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Jueves 05 de enero de 2017 - 03:54 PM

¿Por qué nos tratamos tan duro?

La autocrítica busca que crezcamos como personas y corrijamos nuestros errores, pero también puede ser patológica si nuestros cuestionamientos reflejan un odio hacia nosotros mismos a través de exigencias que no podemos llevar a cabo.

La autocrítica busca que crezcamos como personas y corrijamos nuestros errores, pero también puede ser patológica si nuestros cuestionamientos reflejan un odio hacia nosotros mismos a través de exigencias que no podemos cumplir. (Foto: Tomada de Internet )
La autocrítica busca que crezcamos como personas y corrijamos nuestros errores, pero también puede ser patológica si nuestros cuestionamientos reflejan un odio hacia nosotros mismos a través de exigencias que no podemos cumplir. (Foto: Tomada de Internet )

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Publicado por: REDACCIÓN GALERÍA

Usualmente, la capacidad de autocrítica es vista como una excelente oportunidad de crecer como persona en todos los ámbitos de la vida.

Sin embargo, tampoco niegan que la forma en la que nos hablamos condiciona nuestra visión del mundo y es capaz de aumentar o destruir nuestra autoestima, así como de generar un ego destructivo.

Un estudio de los psicólogos Elisha Goldstein y Bob Stahl, de la Universidad de Massachusetts, Estados Unidos, explica que cuando nos criticamos sin compasión, señalando solo nuestros errores y sin buscar estrategias para solucionar las situaciones, estamos condicionando nuestro cerebro para que piense que no seremos capaces de superar un reto o de cambiar nuestra vida.

“La clave de la autocrítica es dejar atrás una actitud muy peligrosa: la víctima. Ya sea para culparnos de todo o para culpar a otros por lo que nos pasa, esta actitud nos impide avanzar”, explica la coach Carolina Díaz.

Los expertos aseguran que la autocrítica debe hacerse con compasión por nuestro proceso y con el fin de buscar soluciones.

Los expertos señalan que vale la pena diferenciar entre la autocrítica que lo convertirá en una mejor persona a la autocrítica que lo mantiene en un círculo vicioso de sabotaje consigo mismo: “si usted ve todos sus comportamientos como negativos y si está constantemente insatisfecho con su imagen, entonces cuando haga una autocrítica de su comportamiento lo que encontrará serán una serie de reproches hacia quién es usted y no hacia la forma como manejó una situación”, explica el psicólogo Marcos Valencia. El experto añade que es importante que diferencie cuándo está mostrando repudio hacia sí mismo y no se está juzgando con la compasión que merece.

Una buena autocrítica

1La coach Carolina Díaz explica que para hacer una buena autocrítica el primer paso es no herirse así mismo al hacerla y abandonar la pose de víctima que es la que impide avanzar en el proceso de crecimiento personal. “Es importante evitar decir: ‘es que no soy capaz de hacer esto’ o ‘es que siempre me hacen esto’. La clave es comenzar con algo cómo: ‘qué fue lo que me pasó, por qué, cómo lo soluciono y cómo puedo evitar que pase nuevamente”.

2No enfrascarse en ver los errores como un fracaso y verlos como una oportunidad de aprender y cambiar el rumbo de la vida. “En este caso sí recomiendo a las personas que tomen la inspiración de las películas: cuando se comete un error existe la oportunidad de cambiar la forma como se están haciendo las cosas y esa puede ser la puerta para un cambio de vida total”, señala Díaz.

3Si le es posible, haga la autocrítica con un confidente equilibrado. “Escoja a su amigo más equilibrado emocionalmente en ese momento para hacer una autocrítica más objetiva si siente en algún momento que se está tratando con dureza y no es capaz de evitar estos pensamientos. Un coach o psicólogo es otra buena opción. Una perspectiva diferente puede darle una mejor visión de las cosas”, señala el coach Fernando García.

4Háblese con amor: “reconozca sus valores y también, aquellas características de su personalidad que no puede cambiar, tanto como las que sí puede modificar. Dígase que lo puede hacer mejor, que encontrará una alternativa y que todo saldrá bien”, indica García.

5 Toda situación, aunque parezca imposible, tiene su lado positivo. “Asegúrese de hacer una lista -preferiblemente escrita- de los pros y los contra de la situación que está viviendo y de cómo la manejó. A partir de allí, puede sacar una conclusión acerca de cómo pudo verse beneficiado o perjudicado por sus decisiones”, comenta el coach Fernando García.

6 Procure hacer una autocrítica cuando esté tranquilo y esté en un ambiente favorable para usted. “Al momento de hacer una autocrítica que tenga resultados positivos vale la pena que esté en calma, no tenga hambre, pueda estar sentado o caminando sin afán y pueda pensar con claridad las cosas”, señala la psicóloga Carolina Dulcey.

¿Cuándo criticarnos?

La psicóloga Carolina Dulcey señala que la autocrítica es la capacidad que desarrolla un ser humano para ver qué está haciendo mal y cuáles son las razones de este comportamiento.

“La autocrítica es una habilidad que se puede desarrollar y que resulta muy útil para, además, cultivar la resiliencia, es decir, la capacidad del ser humano para superar circunstancias traumáticas como la muerte de un ser querido, un accidente, etc”, explica la psicóloga.

Contrario a lo que se piensa, la autocrítica contribuye a las habilidades sociales de una persona y no tiene por qué ser un obstáculo para formar relaciones sanas.

“Al contrario, tener la capacidad de reconocer los errores en la justa medida permite avanzar en la vida y dejar atrás situaciones en las cuales ya no se quiere estar”, indica la Dulcey.

Sin embargo, no resulta fácil para todos autocriticarse o hacerlo de forma saludable.

“Los narcisistas, por ejemplo, no reconocen jamás sus errores y, por el contrario, justifican su accionar siempre culpando a otros o propiciando una situación que los deje libres de culpa. Por ejemplo, una persona que comete una infidelidad puede provocar que su pareja se canse y propiciar así una ruptura con el fin de que su error jamás sea revelado o tenga una justificación”, señala la psicóloga Carolina Díaz y concluye: “es solo un ejemplo. Existen una gran variedad de situaciones sencillas en los que una persona sin capacidad de autocrítica está saboteando su vida. La clave con estas personas es dicirles exactamente que sabes lo que están haciendo”.

¿Me odio a mí mismo?

El psicólogo Marcos Valencia explica que es importante diferenciar entre la autocrítica constructiva que permite examinar nuestro propio comportamiento con ojo crítico, al comentario mal intencionado con nosotros mismos que refleja, antes que un deseo de crecer, una necesidad de permanecer en un constante desprecio hacia uno mismo.

“Es sorprendente cuantas personas llegan a consulta experimentando una gran distorción entre la imagen que tienen de sí mismos y sus actos. Es decir, algunas personas están tan insatisfechas consigo mismas que todas sus actuaciones son vistas con desaprobación y por lo tanto, la autocrítica se convierte en la estrategia que usan con más frecuencia para seguir propiciando un comportamiento que sabotee su vida”, asegura el experto.

Lo importante es no pasar la línea de la crítica objetiva, a la autodestructiva.

 

Publicado por: REDACCIÓN GALERÍA

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