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La crisis | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-01-03 05:00:00

La crisis

Por estos días en los que todo el mundo habla de “la crisis”, refiriéndose a las caídas de la bolsa y a la quiebra de numerosas empresas de prestigio mundial, lo que me ha preocupado no está referido a cuándo nos llegará el coletazo o cuánto perderemos los ciudadanos del común. He pensado no tanto en el factor económico como en el factor humano: ¿Qué comportamientos nuestros, refuerzan el derrumbe económico de la sociedad? ¿Cómo responder, desde lo humano, a la adversidad?
La crisis

Observando detenidamente a algunas personas que poseen dinero, coterráneos y extranjeros, he podido percatarme de la facilidad con que se puede caer en el consumismo, la inconsciencia, la gula, la irracionalidad en el gasto, el desperdicio y la opulencia.

Existen sociedades enteras con este perfil, que contrastan con otras, las menos, en las cuales la prosperidad se maneja con templanza, prudencia y parquedad. Culturalmente hemos aprendido a apegarnos a lo material, a buscar la gratificación permanente de nuestros sentidos y a medir el éxito y la felicidad por el número de bienes que poseamos. Es decir, lo externo se enfatiza sobre lo interno. A menudo, todas estas cosas pueden causarnos más problemas que bienestar, tal como lo menciona un dicho originario de la india:” Complacer nuestros sentidos y beber agua salada son dos cosas muy parecidas: cuanto más tomamos, más crece la sed y el deseo.”

¿Hemos reflexionado últimamente sobre nuestros comportamientos en relación con el tema que estamos comentando? Los problemas de obesidad en las personas, de basuras, desperdicios y polución en las ciudades y de congestión vehicular, entre otros, son ejemplo de lo que podemos sufrir por culpa de la irracionalidad de las personas. Gastamos nuestras vidas haciendo compras, cálculos monetarios, hablando por el celular, frente al computador, compitiendo con los demás, comprometidos solo con lo elemental y mundano, dejando de lado lo trascendente. La prosperidad, no tanto en el sentido de poseer bienes materiales, sino más bien de desarrollarnos mental, emocional y espiritualmente, significará en forma muy importante a la hora de enfrentar las crisis y adversidades a las que estamos constantemente expuestos.

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