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Lunes 19 de octubre de 2015 - 09:34 AM

Sequía en Santander generó la pérdida del 80% de la cosecha de fríjol

Según el Centro Internacional de Agricultura Tropical, Ciat, la primera cosecha de fríjol en Santander, prevista para agosto de este año, se vio seriamente afectada por la falta de agua.

Sequía en Santander generó la pérdida del 80% de la cosecha de fríjol (Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)
Sequía en Santander generó la pérdida del 80% de la cosecha de fríjol (Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: JOHN FREDY ARIAS GONZÁLEZ

La líder del proyecto Agroclimas, Diana Carolina Giraldo, dijo a Vanguardia.com que el fenómeno de ‘El Niño’ afectó seriamente la primera cosecha de fríjol arbustivo que se produce en Santander. Tradicionalmente, los 3 mil 500 agricultores de este grano inician su cultivo en abril, pero las lluvias se retrasaron e hicieron que estas siembras no prosperaran.

En Santander se concentran cerca de 7 mil hectáreas dedicadas a esta actividad agrícola, principalmente en Curití, San Gil, Villanueva,Barichara y Pinchote.

Cada una de estas hectáreas logra producir cerca de 1,2 toneladas de variedades tradicionales como la Calima y Froilan, siempre y cuando haya condiciones normales. Entre los requisitos es fundamental que el cultivo cuente con al menos 400 milímetros de riego por semestre, para que cuatro meses después se vean los frutos.

Sin embargo, el déficit de agua se ha hecho notar cada año. Giraldo asegura que en 2013 hubo 150 milímetros menos de las lluvias esperadas, mientras que en 2014 se registraron 86 milímetros menos, lo que no impactó de forma considerable en estos cultivos.

Pero para esta temporada (2015-2016), expertos consideran que las precipitaciones podrían disminuir un 60%, por lo que en el último informe la Ciat recomienda aprovechar las lluvias que se esperan para octubre para almacenar agua y realizar labores para la conservación de la humedad en el suelo.

Es tan complicada la situación, que incluso algunos campesinos optaron por dejar de cultivar el grano. En el caso de Erfidia Jiménez Jiménez, habitante de la vereda La Laja de Villanueva, prefirió arrendar sus terrenos. “Me estaban dando pérdidas, ya no es rentable porque el clima es muy variable", contó a Vanguardia.com

La mujer también comentó que varios de sus vecinos viven una situación difícil, pues además "los subsidios no se ven y los costos de los insumos y la gallinaza que se necesita son muy elevados".

Acceso a información meteorológica 

El informe sobre las dinámicas y necesidades de los productores en Santander realizado por el Ciat, refleja que "actualmente (los cultivadores) no consultan información climática, se guían por el ‘Almanaque Bristol’, que ofrece información básica sobre predicciones climáticas".

Al respecto, Diana Carolina Giraldo, asegura que se deben facilitar herramientas que permitan a los agricultores acceder a pronósticos más precisos que ayuden a la toma de decisiones. "Si un agricultor ha buscado información,encuentra que habrá lluvias en 15 días después de la fecha tradicional y espera ese tiempo para sembrar, a futuro se verá la diferencia", explicó.

Adicionalmente, la experta asegura que para mejorar el agro en Santander sería valioso conformar una Mesa Técnica Agroclimática como se ha hecho en Cauca, Córdoba, Sucre y Magdalena. Es una iniciativa interinstitucional que agrupa organizaciones como Corpoica, Ministerio de Agricultura y gremios, que básicamente emiten información local sobre la variabilidad climática.

Por el momento, se trabaja en la identificación de los actores que intervienen en la agenda agropecuaria como las agremiaciones y medios de comunicación que consultan los campesinos, para que se inicie en 2016 el funcionamiento de la mesa agropecuaria santandereana.

De esta manera, también se busca educar a esta población, pues muchos no conocen cómo emplear herramientas como los pluvímetros.

Otras variedades

Entre tanto, una de las acciones que viene adelantando el Ciat es incentivar el cambio de las variedades de fríjol que se plantan en la región, pues sugieren que mejor se use el Jamapa y el RCB 593, ya que son más resistente a terrenos secos.

Aunque "cambiar el chip a los campesinos ha sido difícil", según Giraldo, en los dos años que han trabajado en la región se empiezan a ver los primeros cambios y evidenciaron que en algunas zonas se logró una producción de 2.3 toneladas por hectárea.

Cabe resaltar que algunos agricultores no han sentido un impacto tan negativo. Heli Mejía, lugareño de la vereda Montecitos Altos de San Gil, dice que su zona no se ha visto tan afectada como en Villanueva y Barichara, por lo que no ve necesario cambiar la variedad que siempre ha cultivado.

Al tiempo, asegura que más que por el clima, se ve afectado por los altos costos para producir. "Prácticamente para una hectárea de fríjol se invierte alrededor de tres millones 800 mil pesos. Se necesita gallinaza y químicos. Solo la semilla vale 60 mil pesos la arroba".

Dato

El proyecto ‘Servicios agroclimáticos e información de seguridad alimentaria para una mejor toma de decisiones’ (conocido como AgroClimas) es una iniciativa del Programa de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (Ccafs, por sus siglas en inglés) que se ejecuta en Colombia y Guatemala, y es liderado por la investigadora Diana Giraldo del Ciat. El rol de Ccafs además de financiar el proyecto, es articular los diferentes socios a nivel nacional e internacional, tales como Fenalce, Ministerio de Agricultura, Bioversity International, Acción contra el Hambre, entre otros.

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Publicado por: JOHN FREDY ARIAS GONZÁLEZ

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