese el fuego. Y, segundo, llevó a que se construyera un consenso a nivel político acerca de la necesidad de darle prioridad a la negociación del cese al fuego bilateral.

- Tras el anuncio de la guerrilla de ese cese el fuego unilateral, de alguna forma regresa la esperanza en los diálogos. ¿Cuál es la razón?

Primero, porque uno tiene que señalar que pasamos de un escenario de confrontación abierta con escalamiento de la violencia guerrillera a un escenario de desescalamiento, lo que es muy positivo porque es mejor tener a las Farc en cese el fuego unilateral que en una situación de confrontación abierta.

- Sin embargo, ese cese también tiene riegos ¿cuáles son?

Los riegos provienen de la potencial incapacidad de control de las Farc aunque considero que cada vez tienen mayor capacidad de control, pero hay riesgo porque puede haber frentes que actúen sin aprobación de los superiores, o también porque ante una operación de tipo ofensivo de la Fuerza Pública estos grupos tienen que defenderse, como sucedió en Buenos Aires.

- Entonces ¿qué debe ocurrir para que ese cese sea real y no tenga tantos riesgos?

El camino para terminar el conflicto armado no es el cese el fuego unilateral, eso es solo un buen gesto, que es positivo y llevará a una reducción de la violencia y es mejor a que las Farc estén en una confrontación abierta; pero lo más importante es el cese el fuego bilateral negociado con cesaciones de movilidad para la guerrilla y con una cesación de las actividades criminales que financien esa guerrilla.

- ¿Cómo entender el cese el fuego unilateral que ofrecen las Farc?

La presión militar sobre la guerrilla es muy alta, ellos hacen operaciones de muy bajo riesgo y no pueden adelantar una ofensiva en el tiempo porque estarían bajo un gran riesgo de la Fuerzas Militares. Además la guerrilla no cuenta con la inteligencia o capacidad militar como para adelantar una guerra prolongada en contra de las Fuerzas Militares. Adicional está la cercanía de las elección y yo creo que las Farc tienen un interés de prolongar ese cese al fuego unilateral, durante la época de campaña que ya empezó a nivel territorial, en el sentido de permitir la entrada de aquellos partidos políticos que son más cercanos a la negociación.

- Hablan de un mes, ¿qué pretenden que ocurra durante ese mes?

Es una medida provisional, lo que pretenden es lograr un acuerdo y como mencionaba, conseguir al menos llegar en los mejores términos a las próximas elecciones.

- ¿Por qué decidió la guerrilla esperar hasta el 20 de julio?

Desmontar el aparato de operaciones de las Farc toma tiempo, recordemos que en la primera ocasión que declararon cese al fuego tomó tiempo en el sentido de que las operaciones continuaron en algunos lugares; entonces me parece que es una señal de que va a tener más credibilidad. Sobre la fecha, la realidad es que el 20 de julio es una fecha emblemática y es su única razón.

- Cuando se inició la escalada terrorista se dijo que era una forma de las Farc para presionar a un cese el fuego bilateral, y ayer el presidente Santos aseguró que se debía sacar en la mayor brevedad esta parte de los acuerdos. ¿Triunfó la presión de la guerrilla?

Yo no diría que triunfó la guerrilla en su solicitud porque lo que ellos querían era un cese bilateral por fuera de la mesa de negociaciones y eso no lo han obtenido. De hecho, se convierte es en una derrota para ellos porque lo que ha tratado las Farc de manera persistente es de romper el acuerdo base que dio origen a esta negociación y el Gobierno, al contrario, ha defendido ese acuerdo que no incluye la negociación de puntos diferentes a los cinco ya acordados y uno de ellos es el punto de cómo obtener el cese el fuego bilateral pero en la mesa de negociación y al final que todo esté negociado y eso no ha cambiado. A mi juicio, lo que cambió fue la secuencia de la implementación de los acuerdos. Lo que sí se rompió y es conveniente que se hubiera roto fue esa fórmula de que 'nada está negociado hasta que todo esté negociado'.

- ¿Por qué fue conveniente?

Es tremendamente inconveniente sostener una guerra mientras se negocian los acuerdos en materia de justicia para las víctimas del conflicto, me parece moralmente reprochable estar en guerra para negociar unos acuerdos de justicia y seguir produciendo víctimas solamente para poder negociar la justicia para las víctimas del pasado. Entonces es un tema de secuencia que ya acordamos todo lo que teníamos que acordar con las Farc, entonces tenemos que negociar con prioridad la cesación del fuego bilateral.

- El presidente Santos también dijo que además de acelerar el tema del cese bilateral, era necesario apurar los puntos restantes como la justicia transicional. ¿Cómo conseguirlo?

Respecto de la justicia transicional estamos en una sin salida, esa sin salida es tremendamente costosa porque nos cuesta la prolongación del conflicto, no lograr acordar los asuntos que tienen que ver con la justicia para lo que ha sucedido en el pasado nos está costando la prolongación del conflicto.

- ¿Cómo superar esa 'sin salida'?

Esa sin salida supone que los que están negociando hoy en día no representan a las víctimas, sino que son los beneficiarios de la justicia transicional. Por eso, la manera de resolver esta sin salida es que si en cuestión de un mes no se logra acordar un acuerdo en materia de justicia transicional es necesario que las partes acuerden contar con una mediación.

- ¿Quién podría ser ese mediador?

Tendría que ser una mediación profesional con un respaldo político sustancial, es decir, debería ser ofrecida por el Gobierno de Estados Unidos, el Vaticano, la Unión Europea o los países garantes como Cuba, Chile, Noruega, que den un respaldo sustancial para facilitar la llegada de esos acuerdos.

- El Ejército siempre ha mostrado obediencia ante las decisiones del Gobierno, sin embargo, es de conocimiento general que han existido divisiones dentro de las Fuerzas. ¿Cómo evitarlo, si se llega antes de lo esperado a un cese el fuego bilateral?

La Fuerzas siempre han apoyado de manera total la negociación y las diferentes políticas de seguridad, lo que no quiere decir que no existan posturas diversas en cuál debe ser la política tanto contrainsurgente como en la política en el posconflcito, pero eso no podría ser un inconveniente en ese posible escenario porque no dejarán de cumplir su misión.

- De darse una firma ¿cuáles son los riesgos a los que está expuesto el país?

Me atrevo a decir que los riesgos en materia de seguridad en un escenario de negociación exitosa son bastante menores, Colombia no va a recorrer el camino de El Salvador o Guatemala en el posconflicto. El país va a recorrer un camino de reducción sustancial de la violencia y la razón fundamental es que nosotros no estamos negociando las instituciones de seguridad con la guerrilla de las Farc, no vamos a desmontar ni la Policía ni las Fuerzas Militares y tampoco estamos considerando incorporar a la guerrilla de las Farc en el marco de esa negociación a la Fuerza Pública.

- ¿Cómo ve la nueva cúpula militar?

La cúpula militar actual es una cúpula más balanceada en términos de experiencia, además las credenciales como militares y trofeos que tienen los nuevos comandantes de las Fuerzas son increíbles. De hecho, me atrevo a decir que ello cuentan con muchos más éxitos en materia de operaciones de contrainsurgencia que la anterior cúpula, que era una cúpula que tenía unos militares mucho más de administración que de acción en el terreno. La cúpula actual tiene acción en el terreno, administración y una gran experiencia en planeación y en trasformación institucional.

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