Viernes 27 de Noviembre de 2015 - 12:01 AM

Historia de alegrías y tristezas

Miles de millones de lágrimas se han derramado en torno a la camiseta amarilla y verde que tiene un leopardo tatuado en el corazón, algunas de alegrías y otras de tristezas.
Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL
Luego de siete meses de haber perdido la categoría, Atlético Bucaramanga volvió a Primera División, al coronarse campeón de la Primera B, en el llamado Torneo Nivelación, al igual que ayer, con una fecha de antelación, pues el ‘Leopardo’ cerró su campaña de 1995 de visitante ante Alianza Llanos en Villavicencio.
(Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL)
Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL
Así registró Vanguardia Liberal el primer descenso del Atlético Bucaramanga en 1994, cuando por diferencia de goles se perdió la categoría ante Cortuluá, equipo que ese año se estrenó en la Primera División del fútbol colombiano.
(Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL)
Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL
La gráfica muestra la vuelta olímpica de los jugadores del Atlético Bucaramanga en el estadio ‘Afonso López’ tras recuperar la categoría en el torneo corto de ascenso de 1995.
(Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL)

La historia dolorosa del Atlético Bucaramanga con el tema de los descensos empezó la tarde del 6 de noviembre de 1994, cuando cayó por primera vez a la segunda categoría del Fútbol Profesional Colombiano.

Esa tarde, el escenario fue el Estadio Hernán Ramírez Villegas de Pereira y aunque el ‘Leopardo’ derrotó a los locales 1-0 con gol de Óscar Valencia (33’ s.t.), el resultado de nada sirvió, pues Tuluá, que debía perder en su patio ante Millonarios, empató 1-1 y llegó a 38 unidades en la tabla de posiciones, igualando con el Bucaramanga, pero superándolo por diferencia de gol (-14 frente a -17).

De nada sirvieron los 20 goles que hizo el argentino Jorge Ramoa ese año (los mismos que logró el gran Arnoldo Iguarán con Millonarios) ni los 10 más que consiguió Jesús ‘Kiko’ Barrios, pues tres anotaciones de diferencia marcaron la suerte del Atlético, que se convirtió en el tercer equipo que descendió en el fútbol colombiano desde que se creó ese sistema, luego de Real Cartagena en 1992 y Deportes Tolima en el 93.

Esa campaña del Atlético terminó con 10 victorias, 18 empates y 18 derrotas; 52 goles a favor y 69 en contra, y la tristeza más grande que hasta ese momento vivía la hinchada amarilla.

Pero el duelo no duró mucho tiempo, pues el 25 de junio del año siguiente, es decir, poco después de siete meses, se logró el retorno a la Primera A del fútbol nacional.

En ese torneo de 1995, el equipo santandereano, comandado por el técnico Hugo Gallego, logró el primer título de su historia, al ganar la categoría B y convertirse de nuevo en inquilino de la A.

En esa tarde de domingo, con un ‘Alfonso López’ abarrotado por unas 9.000 personas, el Atlético venció en la octava fecha 1-0 a Lanceros de Boyacá con gol de Jesús ‘Kiko’ Barrios (9’ s.t.) y logró la ventaja suficiente para asegurar el ascenso (23.00 puntos frente a los 15.50 de los boyacenses).

El equipo amarillo promediaba en esa octava fecha siete victorias, un empate, 10 goles a favor y ninguno en contra, lo suficiente para retornar a casa.

“Recuerdo que fue un torneo muy exigente, pero fue muy importante que se armó un gran equipo, con la base del año anterior y con buenos refuerzos. El equipo mantuvo la regularidad todo el semestre y quedó campeón con anticipación”, recordó Óscar Upegui, quien ha estado en los dos ascensos del Bucaramanga como jugador y quien en la actualidad dirige al Alianza Petrolera.

Segundo descenso

Atlético Bucaramanga sufrió su segundo gran golpe el 28 de octubre de 2001, cuando de nuevo quedó eliminado de la ca-tegoría A del fútbol co-lombiano, esta vez, al em-patar 1-1 ante Deportivo Pasto.

Ese día el ‘Leopardo’ completaba 19 partidos en línea sin ganar.

