Atlético Bucaramanga perdió anoche 2-1 en calidad de local ante Once Caldas, en la segunda fecha de la Liga Águila II de 2018. El cuadro ‘Leopardo’ aún no gana en la competencia, con dos caídas.

Publicado por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ
El estadio Alfonso López era una fiesta, todos se disponían a celebrar el gol de penalti de Michael Rangel, que al minuto 11, podía sentenciar el debut soñado de Atlético Bucaramanga en calidad de local en la Liga Águila I de 2018.
El atacante santandereano, que cumplía el sueño de vestirse con la ‘amarilla’ del Atlético, no dudó en pedirle la pelota a Sergio Romero, habitual cobrador. Tomó una corta distancia y con su pierna derecha apuntó al palo izquierdo de José Fernando Cuadrado, quien voló para ahogar el baile, a ritmo de cumbia, del hijo ilustre de Zapamanga.
El Atlético pasó de dominar, a ser dominado. Retrocedió las líneas, pero lejos de verse sólido en defensa, como la semana pasada en Barranquilla, dejó espacios que poco a poco el ‘blanco - blanco’ aprovechó.
Atrás quedaron esos primeros minutos que deleitaron a la afición santandereana. Atrás quedó el juego por las bandas y las sociedades internas. Atrás quedó el golazo de John Pérez, que se juntó con Rangel para marcar, de potente derechazo, el primero de la noche, en el minuto 3.
Once Caldas transformó en gol la superioridad en la cancha, mediante Edder Farías, quien marcó el empate, en el minuto 37, luego de varios rebotes, tras una pelota quieta.
Llegó el segundo tiempo, pero Bucaramanga parecía haberse quedado en el camerino. Los de Manizales continuaron con la presión en campo adversario y una vez más en una pelota quieta, Yesus Cabrera (el generador de juego de los ‘albos’) le dio vuelta al resultado, en el 48’.
Había tiempo suficiente para la reacción del equipo ‘Leopardo’, pero dejó una deuda pendiente, que intentará saldar en próximos compromisos.
Sherman Cárdenas, después de cerca de 10 años, volvió a jugar con el Atlético, pero más allá de algunas brillantes intervenciones, no logró comandar la remontada.
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El DT Diego Cagna puso en cancha a lo mejor de su nómina en materia ofensiva (Cárdenas, Pérez, Rangel y Arizala), pero sus pupilos carecieron de asociaciones y peso creativo para superar el cerrojo de un Once Caldas que jamás renunció al ataque y exigió, en varias ocasiones la reacción de Luis Ojeda, que otra vez fue el héroe.
Resultó mayor la expectativa generada por el Bucaramanga antes del partido, teniendo en cuenta que a la hora de la verdad fue un mar de dudas en defensa y algunos destellos de buen juego ofensivo, que no alcanzaron para la victoria.
¿POR QUÉ PERDIÓ BUCARAMANGA?
Porque duró muy poco su mejor momento futbolístico, que fue en los primeros minutos.
Porque le cedió la pelota al rival y le dejó espacios en defensa para que lo atacara.
Porque tuvo desconcentraciones en los cobros de costado del rival. Así llegaron los goles de Once Caldas.
Porque careció de orden táctico. Se vio un equipo largo entre líneas y sin seguridad defensiva.
Porque Once Caldas le cerró los espacios por los costados.















