De profesión, explorador | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-07 05:00:00

De profesión, explorador

Santiago García es sin duda uno de los hombres vivos más importantes del teatro colombiano en el mundo, uno de los pioneros del teatro moderno en nuestro país, y uno de los más premiados en el contexto internacional por su creación artística: obras teatrales escritas, montajes y puestas en escena, ensayos sobre pedagogía teatral, ensayos de arte y ciencia, y libros teórico prácticos, entre otros; en fin, toda una trayectoria junto al Grupo de Teatro La Candelaria, del que es fundador, actor, director y dramaturgo.
De profesión, explorador

Santiago Garc√≠a a sus 80 a√Īos se mantiene vital, con una forma magistral de ense√Īar, llena de apuntes, an√©cdotas, precisiones, aclaraciones, ejercicios pr√°cticos, reflexiones, an√°lisis y un muy buen sentido del humor.

El teatro es el juego de las invenciones

Al maestro Santiago Garc√≠a lo llev√≥ a hacer teatro cierto car√°cter aventurero y explorador, siempre buscando caminos. Se qued√≥ con el teatro, que para √©l es una b√ļsqueda, una exploraci√≥n. ¬ďSi se me puede catalogar en una profesi√≥n, dir√≠a que soy explorador¬Ē, como el personaje de su obra ¬ďMaravilla star¬Ē, Aldo Tarazona P√©rez, basado en lecturas de Carroll, Beckett y otros autores influyentes en su vena creativa.

Uno de sus personajes favoritos es Peralta. ¬ďMe impresion√≥ Peralta de ¬ďA la diestra de Dios Padre¬Ē de Tom√°s Carrasquilla. Era un aventurero, un jugador. Se ¬ďjugaba¬Ē la vida en todos los momentos. A m√≠ me hubiera gustado ser as√≠¬Ē. Su hora preferida para trabajar es las 6:00 a.m., para pensar, leer y hacer ejercicio, pero, agrega, ¬ďpor desgracia, a esa hora siempre estoy dormido¬Ē, ya que con el Teatro la Candelaria inicia labores a las 8:30 a.m.

El arte del actor, el teatro, lo defino como el juego de las invenciones. El teatro no est√° para dar directrices ni ofrecer soluciones. Pone los conflictos sobre el escenario. Crea, inventa otro mundo, pero un mundo que nos permite ver con mucha m√°s claridad la realidad que estamos viviendo; ¬ďes mi concepci√≥n¬Ē, aclara el maestro Garc√≠a.

Para el maestro, una escuela de teatro en primer lugar debe asumirse como un centro de estudios art√≠sticos y no como una instituci√≥n de ense√Īanza de un oficio o de un quehacer, porque habitualmente se confunde la ense√Īanza de alguna disciplina cualquiera con el aprendizaje del arte, y en ello hay una enorme diferencia.

La creación colectiva es una actitud

La creación colectiva no la consideramos un invento, sino una recuperación de algo que fue muy natural durante largo tiempo.

El arte en la Edad Media tiene mucho de creaci√≥n colectiva. La creaci√≥n colectiva y la individual no son un sistema de trabajo antag√≥nico, se√Īala Santiago Garc√≠a. En nuestra √ļltima obra ¬ďA t√≠tulo personal¬Ē, el fondo o tema fundamental es el conflicto¬† entre el individuo y el grupo; lo que hicimos fue una exploraci√≥n art√≠stica del concepto del ¬Ďyo mismo¬í. Esta forma de trabajar colectiva era tambi√©n tradicional en nuestras culturas ind√≠genas.

La creaci√≥n colectiva emplea mucho el m√©todo de la improvisaci√≥n, entendida como una serie de propuestas e ideas que se analizan, en una b√ļsqueda de calidad est√©tica, en un proceso de selecci√≥n, que es su parte m√°s dif√≠cil. Hay que lograr que, finalmente, frente a lo individual, se imponga lo m√°s beneficioso para todo el grupo, puntualiza el maestro Garc√≠a. Para √©l, en toda cultura el arte juega un papel de enorme importancia. El arte en la sociedad no es un lujo sino una necesidad. Actualmente, contin√ļa, estamos haciendo un trabajo muy a fondo para averiguar lo que el grupo quiere tratar o quiere investigar en su nueva obra y que sea de verdadero inter√©s para nuestro p√ļblico, para la sociedad y tambi√©n para contribuir al desarrollo del teatro en nuestro pa√≠s.

Y finalizamos este encuentro con una especie de credo, que el maestro ley√≥ hace poco en un homenaje a su vida y obra con el Grupo de Teatro La Candelaria: ¬ďCreo en un teatro para un p√ļblico, nuestro p√ļblico, desconfiado, inconforme, incr√©dulo, pero con una gran disposici√≥n a la credulidad. Creo en un p√ļblico para mi futuro teatro, como lo so√Īara Brecht, un p√ļblico de entendidos, al igual que los apasionados del f√ļtbol o del boxeo, de conocedores fervorosos de lo que pasa en la escena; el p√ļblico que me imagino para hoy es el que ayer llenaba las plateas de los tiempos de Shakespeare: marineros, ***, comerciantes, truhanes, bullangueros y procaces; un p√ļblico que haga que el actor antes de salir a la escena o a la arena sienta las tripas del torero¬Ē.

 

 

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