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Domingo 18 de diciembre de 2011 - 12:00 AM

‘El POT es como una morcilla: no se sabe qué lleva por dentro’

El Plan de Ordenamiento Territorial, más conocido por sus siglas como POT, es una herramienta técnica que poseen los municipios para planificar y ordenar sus localidades. En el caso de Bucaramanga, la revisión de este documento está en el “ojo del huracán” tras la reciente decisión del Alcalde Designado de no enviarlo al Concejo para su futura aprobación.

‘El POT es como una morcilla: no se sabe qué lleva por dentro’ (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)
‘El POT es como una morcilla: no se sabe qué lleva por dentro’ (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

Y aunque algunos sostienen que la decisión oficial responde más a intereses particulares; el Mandatario Local confesó que el POT local aún no está listo para ser aprobado.

Héctor Moreno Galvis, alcalde designado de Bucaramanga, defendió su controvertida decisión de no enviar la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial, POT, para estudio del Concejo en sesiones extraordinarias.

De entrada dijo que optó por no darle curso a este documento al Cabildo porque, en sus propias palabras, “el POT que se iba a presentar aún no está claro en sus enunciados, ni tampoco ha sido socializado lo suficiente a la comunidad; al menos no en la forma debida”.

Aseguró que él no podía ser “irresponsable” y “pasarles la pelota a los concejales”, sin siquiera saber cuál era  el contenido del POT, ni mucho menos qué tipo de repercusiones podría tener para la planeación de la capital santandereana.

“Ese documento del POT local es como una morcilla: no sabe qué lleva por dentro”, señaló.

Y defendió su coloquial forma de expresarse, argumentando: “este proyecto, que empezó a concertarse desde 2007 con un equipo de 35 personas y que le ha costado al Municipio $1.500 millones, aún está crudo, así algunos digan que ya tiene las aprobaciones exigidas por la Ley y el apoyo del mismo Concejo”.

“No es que el POT se haya quemado en la puerta del horno, como se dice en el argot popular, es que aún no está listo para la cocción”, agregó.

Además, dijo que “por respeto y consideración con el alcalde electo, Luis Francisco Bohórquez, quien timoneará nuestro municipio durante los cuatro años siguientes, se hace indispensable que antes de aprobarlo, él y todo su equipo conozcan a cabalidad los ejes principales del POT; máxime cuando este instrumento de planeación deberá ser el marco jurídico para el Plan de Desarrollo de Bucaramanga 2012-2015”.

Las declaraciones de Moreno Galvis salieron a la palestra tras las polémicas declaraciones que hiciera, hace algunos días, el saliente secretario de Planeación Local, Rodrigo Fernández Fernández, quien no sólo timoneó todo el proceso de revisión del POT sino que, además, es la persona que más conoce sobre este técnico tema.

Fernández Fernández, destituido por el propio Alcalde justo tres días antes de la presentación de este documento al Cabildo, dejó entrever  que el Jefe del Gobierno Local podría tener algún tipo de “presión” por parte de ciertas personas o empresas para que se le diera un ‘tiempito extra’ al POT vigente.
Por considerarlo de interés para nuestros lectores, Vanguardia Liberal dialogó con Moreno Galvis sobre este controversial tema. Veamos:

¿Por qué no envió la revisión del POT al Concejo; sobre todo sabiendo que tanto la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, como la propia Procuraduría le advirtieron sobre la imperiosa necesidad de que esta revisión tuviera un pronto trámite?

“Porque detecté inconsistencias graves en temas como, por ejemplo, la futura intervención de los cerros orientales. Además, al presentarlo sería muy poco el tiempo que tendrían los honorables concejales para estudiar y debatir una eventual aprobación de este importante documento”.

Sus detractores dicen que la decisión de no enviar la revisión del POT al Cabildo, más que un acto responsable de parte suya, obedeció a algún tipo de ‘guardado’. Es decir, se atreven a decir que usted “fue presionado” para dilatar este proceso. ¿Qué tiene que decir al respecto?

“Digo que tal aseveración es tendenciosa y mal intencionada y que, por supuesto, no se ajusta a la verdad. Yo no envié este documento al Concejo por una sencilla razón: nadie conoce el POT ni sus lineamientos. Reitero que hay temas demasiado sensibles como el de los cerros orientales o el de las implicaciones de los índices de construcción. Hay cosas que la ciudad no las conoce y especialmente el primer requisito consiste en democratizar la información, porque este es un instrumento muy importante para el desarrollo”.

¿Cómo decir que nadie concoce del POT si mucho antes de que usted se posesionara el documento se socializó a través de múltiples reuniones con líderes de las Juntas Administradoras Locales, los gremios, las Juntas de Acción Comunal, los medios de comunicación, los propios concejales, las universidades y la ciudadanía a través de reuniones presenciales, la respuesta a más de 150 derechos de petición, la página web de la Alcaldía y paneles de publicidad en las paradas de buses?

