Publicidad
Sáb Ago 19 2017
20ºC
Actualizado 06:37 pm
Domingo 29 de Abril de 2012 - 12:01 AM

La columnista rebelde

La criaron como a una gitana. Sus padres se mudaban de casas, barrios, ciudades y países. Se crió lejos de las familias, de sus “viejos”. Su núcleo familiar inmediato es muy fuerte: sus papás, su hermano y ella, la hoy controvertida columnista, Virginia Mayer. Dice que siempre “jugó callada” y a pesar de que sus papás la criaron con la sólida moralidad, al independizarse perdió todo tabú.

Para Mayer solo vale lo que piensen sus papás y su hermano, es a los únicos a quienes les da explicaciones. Y eso, si decide que vale la pena hacerlo.
Su adolescencia la pasó en Uruguay, entre Montevideo y Punta del Este, “en bicicleta, sin zapatos y sin miedos”. Luego se trasladó a Bogotá, donde perdió su libertad. “Luego me fui para Nueva York y ahora la llevo conmigo”


Hace poco menos de un  mes viajó a Leticia. “No conocía el Amazonas, me pareció un lugar alucinante y surreal. Me imaginé que iba a ser mucho más caliente, es aguantable. Conozco Medellín, Cartagena, Villavicencio, Villa de Leyva y otros pueblos por esa zona”.


Muere por ir a Cali y, seguramente, también se muere de la risa cuando sus detractores y defensores en Facebook se agarran del pelo por su nueva columna o se levantan la falda por su nuevo ‘tweet’.


Virginia Mayer no habla solo sobre sexo. Es escritora y como tal, piensa que la RAE les permite a todos escribir como se les dé la gana. Y opina que prefiere escribir Satanás que diablo, porque se merece su infierno. Controvertida por donde se le mire.


Virgnia Mayer habló con Vanguardia Liberal sobre sus columnas, su inspiración y sus proyectos.


Sus columnas sobre sexualidad generan tanta polémica como los chistes eróticos que se han inventado a costillas de la novicia rebelde. Coinciden en que Virginia Mayer entrega una columna que promete justamente eso: levantarles las naguas al muy recatado pensamiento colombiano.


Preguntas y respuestas


Sus artículos han creado controversia por su forma de escribir, que algunos califican como muy escueta, y también por sus posturas con respecto a ciudades como Bogotá o Nueva York, ¿qué piensa de estas críticas? ¿Imaginaba que generaría tanta polémica?
“Me encantan las críticas, las buenas y las malas, bienvenidas todas. Empecé a escribir para Kien&Ke mientras vivía en Nueva York, y estaba ahí hacía ocho años. Así es que no se me ocurrió cuál sería la reacción de los lectores. Estando tan lejos eso no me importaba. Obviamente esperaba generar polémica, después de todo, estaba escribiendo para el país del Sagrado Corazón”.


Hay otras columnistas muy directas con temas de la sexualidad y la vida cotidiana, como Fanny Kertzman o Esther Balac. ¿Qué la diferencia o qué la acerca a ellas?
“Me encanta como escribe Fanny Kertzman, la libertad con que cuenta los detalles más íntimos de su vida, a pesar de ser tan escudriñada por una sociedad que juzga muy rápido, sin conocimiento y que no perdona. Fanny escribe como una dama, una dama liberal. Yo escribo desde el estómago, no tengo secretos y no me quita el sueño revelar intimidades ni que me juzguen. No me he puesto a pensar en la diferencia, más bien ella me inspira. (No he leído a Esther Balac)”.


¿Cómo escoge los temas sobre los que va a escribir?
“Me apasiona la sordidez, como el chocolate. Me gusta escribir sobre personas que viven la vida sin importarles el qué dirán, gente que parece no tener consciencia ni moral”.


¿Cree que a la prensa en Colombia todavía le hace falta abordar temas sobre sexualidad de manera más espontánea? o ¿cómo ve el papel de los medios en ese sentido?
“El problema no es qué le falte a la prensa, el problema es esta sociedad tan conservadora. En KienyKe jamás me han censurado, por lo que puedo decir que en este respecto, a este medio en específico no le falta nada, aquí todo se vale.


