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Lo vi con otra | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-08 01:22:12

Lo vi con otra

Como si se tratara de una imagen que se queda en cámara lenta, usted se detiene y ve justo en ese café o en ese centro comercial al esposo o novio de su amiga. Pero con otra.
Lo vi con otra

De inmediato empieza a analizar la escena. Es posible que sólo sean amigos o compañeros de trabajo. Por eso se detiene a evaluar cuáles son las expresiones de afecto, si están cogidos de la mano, si ella le sonríe más de la cuenta o si él está seduciéndola con sus encantos.

Aunque no se considera detective, se queda unos minutos más en el lugar para verificar qué pasa.

Posteriormente confirma que hay algo más que una amistad y usted sale con la cabeza vuelta un ocho, porque no se esperaba encontrar esa escena y no sabe cómo manejarla.

¿Le cuenta a su amiga o no? ¿se sentirá desleal? ¿No le dice nada y espera a que sean ellos quienes arreglen sus diferencias? ¿Se deja ver del esposo de su amiga para que se sienta tan mal que se aleje de ese romance extra oficial?

En el caso del hombre que ve a la esposa o novia de su amigo con otra, ¿pasará lo mismo?
¿Le contará a su amigo o sólo empezará a hablar pestes de ella para que su amigo la saque rápido de su vida? ¿Ignorará el hecho?
¿Cuál es la postura que usted asume ante esta situación?

LISTA
Tipo de reacciones


1 Entre la espada y la pared

Es posible que usted se haya visto entre la espada y la pared cuando se enfrenta a una escena de infidelidad por parte de amigos cercanos y no sabe cómo abordar la situación. Usted es amigo de los dos y no sabe cómo manejar el tema sin generar una ampolla en la relación de amistad. Por eso, lo consulta con su pareja para saber de qué forma él o ella pueden intervenir y dar un consejo a aquel que falla. Sin embargo, lo más probable es que usted tome distancia.

2 ¡Quién me mandó a abrir mi bocota!
Es posible que ya le haya ocurrido y precisamente por ‘abrir su boca’ terminó siendo la enemiga número 1 del novio de su amiga, y ellos volvieron a reconciliarse.
Están felices de la dicha y a usted no la pueden ver ni en pintura. Perdió una amistad, pues lo peor es que no le creyeron, la otra persona se defendió y usted terminó convertida en una vil cucaracha que quería arruinar la relación que ahora trae campanas de boda.

3 ¡No vi nada, no me acuerdo de nada!
Es probable que usted haya visto más de una escena de infidelidad pero no se atreve a tocar el tema, pues tiene claro que a usted no le corresponde salvar matrimonios, relaciones en crisis ni nada que se le parezca. Aplica el refrán ‘ojos que no ven, corazón que no siente’. Así ve la situación pues tampoco le gustaría que llegaran a contarle cosas de su pareja. Será usted, por sus propios medios, quien se dará a la tarea de confirmar si su pareja le es infiel. Pero no involucrará a nadie en la situación que a usted le compete. Por eso, tampoco toma partido en la situación.

4 La detective

Usted siempre lleva una cámara fotográfica en el bolso, puede ser que necesite en algún momento las pruebas del delito para informar todo con pelos y señales. Además, primero está su reputación, porque no puede quedar como una chismosa. No se trata de sobornar, pero usted siente que debe unirse al género y por nada permitirá que alguien juegue con una amiga suya. Contará con lujo de detalles lo que vio.

5 ‘Yo te vi, tú cuentas’

Otra de las reacciones es interrumpir ese cuadro romántico, abordando la escena, saludando a la pareja de su amigo o amiga y dejando evidencia que usted lo vio y que aunque no dirá una sola palabra a su amiga, será él o ella quien cuente a su pareja qué está pasando. Usará la ironía para enviar saludos a su amiga del alma delante de la otra y hacer más de un comentario incómodo hacia la persona que traiciona. Incluso las indirectas llegarán cada vez que tenga la oportunidad.

preguntas y respuestas
Claudia María Bernal Rangel / Psicóloga social

¿Contamos, no contamos, nos acercamos y le decimos a esa persona que vimos, nos quedamos callados? ¿Cómo abordar la situación? Cuando vemos con certeza esa situación, lo más recomendable es no involucrarnos. Por más afectos y lazos que se tengan, es un tema que debe resolverse en pareja. En ocasiones nos dejamos llevar por cantidad de emociones y sentimientos que afloran, creyendo que la otra persona es la víctima.

