“Las imágenes nos identifican, nos definen, nos acompañan desde que nacemos hasta que morimos”: la historiadora santandereana Paola Camargo González inauguró el 14 de mayo en Bogotá su quinta curaduría ‘Mudar de piel’, que es una metáfora sobre los ciclos de transformación en la vida de los seres y los objetos.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN
Este proyecto se refiere a la transformación de ‘La Factoría’, un espacio que antes fue una fábrica de cuero y hoy es espacio creativo del reconocido galerista Christopher Paschall. Con base en este concepto, los artistas probaron con el cuero y su inspiración para crear el sentido de las obras que estarán expuestas hasta la próxima semana en la capital.
Paola Camargo González nació en Bucaramanga, en 1980 y tiene un magíster en Estética e Historia del Arte de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Ha investigado sobre artes visuales, prácticas artísticas contemporáneas y la relación entre Arte y Queer Theory. Es docente del Departamento de Artes y Humanidades de su alma mater y fue asistente de investigación de la Curaduría de Arte en el Museo Nacional de Colombia.
En su labor como curadora, se ve que lo suyo es un largo e ininterrumpido enamoramiento con la imagen. Cuando tenía cinco años vio una foto de su padre en la que sus piernas parecían invisibles, un efecto ocasionado por un exceso de luz. Ella le preguntó si él tenía la capacidad de desaparecer y para seguirle el juego, la respuesta fue que sí, que podía hacerlo. Esa magia la siguió hasta su pregrado como Historiadora en la Universidad Industrial de Santander y luego la llevó a examinar los periódicos bumangueses en busca de esa capacidad definitoria que la imagen tiene en todos nosotros.
“Las imágenes son importantes para los seres humanos porque constituyen un lugar privilegiado de la memoria.Las regalamos, las conservamos, las destruimos, son objetos privilegiados de nuestra sensibilidad y de nuestra cultura. Creo también que a través de las imágenes accedemos al universo de los símbolos y que ellas son el lenguaje más cercano a los modos en que trabaja la mente humana”, señala Camargo González.
La historiadora comenzó su romance con la imagen en su tesis de pregrado, donde analizó el tratamiento de las imágenes en los diarios del siglo XIX en Bucaramanga. Convencida de que éstas están profundamente ligadas a su contexto, sondeó el área del diseño gráfico. Allí recibió asesoría de maestros de la Universidad Nacional, donde culminó sus estudios de pregrado como estudiante de intercambio. En adelante, su relación con la imagen se convirtió en arte a través de la curaduría.
“La curaduría es un ejercicio investigativo que le da sentido a la producción artística, a través de una propuesta de exhibición de las piezas, acciones u obras. La curaduría es tanto un ejercicio reflexivo y crítico, como un oficio altamente creativo”, explica Camargo González.
A partir de entonces ha realizado seis proyectos curatoriales entre los que se desatacan ‘El arte de la ruptura’, en 2010, donde participaron destacados artistas, realizadores e incluso blogueros y ‘Entwine’, que reunió a jóvenes artistas colombianos cuyas producciones abordan la pregunta por el lugar.
¿Cómo llega hasta el competido mundo artístico en Bogotá? “Estoy en proceso, no creo que sea una curadora que está hecha. Los colegas que llevan 20 o 30 años enel campo me perciben como alguien que tiene muchas ganas y está empezando, y me percibo también así. Mi entrada a este mundo no es precisamente a través del arte, sino por las imágenes: la fotografía, la gráfica popular urbana, las imágenes que circulan por la red. Es como un caminito que se fue construyendo poquito a poco”, explica.
Hay una especie de magia en la imagen que se nos escapa y que a través del arte tratamos de reconocer. Los avances tecnológicos nos acercan a lo que han hecho grandes maestros y el arte contemporáneo nos conecta con el espíritu de nuestra época, y mirándonos, como nosotros a ella, está su esencia, que es la imagen.
“Me gusta pensar en los mundos que crean las imágenes, en sus relaciones con la memoria individual y colectiva, en el tipo de imaginarios y conexiones que posibilitan, porque representar es una categoría hoy muy discutida. También en la relación entre imagen y cuerpo, porque es el soporte medial a través del cual todas las imágenes son posibles. Las imágenes son mi pasión, mi materia de trabajo y me han abierto un camino hacia la creación”.











