Un equipo interdisciplinario de Ecopetrol trabaja 24 horas para controlar el afloramiento de lodo, gas y trazas de aceite en el municipio La Lizama en Barrancabermeja.

Publicado por: YENNY RODRÍGUEZ BARAJAS
Tras cumplirse 14 días del afloramiento de lodo, gas y trazas de aceite en el municipio de La Lizama en Barrancabermeja, el impacto ambiental aún no se ha podido controlar.
Inicialmente se presentaron dos afloramientos menores por lo cual Ecopetrol activó el plan de control de emergencias para minimizar el riesgo de exposición de la comunidad cercana y contener el desplazamiento de los fluidos a través de las fuentes hídricas del sector.
No obstante, a la fecha el problema se ha ido incrementando a raíz de las fuertes lluvias presentadas en la madrugada del pasado jueves que afectaron los tres diques construidos por Ecopetrol para contener la mancha.
“Ante la situación, fortalecimos el plan y la mano de obra. Contamos con más de 60 personas quienes están trabajando las 24 horas con maquinaria pesada para evitar que la mancha llegue a fuentes de agua principales”, informó Olga Lucía Díaz Roja, gerente de operaciones de Mares.
Y añadió, que “Ecopetrol ha construido nuevos diques y reforzados los tres primeros, así como se construyeron 18 barreras mecánicas. Contamos con tanques, carrotanques y escabadoras para transportar el lodo de los afloramientos”.
De acuerdo con la gerente un equipo interdisciplinario trabaja en investigar las causas que generaron la situación, y cuentan con el apoyo de varios aliados y firmas especialistas en el soporte técnico con el objetivo de reducir el impacto ambiental y los daños en la zona.
Impacto ambiental
La situación que se presentó desde el pasado 2 de marzo tiene preocupada a la población de Pozo Quemado en el municipio de La Lizama y Lizama 2 en San Vicente de Chucurí, que son alrededor de 60 familias, quienes han perdido sus cultivos e incluso trasladaron el ganado a otras fincas para evitar que tomen del agua del afluente.
“El derrame ha aumentado y según las hipótesis que conocemos fue generada por una mala intervención que hizo Ecopetrol en el pozo 158 en diciembre pasado y lo dejaron abierto por lo que al aumentar la presión, las materiales buscaron salida y según nos informó bomberos es un chorro de más o menos cinco metros de alto”, dijo Jhon Jairo Martínez, presidente de junta comunal.
De acuerdo con el líder, la situación ha empeorado ocasionando la muerte de peces, babillas y patos, entre otras especies que toman agua de los afluentes.
“Los campesinos de la zona han tenido que trasladar el ganado a otras fincas para evitar que tomen del agua contaminada”, señaló.















