En el caso de Bucaramanga, donde existen almacenes de descuento como Justo & Bueno, los clientes se inclinan por las categorías básicas, junto al arroz, el aceite de cocina, la leche líquida y el papel higiénico, según Kantar Worldpanel.

Publicado por: REDACCIÓN ECONOMÍA
La desaceleración económica que vive el país ha llevado a que los hogares hayan diseñado estrategias para hacer rendir más su dinero. Es por ello que muchos buscan los canales de descuento como su primera opción a la hora de mercar.
Entre 2014 y 2016, según el estudio Hard Discounters de Kantar Worldpanel, los almacenes de descuento aumentaron 5 puntos porcentuales, pps, su participación en el valor de sus ventas, al pasar de 2 % a 7 % en la canasta de consumo masivo.
Y es que en los últimos tres años, 3 millones de hogares compraron también en este tipo de puntos de venta, y acudieron a ellos, en promedio, una vez por semana, lo que significa una aceleración en la frecuencia de visita.
Así mismo, el gasto también creció, pasando de $13.000 por visita en 2014 a $18.000 en 2016, como reveló el estudio Hard Discounters.
“Existe una fuerte interacción entre los canales de descuento y el canal tradicional, por su fortaleza en la canasta de lácteos. Esto genera que las transacciones de las tiendas de barrio migren a este tipo de canal y sean un gancho para generar tráfico de compradores”, afirmó Miguel de la To-rre, director de nuevos negocios de Kantar Worldpanel.
Finalmente, el estudio mostró que el 71 % de las personas que realizan compras en los almacenes de cadena con descuentos pertenecen a los niveles socioeconómicos medio-altos. No obstante, los estratos uno y dos también han jugado un papel determinante en cuanto a su crecimiento.
“A nivel nacional, el aumento de la penetración de los canales de descuento en los estratos uno y dos pasó de 23 a 29 puntos, entre el 2014 y el 2016. Es acá donde se evidencia un fenómeno”, puntualizó De La Torre.














