La formalidad se asocia con aumentos en los ingresos laborales. Además, es un determinante para la reducción de la pobreza y el surgimiento de las clases medias, y establece indirectamente el tipo de consumo que tiene una sociedad.

Publicado por: LA REPÚBLICA
Cuando los niveles de ingreso aumentan, los hogares tienen que destinar una menor proporción de sus ingresos a gasto en alimentos. Empiezan a destinar ingresos incrementales a la compra de tecnología, diversión y otros servicios no esenciales. Eso es lo que ha pasado en Colombia.
Recientemente, el Dane publicó dos datos que no parecieran tener relación, pero que viéndolos más detenidamente, sí resultan conectados. Incluso, una de las variables pareciera ser determinante de la otra.
La primera publicación es la formalidad laboral (con corte a febrero). Desde febrero de 2010, y comparando siempre los mismos meses, la formalidad laboral ha venido aumentando casi sin interrupción.
Hace siete años, la formalidad llegó a su nivel mínimo de la última década, por cuenta de la desaceleración económica internacional de 2008 y por el deterioro de las exportaciones industriales desde Colombia hacia algunos países vecinos. Luego, con la recuperación económica y con los cambios regulatorios, la formalidad se recuperó.
Fue fundamental la eliminación de algunos de los parafiscales que encarecían la contratación formal, lo cual se hizo con la reforma tributaria de 2012. En ese momento, los aportes al Sena, el Icbf y a la salud dejaron de ser cargados como impuestos a la nómina y empezaron a ser cobrados sobre las utilidades empresariales.
Con el dato más reciente, la formalidad laboral se ubicó en 53%, mientras en febrero de 2010 se ubicaba en 48,5%. En ese período de siete años, se crearon 1,3 millones de empleos formales, empleos buenos, con seguridad social, mayor capacidad de compra y estabilidad laboral.
Más tecnologías
La formalidad, que mejora el ingreso del país, llevó a los hogares a tener mayor espacio para comprar computadores, televisores, carros y conexiones a internet y a cableoperadores de televisión.
Esto se ratifica con el aumento de las compras y la tenencia de tecnología por los hogares. Según datos del Dane, en este momento viven en Colombia 14,4 millones de hogares, y en 97% de ellos hay un teléfono celular. En 2010, 86% tenían el servicio.
Actualmente, en 93% de los hogares hay un televisor; incluso, en 46,2% los hay con tecnología reciente. En 2010, 89% de los hogares poseía un televisor.
Hoy, 70% de los hogares paga un servicio de cable. Desde 2010, las suscripciones a cable operadores aumentaron en 2,7 millones y los hogares, en el mismo período, aumentaron en 2,2 millones.
En el último dato, 45% de los hogares tiene un computador de cualquier tipo y 15% ya tiene una tableta. Hace siete años, solo 26% de los hogares tenía un computador. Finalmente, 46% de los hogares tiene alguna conexión a internet, aumentando desde 19% en 2010.













