Para Fedepalma, si bien el Gobierno ha diseñado una estrategia para el control de la pudrición de cogollo, esta no ha sido contundente ante el creciente avance de la enfermedad.

Publicado por: REDACCION AGROPECUARIA
La pudrición de cogollo, PC, enfermedad letal en palma, ya devastó 70 mil hectáreas en la zonas de Puerto Wilches (Santander), Cantagallo (sur de Bolívar) y Tumaco (Nariño) y ha impactado el sustento de 16 mil campesinos que se dedicaban a esa siembra.
Debido a lo anterior, la Federación Nacional de Cultivadores de Palma, Fedepalma, le solicitó al Gobierno Nacional incrementar los esfuerzos para afrontar el problema fitosanitario más grave que se vive en el país.
Fedepalma reconoce a su vez el diseño de estrategias para atender a los productores, sin embargo “estas no han sido implementadas de forma contundente”.
De acuerdo con Jens Mesa Dishington, presi-dente de Fedepalma, “se ha visto una iniciativa del Gobierno, Minagricultura e ICA; pero ese esfuerzo ha sido insuficiente, debido a la magnitud de la devastación en las zonas afectadas”.
El impacto socioeconómico sobre las poblaciones afectadas es notorio y los procesos para la reactivación han sido lentos. “Es necesario que los productores se puedan reactivar financieramente a través de nuevos créditos del Banco Agrario u otras entidades y se ofrezcan soluciones a las obligaciones contraídas antes de generarse la explosión epidémica por PC. Es urgente la interacción de estas entidades y Finagro para lograr la reactivación”, señaló el dirigente gremial.
Según el directivo, los palmeros pasan por un momento difícil, debido a las pérdidas que enfrentan por la PC y la existencia de otras plagas y enfermedades que están afectando el cultivo. Para Mesa Dishington, la situación se complica aún más, pues “el Incentivo a la Capitalización Rural (ICR) fitosanitario logrado en años anteriores no se está aplicando en 2015”.
En las zonas, la crisis es pan de cada día y el avance de la PC, galopante.
Falta mucho
De acuerdo con datos de Fedepalma, el control de la PC en las zonas afectadas ni siquiera va por mitad de camino.
Por ejemplo, en Tumaco se renovaron 17.500 de las 35 mil afectadas; en Puerto Wilches y Cantagallo la PC arrasó 37.000 hectáreas, faltan 21.000 hectáreas por eliminar y más de 34.000 por renovar.
El directivo alertó sobre la “amenaza que significa para la región del Magdalena Medio y Tumaco que esas comunidades estén abocadas a una crisis socioeconómica, que se constituye en caldo de cultivo para los violentos, que aprovechan la situación para afectar el orden público”.
No van a tumbar
En la zona afectada hay 600 pequeños cultivadores, que según Leonardo Gutiérrez, presidente de Asopalcentral, no tumbarán una sola palma, pues de hacerlo se quedarían sin qué comer.
Hoy deben más de 21 mil millones al Banco Agrario, entidad que ya comenzó a embargar predios por demora en el pago.
Según el directivo, frente a la erradicación hay mucho mito y unos se están aprovechando de esa situación, principalmente, en lo concerniente a contratación. “En la zona pagan por palma erradicada $12.000”, agregó.













