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Jueves 26 de abril de 2012 - 12:00 AM

Un cambio de dueños: el mejor gol posible

Somos santandereanos. Somos emprendedores, buenos trabajadores, y grandes ahorradores. No en vano todas las firmas bancarias tienen sucursal en la capital santandereana.

Publicado por: Juan José Mantilla

Somos santandereanos de bien. Ilustres médicos, grandes ingenieros, abogados, administradores de empresas, comunicadores formados en las mejores universidades del país que tienen domicilio en la tierra del delicioso mute y la exquisita Kola Hipinto.  Aquí nos gusta vivir en armonía familiar y tenemos paraísos como La Mesa de Los Santos y hasta el Cañón del Chicamocha, a menos de una hora.

Pero en algunas cosas somos apáticos. Y hasta muy apáticos. Hubo hace 11 años (2001) una Copa América de selecciones y no hubo gestión política, gremial y ciudadana efectiva para que nuestra ciudad albergara un solo juego de aquella competición.

Pasó el tiempo y a nuestro país le dieron la sede del Mundial Sub 20 realizado el año anterior, y con otros dirigentes, y en otro contexto el resultado fue el mismo: borrados del mapa. No existimos.

¿Seguiremos así? ¿Verdaderamente somos la quinta ciudad del País? Qué nos pasa que permitimos por ejemplo que los últimos años el Atlético Bucaramanga pasara de mano en mano para llegar a ser lo que es hoy: un equipo al que solo le queda un marca masacrada, más no desprestigiada.

El desprestigio se lo llevan sus manejadores, la marca no. Pero aún en medio de la discusión la marca cada vez pierde más valor.

Sus actuales manejadores tomaron hace seis años un equipo que jugaba en primera división y hoy sucumbe en el fondo de la B.

En 2007, primer semestre cuando tomaron el equipo el promedio de asistencia rondaba los 15 mil aficionados cada fin de semana. Hoy, a lo sumo, siguen yendo 500 personas por partido sobre todo en medio de su pobre actuación.

Desde hace dos temporadas el equipo no tiene patrocinador en su camiseta, habiendo pasado por ella firmas de gran categoría. Ya no hay credibilidad en el ambiente sobre la actual administración del Club.

Poco sé de negocios, pero pienso que si yo compro algo que cada vez manifiesta mayor sintomatología decadente, no puedo pretender venderlo en un monto cuatro veces mayor al que fue adquirido.

Mientras el equipo Atlético Bucaramanga siga manejado por su actual administración, me declaro en el exilio. Y desde allí, mi aliento de hincha no espera por un gol o por un título de mi amado Atlético. Hoy por hoy, solo hago fuerza por un cambio de dueños. Creo que eso es más importante.

Hasta la próxima…

Publicado por: Juan José Mantilla

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