¿Ahora las mujeres expresan con mayor libertad su sexualidad en el país?
“No más que hace nueve años. Y es que no se trata de gritar a los cuatro vientos la propia sexualidad. Yo lo hago porque como escritora tengo un espacio para expresarme y elijo hacerlo sobre sexualidad, drogas, peleas, etc. No veo la necesidad de que mujeres particulares anden por ahí contando qué hacen detrás de una puerta cerrada. Al mismo tiempo, no le veo el tabú ni el misterio. El sexo es una necesidad tan primitiva como comer”.


Además de ser columnista, ¿a qué se dedica?
“Soy la nueva Redactora Senior de Kien&Ke. Escribí una novela en inglés que acabo de rescribir al español y será publicada este año (cruzo los dedos). He colaborado con El Malpensante y Cartel Urbano, además de otros proyectos que serán publicados próximamente”.


¿Cómo fue su vida en la infancia con relación a la sexualidad? ¿Abierta o restrictiva?
“Mi vieja siempre ha sido muy creyente, así es que siempre esperó que yo perdiera la virginidad cuando me casara. Mi viejo no comentaba al respecto. Siempre jugué callada, y una vez que me independicé perdí todo tabú. De muchas maneras, no soy la mujer que mis viejos criaron. Yo hago mis propias reglas, y así lo he hecho desde niña”.


¿Cómo es un día en su vida? ¿Tiene familia? ¿Qué opinan ellos sobre sus columnas?
“En Bogotá estoy viviendo en la casa de mis viejos unos meses. Son unos caramelos, son lo más lindo que tengo. Tengo un hermano casado y una sobrina que acaba de nacer. Ahí se termina mi familia. Inicialmente les pedí que solo leyeran lo que yo les mandaba editado, para que no vieran los detalles que no necesitaban conocer. Hace pocos meses me enteré que las leían todas y fue un shock, pues revelo muchas cosas que normalmente los viejos no saben sobre sus hijos. Mis viejos están muy orgullosos de lo que hago, y me aceptan tal y como soy. A mi vieja le han preguntado, “¿Virginia Mayer es su hija?” Y ella responde: “Sí, ese personaje es mi hija”. No tienen nada que esconder, aunque, obviamente, les duela mucho de lo que leen. Pero, es lo que hay, es mi estilo, es mi historia y yo no tengo nada de qué avergonzarme”.


¿Cuáles son sus planes en un futuro cercano? ¿Qué le augura a Bogotá?
“Quiero quedarme aquí unos dos o cuatro años, aunque nunca sé cuánto tiempo me voy a quedar cada vez que llego a una ciudad. Voy a publicar mi novela, ojalá este año, y mientras tanto comenzaré a empaparme de la realidad colombiana, y a enterarme de todo lo que pasa por aquí de lo que todavía no sé nada”.


Sus tweets


* No importa si el matricidio es en el Club Campestre de Cali. Alquilar un carro antiguo y ponerle moño blanco es de nuevos ricos.
* No, no me parece bonito tu bebé.
* Polvo equivocado es el polvo arrepentido.
* El día que me salga una iguana en la chocolatina Jet, ese día te lo doy.
* Anoche se me apareció Marilyn Monroe en un sueño. Manda a decir que dejen de mirarle las tetas, que la miren a los ojos.
* Qué fácil que es asustarte, colombiano.
* Yo no soy perra. A todos les doy un poquito de amor.
* A ninguno de ustedes que le temen a Julito los voy a invitar a mi cumpleaños.
* La bohemia bogotana se cree muy innovadora y muy rebelde, y a las diez de la noche todos roncan.
* Normalmente no me siento estúpida. Hoy he pasado demasiado tiempo contigo.
* En 1995 hacía topless en Punta del Este y me ponían nerviosa las tetas de las amigas.
* Yo necesito 120 mil dólares... amor pa’ qué.
* Se busca amante mayor de cuarenta años que pegue y escupa.

Publicada por
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (8 votos)
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Arroz con coco tradicional
Un plato típico de la costa caribe colombiana.
Publicidad
Publicidad