Para alimentar las hornillas y hacer hervir las calderas encargadas de cuajar los jugos de la caña en la producción de panela, los campesinos se han visto obligados a la utilización de combustibles poco amigables con el medio ambiente como por ejemplo, leña, carbón y llantas usadas.

Publicado por: REDACCIÓN ECONOMÍA
Con el fin de mitigar ese impacto ambiental y la salud de los trabajadores, la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, sigue promoviendo las hornillas ecoeficientes Cimpa, las cuales tienen la propiedad de transformar la energía del bagazo en fuente de alta eficiencia térmica y, además, sostenible.
De acuerdo a los investigadores de Corpoica, “las hornillas se componen de un conjunto de pailas diseñadas para transferir eficientemente el calor en las operaciones de clarificación, evaporación y concentración”.
Ese diseño trabaja con un subproducto que al llegar a la hornilla es el combustible para la elaboración de la panela.
Más producción, menos humo
Un acertado calentamiento de las hornillas permite lograr un producto de mejor calidad. De acuerdo con Jorge Olarte, de la finca panelera El Aro, en Suaita, Santander, tras la instalación del proyecto pasó de 18 a 28 toneladas por hornilla.
Además, aseveró que utiliza menos agua y luz; y la salud de sus trabajadores mejoró sustancialmente, pues ya no se tienen humo en el trapiche como ocurría anteriormente con la leña, carbón y llantas usadas.















