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Jueves 19 de noviembre de 2015 - 12:01 AM

Generación Ni-Ni

No estudian, no trabajan… ¡ni buscan! La generación Ni-Ni es aquella que abarca a los jóvenes adultos que no tienen la más mínima intención de estudiar –para especializarse- ni de buscar trabajo –si acaban de graduarse o si lo han perdido- ni de hacer nada para cambiar su situación.

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C

En los años ochenta se hizo famosa una canción que decía “no quiero trabajar, no quiero ir a estudiar, no me quiero casar”... y con el paso de las décadas, a este estribillo se le podría agregar: “y no quiero salir de la casa de mis padres y no quiero hacer nada”. Sin más preámbulos, éstas son las características de la denominada ‘Generación Ni-Ni’: jóvenes entre los 25 y los 35 años que después de graduarse o haber perdido su empleo, se instalan de nuevo en la casa familiar y de allí nadie los mueve. No buscan un nuevo trabajo o su primer empleo, ni tampoco se especializan. No tienen perspectivas ni planes a futuro y como dicen nuestros padres: viven del clima.

A los 20 tal vez pueda, incluso, esperarse, pero pasaditos los 30, la Generación Ni-Ni empieza a preocupar, ya que es el tío emprendedor, la tía trabajadora, los papás y su pensión los que terminan manteniendo estos personajes. Pero de fondo hay mucho más y es por esto que expertos internacionales les contaron a Vanguardia Liberal qué es lo que pasa con la ‘Generación Ni-Ni’.

La coach internacional Raquel Ferrari le explicó a Vanguardia Liberal qué es la generación Ni-Ni.

“Se refiere a jóvenes que “ni estudian ni trabajan”. Es un equivalente del “not employement, education or training” (Neet) concepto generado en Inglaterra y que se ha expandido a países de Europa, Asia y América Latina y que se traduce como “no trabaja, ni estudia, ni realiza ningún tipo de formación”.

¿Dónde se presenta este fenómeno?

“Es un fenómeno que existe en todos los sectores sociales, pero predomina más en los niveles medios-bajos y bajos. Suele estar asociado a ruptura de las redes familiares y sociales, dificultades en establecer un proyecto de vida, embarazos precoces, marginalidad y delincuencia y exclusión por razones raciales o sociales.

En niveles sociales más altos este fenómeno suele darse en el contexto de una historia de falta de límites y permisividad, en una cultura que hace de la intolerancia a la frustración un modo de vida. Estos chicos creen que son y merecen lo que no son porque no han tenido nadie que les hable acerca de las consecuencias de las propias acciones y de conceptos tales como empatía, altruismo, responsabilidad, creatividad, etc”.

¿Qué es lo que pasa con estos jóvenes?

“Se trata de una generación a la que los padres no han sabido o no han podido decir no. No es una patología, es un estilo de identidad negativa centrada en algún tipo de disfunción familiar.

Es una categoría que se da más en ambientes urbanos, en donde suele ser más difícil armar y mantener redes de referencia y continuidad en la actividad económica familiar.

¿Qué es en sí esta generación Ni-Ni?

“En todo caso, se trata de una posición frente a las dificultades de la vida. A veces es la consecuencia de un síntoma, por ejemplo, si un chico consume drogas no va a poder irse de la casa de los padres, armar un proyecto ni nada, pero en ese caso ya tiene una patología de base pero en la mayoría de los casos los “Ni-Ni”, se instalan en una adolescencia perpetua”.

¿Cómo es esta generación?

“Es muy fácil reconocer a un miembro de la generación Ni-Ni:

1Es un joven de entre 15 y 30 años.

2Con escolaridad media o superior incompleta que no ha desempeñado un trabajo rentado de ningún tipo o lo ha hecho por menos de un año.

3Vive en la casa familiar y depende económicamente de otras personas, generalmente sus padres, pueden ser padres/madres precoces.

4Suelen tener algún tipo de historia de abuso de sustancias o conductas compulsivas, por ejemplo con la tecnología y estructuras de personalidad pobres.

5Mantienen una red de referencia con personas en su misma situación y suelen adherir a movimientos sociales que reivindiquen posturas “anti”. En todo caso, son víctimas de una ecología social que los excluye tácita o explícitamente”.

¿Cómo saber que no está en la generación Ni-ni?

El psicólogo Alejandro Schujman autor de ‘Generación ni-ni’, comenta en su libro que hay tres indicadores que marcan el pasaje a la adultez:

1 Abandonar el hogar de los padres

2 Armar un proyecto laboral propio y que no sea espejo de deseos de otro.

3 Tener alguna actividad que a uno lo apasione.

Si alguno o varios de estos hitos no se puede delinear, es probable que se esté generando un nuevo integrante de los Ni-Ni.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C

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