Lo que se debe hacer es mantenerse al margen por la salud mental de esa pareja, evitar comentarios de todo tipo y esperar a que sea la pareja quien evalúe en algún momento de su vida los errores que comete.

Sólo así no vamos a terminar en un dilema incluso espiritual.
No somos las personas indicadas para tomar  partido en esas crisis como lo puede hacer una terapeuta de pareja o de familia.

¿Cómo entender que no es deslealtad con el amigo o la amiga?
No es deslealtad. Es más respeto, porque al no involucrarme, al guardar silencio, estoy dejando que entre los dos solucionen sus problemas emocionales.

A veces se habla de solidaridad femenina, pero esto se lleva a los extremos cuando la amiga desencadena la situación, cuando envía anónimos, incluso cuando acompaña a la otra persona a seguir a su pareja.

Se trata de respetar la intimidad y la vida de la otra persona, porque no somos quienes para orientarlos como lo hace un profesional.

Si se está en la posición de engañada, ¿por qué algunas personas le recriminan a la amiga o amigo por no contarle?
Eso suele suceder porque la persona se siente víctima de esa situación y lo más fácil es buscar en personas externas esa culpabilidad. Esa es la mejor salida a su responsabilidad.

Claudia Alexandra Gómez
Psicóloga

¿Contamos, no contamos, nos acercamos y le decimos a esa persona que vimos, nos quedamos callados?

¿Cómo abordar la situación?
Generalmente si se opta por contar, la tercera persona termina seriamente implicada y la pareja al final disgustada con ella. Sería adecuado acercarse a la persona que está incurriendo en la infidelidad y (dependiendo claro está del grado de amistad que se tenga con la pareja) hacerle ver que se ha enterado de la situación, promoverlo a abordar o a enfrentar a su pareja y hacerle ver que así como ha sido descubierto por ella podría pasar con su pareja u otra persona. A veces por solidaridad de género se opta por contar sin prever las consecuencias tanto para la pareja como para ella misma.

Cuando se trata de una extra-relación donde ya esta implicado un tiempo significativo, hijos naturales o cierto nivel de convivencia con esa tercera persona, es adecuado confrontar a la persona y si decide contarle a la engañada; hacérselo saber al infiel.

¿Cómo tomar distancia de la situación?
Cuando no se es muy cercano a la pareja es fácil apartarse, simplemente negándose a compartir los espacios sociales con la pareja, evadiendo los encuentros;  cuando existe un contacto constante y una relación de amistad establecida es difícil apartarse. Sería oportuno hablar con la persona infiel y solicitarle que por respeto y consideración trate de evitar encuentros entre ellos y solucione su situación pronto.

¿Cuáles son los errores que cometemos en este tipo de situaciones? Conocer la situación y hacerse partícipe de esta, prestarse para servir de comodín cuando el infiel lo decide así, conocer la situación y manejarla inadecuadamente con insinuaciones dándole intranquilidad a la persona e incertidumbre. Lo mismo enojarse con el infiel e igualmente cometer  insinuaciones desagradables o fuera de contexto.

¿Y yo tengo que pagar los platos rotos?

Cuando usted se lanza a contarle a su amiga o amigo que vio a su pareja con otro, es probable que sea el primer sacrificado. Como se dice de manera coloquial, “se termina matando al mensajero”.

Así lo explicó la psicóloga Margit Virag, al indicar que “las personas que cuentan terminan pagando los platos rotos, porque muchas veces la otra persona que fue engañada no es capaz de enfrentar a su pareja e incluso llega la reconciliación pero terminan descargando toda la rabia en el amigo que le contó o que no le contó a tiempo”.

Lo realmente importante es asumir la relación de dos, y no de tres. “Es como decir, si no le puedo echar la culpa a mi pareja porque yo no vi, entonces termino recargando todo en ese tercero”, explicó la profesional.

LA VOZ DEL EXPERTO
Margit Virag / Psicóloga

“La confianza no está relacionada con la posibilidad de involucrarse. Los mejores amigos en ocasiones no hablan de temas de pareja, y esto no quiere decir que no puedan ser los mejores amigos. Un buen amigo no habla cosas que no vio, ni tampoco exagera las cosas. Es más, se detiene porque sabe que pudo ser una hermana, un hermano, un compañero de trabajo de la pareja.

Muchas veces el morbo es el causante de que se agranden las situaciones.

Lo mejor es no involucrarse en la relación y saber que la confianza no le permite inmiscuirse en la vida de los otros”.

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