Durante tres horas, el general retirado Rafael Samudio Molina rindió indagatoria ante un fiscal delegado ante la Corte Suprema en la investigación por la desaparición de once personas durante la retoma del Palacio de Justicia, en noviembre de 1985.
Publicado por: COLPRENSA
Con el objetivo de evadir a la prensa, el militar retirado ingresó dos horas antes a la diligencia, que había sido programada el pasado 25 de junio por el ente investigador. A las 7:00 de la mañana de ayer se presentó en la oficina del fiscal para responder por los delitos de secuestro y desaparición forzada. El general en retiro afirmó que 'siempre me he sentido bien de salud, de ánimo y, sobre todo, de conciencia', y agregó que 'a mí me enseñaron a superar el miedo y el terror. Soy inocente, los culpables los debe establecer la justicia', indicó el ex comandante del Ejército. 'Mis actuaciones como comandante del Ejército estuvieron ceñidas a la ley, la Constitución, la gloria y la dignidad', reiteró.síntesisLA INDAGATORIA Fuentes de la Fiscalía afirmaron que la indagatoria del militar en retiro, que duró aproximadamente tres horas y media, se dividió en dos partes. En primer lugar, Samudio Molina escuchó unas declaraciones del ex ministro de defensa, general Óscar Botero Restrepo, donde admitía que tres guerrilleros del M-19 salieron con vida del Palacio de Justicia. Enseguida, el militar en retiro escuchó las grabaciones que un radioaficionado capturó durante el holocausto del Palacio de Justicia, que se conocieron en noviembre pasado. Las comunicaciones interceptadas por el radioaficionado Pablo Montaña, muestran cómo altos oficiales del Ejército daban órdenes a sus subalternos relacionadas con la suerte de una persona dada como desaparecida (la guerrillera Irma Franco Pineda). Además, daba cuenta de las presuntas acciones para impedir que el entonces Director de la Cruz Roja pudiera entrar a la edificación para adelantar una tarea humanitaria. Frente a este tema, Samudio, quien es identificado en las grabaciones como Paladín 6, afirmó que no reconocía ninguna voz y que no tenía conocimiento sobre estas órdenes.














