Han sido 15 años de lucha contra esa enfermedad en un programa de erradicación que ha costado más de US$500 millones.
Se ha logrado un estatus sanitarios que le ha permito al país estar en el mercado internacional de las carnes.
Sin embargo, las amenazas son constantes pues Venezuela y Ecuador son endémicos, es decir, la enfermedad en esos países es una constante.
En defensa de ese estatus y ante el accionar de inescrupulosos comerciantes, el Gobierno determinó que se aplicará fusil sanitario sin indemnización por sacrificio en caso de culpabilidad demostrada.
Lo anterior significa que los animales serán sacrificados y no se pagará un peso por ellos.
De acuerdo con José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, ante esa amenaza “los ganaderos de todo el país no deben bajar la guardia y cumplir con rigor las indicaciones que permiten alejar el riesgo de que se presente de nuevo esa enfermedad”.
El directivo le hizo un llamado, a su vez, a la fuerza “para redoblar la vigilancia en las zonas fronterizas por el riesgo de contrabando de bovinos, sobre todo desde Venezuela. Invito a los ganaderos a denunciar el transporte ilícito de animales”.

