En los estratos 1, 2 y 3 se centra el mayor consumo de huevo y pollo en Colombia, por ser la proteína más económica del mercado.

Publicado por: REDACCIÓN AGROPECUARIA
Si la reforma tributaria que el Gobierno Nacional presentará al Congreso grava con el IVA al huevo, un producto básico de la canasta familiar, se tendría un doble efecto negativo.
El primero, a juicio de Otto Beltrán Quesada, presidente de la junta directiva de la Federación Nacional de Avicultores, Fenavi, seccional Santander, tiene que ver con las clases populares, quienes consumen esta proteína por ser la más barata del mercado; y el segundo sería un golpe fuerte a la dinámica del sector.
Si con $1.000 hoy se pueden comprar 3,3 huevos ($300 cada uno), con un IVA, esa posibilidad de consumo se resentiría cerca del 30% en los estratos 1, 2 y 3.
Lo anterior, a juicio del directivo, es un contrasentido, pues mientras el Gobierno habla de propender por la seguridad alimentaria a través de los programas del Ministerio de Agricultura, por otro lado, con un posible IVA a productos de la canasta familiar, frena la posibilidad de que las personas de menores ingresos económicos tengan una dieta balanceada en su mesa.
“La actividad avícola es de mucho riesgo, y ese tipo de medidas causan incertidumbre, pues nosotros tenemos que enfrentarnos a una tasa de cambio flotante, la importación del 80% de las materias primas, pésima conectividad y hasta los paros camioneros”, agregó.
Se frena la demanda
El segundo factor, de acuerdo con Alfredo Acebedo Silva, miembro de la junta directiva nacional de Fenavi, conlleva que se tenga menor demanda, frenando la dinámica creciente de la industria, que, como van las cifras, este año cerraría en un 4%.
“Subir el IVA de los insumos que necesita el sector terminará encareciendo los productos finales, y estos sobrecostos, necesariamente, se trasladarán al consumidor final”, agregó el directivo.
Acebedo Silva expresó que tal y como lo ha planteado el Gobierno, el IVA será del 19% para las materias primas (maíz y soya) y el empaque.
“De inmediato, se encarecerán los productos y el consumo se reducirá; además, saldrá a flote la informalidad, porque en la cadena de consumo, la tienda de barrio es el sitio de mayor venta de huevo en el país”, agregó.
El directivo de Fenavi estimó que está en juego la nutrición de las personas, en un país de altos índices de pobreza.
Donaciones a fundaciones
De las 100 mil unidades que donarán los avicultores para celebrar el Día Internacional del Huevo (14 de octubre) en todo el país, el 40% se entregará a fundaciones de beneficencia en Bucaramanga y saldrá de granjas del departamento.
De acuerdo con Marta Ruth Velásquez Quin-tero, directora ejecutiva de Fenavi Santander, se trata de contribuir a frenar la desnutrición existente en la población infantil. De acuerdo con datos de la FAO, en Colombia, “uno de cada seis niños (de 1 a 4 años) presenta anemia; mientras que uno de cada cuatro menores de cuatro años tiene deficiencia en vitamina A”, agregó.
Velásquez Quintero dijo que el 13% de los in-fantes menores de 5 años presenta desnutrición aguda.
“El huevo es el alimento esencial para combatir este flagelo, ya que estudios han concluido que es el alimento más nutritivo después de la leche materna”, agregó.
El 25% de la producción nacional de huevo (se cerraría el 2016 con 12.400 millones de unidades) se producen en 500 granjas de Santander. Los avicultores le apuntan a un consumo per cápita anual de 365 huevos frente a los 252 con que se cerraría este año.














