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Domingo 28 de agosto de 2011 - 12:00 AM

Venezuela y Santander, una relación comercial difícil de componer

Un año de amores con Venezuela no han hecho mella en el comercio internacional entre Colombia y Venezuela, y Santander ha sido uno de los mayores damnificados por esta situación.

Los presidentes Hugo Chávez y Juan Manuel Santos firmaron en Santa Marta un acuerdo de entendimiento para trabajar en la recuperación del comercio, proyectos de infraestructura y de las relaciones diplomáticas. (Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)
Los presidentes Hugo Chávez y Juan Manuel Santos firmaron en Santa Marta un acuerdo de entendimiento para trabajar en la recuperación del comercio, proyectos de infraestructura y de las relaciones diplomáticas. (Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: NOHORA CELEDÓN

En el primer semestre de 2009, cuando la crisis entre Venezuela y Colombia aún no había trascendido del todo a lo económico, Santander exportó US$428 millones, de los cuáles US$275 se vendieron a Venezuela.

Este país era además uno de los principales destinos de los productos no tradicionales como las carnes, las autopartes, productos minerales como el granito y el mármol y prendas de vestir y en ese entonces las exportaciones no tradicionales de la región representaban 75% del total de ventas externas del departamento.

Un año después las exportaciones totales de Santander se habían reducido en 45% y las no tradicionales en un alarmante 75%, siendo Santander la región del país más resentida por la ruptura comercial.

En agosto de 2010, con la “Declaración de principios Chávez – Santos” alumbró una luz de esperanza para los exportadores de la región, pero desde ese entonces los gremios predecían que las cosas no se darían tan rápido como lo esperado.

Hoy, los números comprueban aquellas hipótesis. En el primer semestre de 2011 el departamento exportó US$317 millones 472 mil en total, pero en productos no tradicionales sólo se lograron ventas por US$46 millones 256 mil.

Venezuela que era la dueña de 64% de las ventas externas de Santander en 2009 no alcanzó a morder ni 3% de la torta de 2011.

Desconfianza reina

La reedición de un dicho popular podría ser la mejor explicación de lo que pasa entre Santander y Venezuela: “Del dicho diplomático al hecho comercial hay mucha diferencia”. Son palabras del analista económico Horacio Cáceres Tristancho, quien explica que hasta que no se restablezcan los lazos de confianza entre los comerciantes de ambos países no habrá mayores avances.

La cesación de pagos de Cadivi (entidad reguladora de las divisas en Venezuela) dejó a los empresarios con grandes deudas y aunque ya se ha pagado buena parte de ellas hay mucho temor de una nueva crisis política que los perjudique.

Es el caso de los empresarios del calzado, quienes perdieron 37% de su mercado externo al cerrarse las puertas de Venezuela para los productos colombianos. “La sensación que hay es que mientras el régimen actual se mantenga va a ser difícil garantizar una estabilidad, el temor es que vuelva a haber una ruptura de relaciones diplomáticas, y que vuelva a haber pérdidas”, explicó Henrique Gómez París, director ejecutivo de Acicam, capítulo Santander.

El directivo gremial estima que de $1 mil  millones de deudas que tenía Cadivi con los empresarios santandereanos del sector del cuero y la marroquinería, sólo se han pagado $200 millones.

Claro que los venezolanos también tienen razones para dudar, pues comprobaron que hubo empresas que quisieron robar al Estado venezolano mediante exportaciones ficticias.

Los empresarios del sector confección también reconocen cierto temor por el mercado vecino, sin embargo, ante la necesidad de incrementar sus ventas y el afán de no perder contacto con el país más cercano geográfica y culturalmente al producto regional, retomaron las ventas hacia Venezuela en cuanto les dieron el certificado Sencamer que les permite exportar a la República Bolivariana.

“Yo no diría que se pueda recuperar totalmente (la relación comercial) en un corto plazo, pero se puede empezar el proceso”, señaló Gustavo Sepúlveda, presidente de la Junta Directiva de Acopi.

“Para retomar confianza se requiere contar con  seguridad en los pagos, que exista  cumplimiento,  la incertidumbre  de mantener una cartera de difícil cobro genera desmotivación en el empresario en realizar  inversiones para ingresar y sostenerse en ese mercado”, señaló a su turno la decana de la facultad de Negocios Internacionales de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga, Nohora Rodríguez Chacón.

¿El futuro mejor amigo?

A pesar del conflicto binacional y las pérdidas que generó la crisis a los empresarios exportadores, es innegable la importancia de retomar este mercado.

Gustavo Sepúlveda explica que después de varios años de relaciones comerciales los santandereanos conocen muy bien los gustos venezolanos, el idioma, la tradicional hermandad entre los países, las similitudes en los gustos y en resumen la estrecha relación entre lo que los empresarios de la región saben hacer y los venezolanos consumen hace que el mencionado país se pueda convertir de nuevo en el ‘mejor amigo’ comercial de los santandereanos.

Sin embargo de la crisis quedaron dos lecciones que serán difíciles de olvidar para muchos exportadores: la primera, no hay que concentrar todas las ventas en un solo país, la segunda, conquistar nuevos mercados no es nada fácil.

“Al tratar de llevar sus productos a mercados diferentes al de Venezuela (los empresarios) detectaron que vender en el exterior es un proceso planeado, que se debe llevar con disciplina, con inversión económica  y con personal especializado”, señaló Rodríguez Chacón.

Es así como los exportadores de la región han empezado la conquista de países de Latinoamérica como Panamá y Ecuador, aunque aún los resultados son muy tímidos, a pesar de las misiones comerciales y ruedas de negocios que se han hecho a favor de los empresarios.

En todo caso, para Cáceres Tristancho, recuperar un mercado como el venezolano será un proceso lento. Sin embargo, el economista señala que si se continúan los esfuerzos para diversificar las ventas externas, y se llega a abrir el mercado vecino, el efecto en las exportaciones será muy positivo y Santander podrá dejar de ocupar el deshonroso puesto del departamento con el comportamiento más pobre en materia de exportaciones no tradicionales.

Carnes, un capítulo aparte

En el primer semestre de 2009 la venta de carne a Venezuela representó 49% del total de las exportaciones de Santander, con US$210,9 millones, por eso al cerrarse las relaciones con este país, el sector más perjudicado en el departamento fue el ganadero.

Para José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, el encuentro Chávez – Santos de hace un año fue  “más de expectativa, de acercamiento, y de expresión de unas voluntades políticas para reiniciar un flujo de comercio, que dé un contenido real de esa relación”.

Sin embargo, destacó que en la reunión de abril 2011 “se estableció un contingente para reactivar el intercambio binacional agropecuario de 6.500 reses (gordas), 3.000 mautes (ganado en pie de 200 a 500 kilos de peso) y 3.500 vientres preñados para el repoblamiento bovino en Venezuela”.

Pese a esto Fedegán estima que este año las exportaciones del sector a Venezuela no superarán los US$10 millones y que en un corto plazo no se podrán retomar las relaciones comerciales con la intensidad de años atrás.

Publicado por: NOHORA CELEDÓN

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