“Eso no fueron socializaciones; yo las podría resumir como simples proyecciones de ‘slides’ o diapositivas. Las dos horas que se dedicaban para cada una de las 95 presentaciones que se hicieron fueron sólo pálidas exposiciones del asunto, pero sin concertación alguna. En los listados de las famosas ‘socializaciones’ de las que usted menciona no se encuentran evidencias en documentos donde se sometiera a consideración de la gente la revisión del POT. No hay opiniones con las entidades que realizó la toma de decisiones. Igual ocurre con el Órgano Consultivo de Ordenamiento Territorial, no hay concepto del seguimiento que se le realiza al Plan, tampoco hay propuestas para ajustes ni revisiones. Mejor dicho, con todo esto se evidencia que se desaprovecharon estas reuniones y que los grupos que se consultaron  no se tuvieron en cuenta. Es evidente que el POT aún no está claro para nadie”.

No puede negar que una de las salidas más polémicas en sus escasos tres meses de gobierno fue la del ex secretario de Planeación, Rodrigo Fernández Fernández, en cuyas manos estaba la revisión del POT. Es más, su expulsión del gabinete se dio tres días antes de que el proyecto se hubiera presentado al Cabildo. ¿Por qué lo despidió?

“Porque jamás encontré en él respuesta alguna, ni fueron atendidas mis solicitudes de exposición del tema. Siendo él el encargado de este proyecto, me mantuvo al margen del mismo”.

Sin embargo, él aseguró que desde septiembre pasado, cuando usted asumió la Alcaldía, hasta noviembre pasado, nunca lo convocó a él ni menos al grupo que lideraba la revisión del POT….
“Nada más falso que eso. Fue él quien jamás atendió mis llamados. Siempre tuve oídos sordos ante mis requerimientos en torno al tema”.

Entre las inconsistencias encontradas al POT, según usted, está el tema de una eventual intervención de los cerros orientales. ¿Qué tan cierto es que con el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial esto ocurra?

“En la cartografía que hace parte de la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial, encontramos que se incorporaron unas buenas hectáreas al desarrollo de la ciudad. Sin embargo el alcalde electo, Luis Francisco Bohórquez, en su programa de gobierno, fijó postura sobre el tema y aclaró que se opone a la construcción de los cerros orientales. Sobre el tema, mal haría la administración yendo en contra de los postulados de protección de los cerros orientales; bosques que, entre otras cosas, se han ido mermando, con una fauna y flora hermosa que están desapareciendo porque se vienen talando. Debo respetar que el futuro alcalde le apuesta a la defensa de lo ambiental y  que los ciudadanos  creyeron y confían en su promesa”.

Los expertos sostienen que la no revisión del POT tiene unas implicaciones económicas espantosas. Se habla de que se ‘negocian’ los POT, de que se toman para favorecer a uno y a otro. ¿Qué garantía se tiene de que en el caso de Bucaramanga eso no es así?

“Han querido hacerle mucho ruido al tema, pero eso no es cierto. El alcalde entrante dispondrá del tiempo suficiente para que la revisión se haga, sin que ello afecte la normal planificación de la ciudad. El POT es una carta de navegación, es planificar, proyectar, prever y decidir las acciones y los pasos a seguir para el futuro de la ciudad. Prefiero un POT revisado, antes que un adefesio aprobado a ligera, que nos conduzca al caos”.

Según Héctor Moreno Galvis, alcalde designado de la capital santandereana, él habló personalmente con el manda-tario electo de los bumangueses, Luis Francisco Bohórquez, y le explicó las razones que tuvo para no presentar en el Concejo la revisión del POT. Le dijo que tal responsabilidad la podrá asumir él mismo, una vez se posesione.

Caja biográfica

Héctor Moreno Galvis
• Fecha de nacimiento: 30 de enero de 1950.
• Edad: 61 años.
• Natural de: Bucaramanga, Santander.
• Profesión: Abogado, egresado de la Universidad Nacional de Colombia (1977).
• Otros estudios: Es especialista en Gestión Pública y en Alta Gerencia, de La Javeriana y de Los Andes.
• Estado civil: Casado con la señora Rosalba Gualdrón.
• Cargo actual: Alcalde Designado de la capital santandereana. Su posesión se cumplió el pasado 5 de septiembre.
• Cargos desempeñados con anterioridad: Concejal de Bucaramanga (1981-1986), Secretario de Gobierno de Santander (1986-1987), Asesor de la Consejería de Paz (1989), Senador de la República (1990-1991), Director del Departamento Nacional de Cooperativas, Dancoop, (1992-1994) y Viceministro de Gobierno (1997), entre otros.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

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