Tras el despido de más de mil empleados del cerebro de investigaciones de la industria, el ICP, la UIS vinculó a 50 profesionales que apoyarán al instituto en labores de investigación. Sin embargo, los empleos de esta rama siguen en la cuerda floja.

Publicado por: DIANA C. LEÓN DURÁN
Catalina Martínez*, una estudiante de tecnología de petróleos en Santander, se motivó a cambiar de carrera a inicios del año pasado, por el panorama que pintaba la industria petrolera. Sin embargo, hoy, tras ese ajuste de precios internacionales que según las proyecciones de Bloomberg podría llevar al barril hasta los US$20, las cosas para ella no son tan claras, ya que la coyuntura económica no es optimista para el sector.
“Uno estudia motivado en parte porque el nivel de ingresos y salarios de la industria petrolera es mucho mayor que el de otras profesiones donde están pagando el mínimo, pero he visto cómo algunos amigos profesionales, y con varios años de experiencia, quedaron de un momento para otro sin trabajo, con cancelaciones de contratos, y algunos han tenido que vender sus propiedades, para pagar sus obligaciones”, dice.
Pese a que no hay una cifra que detalle el impacto del desempleo de la industria petrolera en la región, estudios para el país indican que tres de cada diez ingenieros de petróleos están desempleados, siendo los profesionales recién egresados los que más dificultades tienen para emplearse, según la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Acipet.
Sin embargo, estos jóvenes fueron atraídos, por la remuneración económica, pues al trabajar en perforación y exploración o en campo, podrían obtener $7 millones al mes.
No solo es el precio
Para el exdirector de la Escuela de Petróleos de la, UIS, y asesor de política petrolera, Óscar Vanegas, la situación es grave, pues se cree que en el país hay más de dos mil ingenieros de petróleos desempleados, y se cree que por lo menos el 50% de los profesionales en esta región se encuentra en la misma situación.
Sin embargo, considera que además de la caída de los precios, hay otras razones de peso. “El ‘boom’ petrolero produjo una sobreoferta educativa en el país. En la UIS tenemos más de 1.500 estudiantes, las Unidades Tecnológicas otro tanto y se abrieron ofertas de formación en varios municipios, es decir que antes de que el barril cayera a US$50, ya había sobreoferta de profesionales. La segunda razón es que a raíz de la firma de los TLC en Colombia, se modificó la legislación laboral que antes fijaba un tope de hasta 10% de empleados extranjeros para el funcionamiento de las multinacionales en el país. Hoy esa participación puede ser de hasta el 100%, si las empresas quieren. La tercera razón es que la devaluación excesiva del Bolívar ha resultado en que a las petroleras les conviene contratar venezolanos con maestrías y 10 años de experiencia a los que les pueden pagar un millón de pesos, pero al cambio a ellos les puede resultar 10 veces más”, indicó.
Según el experto, se calcula que en el país hay 3.500 profesionales del vecino país en petroleras, 2.500 de ellos ubicados en Campo Rubiales. Según un estudio de Hays en Colombia, el 15% de los profesionales del sector que trabajan en el país proviene de otros países. De esta proporción, casi el 50% son venezolanos.
“Para los profesionales, es un problema muy grave. Estamos viviendo lo que, en su momento, pasaron los médicos con la Ley 100”, apuntó.
“Prácticamente se enfrentan a una situación de rebusque, porque a un ingeniero de petróleos solo lo contrata una petrolera, y el sector educativo no ha hecho nada para contrarrestar esta situación, ni siquiera controlando los cupos en las universidades”, añadió.
Según Vanegas, ni siquiera cuando los niveles del precio del petróleo se incrementen, Colombia volverá a ser un país atractivo para la inversión en el sector.
Además, en algunos sectores como la construcción, el desajuste de empleos en el sector petrolero está tocando la desaceleración de las ventas, pero no como se esperaba. “Al principio del año, se generó una gran preocupación, porque se creía que el impacto iba a ser mucho mayor, pero ha resultado ser menor al que se esperaba. Sin embargo, en regiones como Barrancabermeja, el impacto sí ha sido directo”, dijo el presidente de Camacol en Santander, Sergio Luna.
Cabe recordar que entre marzo y mayo de este año, solo dos ciudades presentaron una disminución en el número de empleados: Bucaramanga y Medellín. En la región, este descenso fue del 2,6%, frente a 2014.
Asimismo, según datos de la Cámara de Comercio de Barrancabermeja, la economía del Puerto Petrolero mueve alrededor de $4 billones al año y el 30% de este monto lo aportan las empresas en el secor petrolero.
Mitigar el impacto
Para mitigar el impacto, se han dado incentivos por parte del Gobierno Nacional, que reducirían la caída de actividades como la explotación y la exploración, incluidas en el Pipe 2.
A través de la ANH, se adoptaron medidas que le darán flujo de caja a las empresas, al solicitarles garantías que respalden sus compromisos de exploración de forma escalonada.
Asimismo, se adoptaron medidas para permitir el traslado de actividad exploratoria de un bloque a otro que tenga mayor potencial, entre otras. Según había asegurado el ministro de Minas y Energía, Tomás González Estrada en Bucaramanga, “gracias a estas medidas, hemos recibido 127 solicitudes, que representan una inversión cercana a los US$700 millones. De estas, cuatro bloques con solicitud se ubican en el departamento de Santander, con una inversión cercana de US$35 millones”, explicó el Minminas.
*Nombre cambiado por solicitud de la fuente.
Datos de empleo del sector
Entre 2002 y 2014, la cotización internacional del petróleo WTI creció anualmente a una tasa promedio de 14,4%, pasando de US$20 por barril en enero de 2002 a US$105 por barril en junio de 2014.
Según un estudio de Hays Colombia, firma de reclutamiento, el 18% de la plantilla laboral de altos cargos en el sector de petróleo y gas está conformado por mujeres, la mayor participación de Latinoamérica. Asimismo, se encontró que el 17% de los empleados en estos roles pertenecen a la generación Y (nacidos entre 1983 y 1995) y que el 25,4% de los profesionales está trabajando sobre una base contractual.
Los principales beneficios que los trabajadores del sector reciben en el país son en salud, bonos, entrenamiento, transporte y plan de ahorro. Estos beneficios los recibía el 75% de los trabajadores de contratación directa de las compañías.
ICP-UIS
Esta semana, la UIS vinculó directamente a 52 profesionales que respaldarán las actividades de investigación de Ecopetrol. Estas primeras vinculaciones en la modalidad personal de planta temporal quedaron adscritas a la Escuela de Ingeniería de Petróleos, dentro de las líneas de investigación incremento de factor de recobro e incremento de la productividad de los pozos y campos petroleros, según dijo la universidad.
De acuerdo con el ICP, la entidad hizo una solicitud de recursos a Ecopetrol este año, por $292 mil millones, de los cuales solo se aprobaron $161 mil millones. De estos, se cargaron $133 mil millones, mientras que $22 mil millones permanecerán congelados, es decir, tendrá que operar con el 45% de los recursos requeridos. De esta partida, el 85% se habría ejecutado en el primer trimestre del año, mientras que el 15% restante se ejecutará hasta que culmine el 2015.