El equipo de ese entonces, dirigido por Darío Vélez, se puso arriba en territorio pastuso con gol de Felipe Rivas, al minuto 35 del primer tiempo, pero 6 minutos después Léiner Orejuela empató para los dueños de casa.

En esa oportunidad, el Real Cartagena también empató en casa 0-0 ante el América y mantuvo la ventaja de 9 puntos sobre el ‘Leopardo’, a falta de tres jornadas, y aunque el ‘Leopardo’ hubiese logrado un rendimiento perfecto en el cierre del certamen y los cartageneros hubieran perdido todos sus partidos, los ítems de desempate eran favorables al conjunto ‘heroico’, es decir, el descenso estaba consumado.

En esa oportunidad, uno de los grandes yerros del fracaso fue que en las últimas dos temporadas (tiempo que se tenía en cuenta para el promedio en ese momento) pasaron por el equipo ‘amarillo’ seis técnicos: Édgar Ospina, Carlos Paniagua, Gabriel Jaime Gómez, Jorge Ramoa, Jorge Luis Pinto y Darío Vélez, pero ninguno pudo conseguir el equilibrio para realizar una buena campaña.

El triangular de la salvación

No obstante, y pese a terminar con el peor promedio acumulado, el descenso del Bucaramanga en esa oportunidad solo duró menos de dos meses, pues la Asamblea General de Clubes modificó el reglamento para el año 2002 y se aprobó aumentar de 16 a 18 el número de equipos en el torneo de la A.

Debido a ese cambio en la reglamentación, se organizó un triangular en la ciudad de Cartagena y los invitados fueron Unión Magdalena, Cúcuta Deportivo y Bucaramanga, por tener historia en la máxima categoría.

En esa oportunidad, el equipo dirigido por Alexis García logró su retorno a la A sin marcar ni siquiera un gol, pues perdió 2-0 con Unión y empató 0-0 ante Cúcuta, rival frente al que definió el segundo cupo desde el punto penal, pues los ‘bananeros’ también vencieron 2-0 a los ‘motilones’ y se habían asegurado la primera plaza.

En esa tanda decisiva desde los 12 pasos, el héroe fue el portero uruguayo Carlos Leonel Rocco, quien impuso su expe-riencia para atajar cobros desde el punto de máximo castigo.

El arquero búcaro evitó la caída de su arco en dos de los disparos cucuteños y, para completar su sobresaliente actuación, hizo el cuarto y definitivo gol, que dejó de nuevo al Bucaramanga en primera división.

Las lágrimas de Sherman

En la retina de todos los aficionados del equipo ‘Leopardo’ debe estar la fotografía del histórico René Higuita consolando y secando las lágrimas de Sherman Cárdenas, en el estadio Hernán Ramírez Villegas de Pereira, cuando el Atlético perdió y selló su tercer descenso.

Aquella tarde del 16 de noviembre de 2008, el once ‘matecaña’ se impuso 3-0, con goles de Juan Martín Parodi (8’), Carlos Darwin Quintero (69’) y Leonardo Medina (92’) y mandó de nuevo al ‘Leopardo’ a la B. En ese semestre, Bucaramanga ganó solo 4 partidos, empató 8 y perdió 6, para terminar con 20 puntos en 18 salidas. Además, anotó solo 13 goles y recibió 23. El puesto final fue de 15, pero en el promedio acumulado fue el peor.

Sin embargo, esa historia cambió la noche del 26 de noviembre de 2015, siete años después, gracias al excelente año de ‘Willy’ Rodríguez y sus muchachos, que cumplieron con una campaña que impuso récords en la categoría B del fútbol colombiano, la cual habla de 24 victorias, 9 empates y 4 derrotas, para un rendimiento del 72,9%, que se ratificó con un justo y merecido ascenso, que acabó con 7 años y 10 meses de sufrimiento.

Ayer se escribió una nueva página dorada en la historia del glorioso Atlético Bucaramanga y se espera que de acá en adelante las lágrimas solo sean de alegría.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Resultados deportivos
Liga
Torneo
Partidos
Tabla de posiciones
Publicidad
Publicidad