Los 290 estudiantes, docentes y administrativos del colegio Luis Carlos Galán Sarmiento, sede B, están sin servicio de vigilancia y portería.

Publicado por: SULLY CATHERINE SANTOS H.
Según denunciaron varios padres de familia y miembros de la institución educativa, el alcalde de Piedecuesta, Jorge Armando Navas Granados, no ha enviado el personal requerido, y durante la construcción de ocho salones que terminó hace 20 días, la Administración ofreció el servicio de seguridad.
Ante el hecho, docentes y estudiantes realizan turnos de vigilancia en la sede que no cuenta con un cerramiento adecuado, pues la malla que rodea las instalaciones facilitan el acceso de personas y posibles delincuentes al colegio.
El rector del Luis Carlos Galán, Hernando Bueno Villabona, explicó que temen el robo de computadores y material adquirido, y como responsable del colegio tomó la decisión de redistribuir los tres vigilantes que hay en total en las cuatro sedes.
72 horas
Es así como los vigilantes que realizaban turnos semanales de 44 horas, según lo determina la ley, pasaron a turnos de 72 horas, orden que cumplieron durante una semana, pero que ayer se negaron a realizar al sustentar "abuso laboral".
"Acabo de recibir una carta de los celadores que me dicen que no van a seguir trabajando 72 horas. Y tienen la razón. Ya venían trabajando de seis de la mañana a seis de la tarde sin descanso que era mucho, y no se les puede poner ahora más horas", explicó el rector del Luis Carlos Galán.
Otra de las soluciones que se planteó en el colegio para cubrir la vigilancia en horas de la noche es pedir a los padres de los estudiantes una cuota voluntaria, sin embargo, por la situación económica de las familias, no ha sido posible reunir suficiente dinero.
Estudiantes-Vigilantes
"La alcaldía no manda celadores y en la sede B necesitamos tres con el de portería. Yo hablé con los padres para que den una cuota voluntaria, y con la primera dama, la mamá del alcalde y me dijo de una empresa de vigilancia, pero ellos no vienen si el Alcalde no autoriza", explicó el directivo, Hernando Bueno Villabona.
Los más perjudicados con la ausencia del sistema de seguridad en el colegio oficial de Piedecuesta son los estudiantes y docentes que además de desempeñar labores educativas se ven en la obligación de realizar turnos de vigilancia.
Así lo denunciaron padres de familia como María Helena Leal: "Sin servicio de seguridad en el colegio es muy fácil que roben al colegio y quién va a responder por lo que se lleven. Es responsabilidad del Alcalde mandar el servicio porque es una sede pública y la gente del colegio no debe vigilar".
Por su parte, María Margarita Bautista manifestó: "Le pedimos a la Administración y al Alcalde que nos ayude, que mande celadores y que ponga una mejor malla porque acá con eso no van a durar las cosas que el colegio tiene. Otra cosa es que hay animales y culebras por la zona verde que ni siquiera podan".
Responde la Secretaría de Educación
Una de las soluciones del secretario de Educación de Piedecuesta, Pedro Nel Díaz, es distribuir el número de celadores de las cuatro sedes del Luis Carlos Galán de manera proporcional, porque el servicio que tenían de seguridad en la zona fue ofrecido por el tiempo de construcción de ocho salones: "La Administración les entrega a todos los colegios el servicio de portería, celaduría, servicios generales y ellos distribuyen.
En la sede B pasó que cuando terminaron unas obras los que estaban vigilando las obras se fueron".Sobre el cobro voluntario para que los mismos padres paguen el servicio de seguridad, el secretario de Educación dijo que "la Administración no ha dado orden de cobrar por nada a los padres".
Sin embargo, cuando se le preguntó sobre la solución que dará al problema de vigilancia de competencia y obligación de la Alcaldía, dijo: "hay que hablar y mirar, pero antes el rector debe rotar a los celadores y si hacen falta, pasar la solicitud".
El rector Hernando Bueno Villabona señaló que en la visita realizada a la Alcaldía no encontró al Secretario de Educación y la Administración sabe del problema y de la necesidad de al menos tres vigilantes en la sede B.












