Las c谩maras secretas bajo la antigua Bucaramanga | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Mi茅 Dic 13 2017
21ºC
Actualizado 07:10 pm

Las c谩maras secretas bajo la antigua Bucaramanga | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-31 01:18:47

Las c谩maras secretas bajo la antigua Bucaramanga

Bucaramanga ha sido excavada de cabo a rabo para instalar las redes del alcantarillado y hasta ahora no hab铆an aparecido c谩maras o t煤neles que confirmen el mito que habla de un poblado que se comunicaba bajo tierra.
Las c谩maras secretas bajo la antigua Bucaramanga

Sin embargo, en el antiguo colegio Nuestra Se帽ora de El Pilar, hoy conocido como Centro Cultural del Oriente, que enmarca imponente el parque Centenario, los arquitectos que han trabajado, primero en su restauraci贸n y ahora en una intervenci贸n dise帽ada por Jaime Higuera, han ubicado ocho c谩maras subterr谩neas en perfecto estado que abren los interrogantes sobre su uso y podr铆an sustentar, por lo menos, una parte del mito.

Esta construcci贸n se empez贸 a levantar en 1898 pero tuvo que pararse en 1900 por los efectos de la Guerra de los Mil D铆as y la ca铆da del precio del caf茅, que arruin贸 al Estado.

Emilio Arenas, historiador santandereano, autor de los principales libros sobre historia de la ciudad, explica que la construcci贸n se renov贸 en 1908 gracias a la bonanza del tabaco, fecha que indicar铆a que las c谩maras encontradas recientemente estar铆an celebrando su centenario.

聯Fue posible gracias a las partidas que el Gobierno otorg贸 en la 茅poca a comunidades religiosas para que se hicieran cargo de la educaci贸n de ciertos sectores sociales聰, dice Arenas.

En este caso, la construcci贸n la lideraron los Jesuitas y coincidi贸 con聽聽 un proyecto urban铆stico financiado por Reyes Gonz谩lez, quien construy贸 el parque Centenario y ten铆a la idea de trasladar a la burgues铆a bumanguesa a sus alrededores.

Jaime Higuera, dise帽ador del proyecto arquitect贸nico y director de obra en el Centro Cultural del Oriente, explica que la totalidad de las c谩maras encontradas tienen el estilo de b贸veda de ca帽贸n, utilizado por primera vez 4.000 a帽os antes de Cristo.

Luego de una limpieza minuciosa, donde una de ellas se derrumb贸, el arquitecto encontr贸 que aunque sus medidas cambian, se caracterizan porque est谩n hechas con adobe cocido y tapia pisada. Y hay algo muy curioso: en ninguna se encontraron animales como ranas, lagartijas y cucarachas, y estaban completamente secas.

Incluso, Higuera hizo la prueba de llenar con agua cerca de 80 cent铆metros de una de las m谩s grandes, y luego de seis meses el agua permaneci贸 en el mismo nivel, lo que indica la calidad de su construcci贸n que impide la filtraci贸n del agua.

Y aqu铆 nace la primera teor铆a. Estas c谩maras no pueden ser consideradas aljibes porque de ellas no brotan nacimientos de agua, pero s铆 pudieron utilizarse como dep贸sitos del preciado l铆quido, ya que s贸lo hasta 1930 arranc贸 en forma el primer acueducto de la ciudad.

Las otras dos hip贸tesis tienen que ver con dos c谩maras en especial, que relacionan a la primera con una gran letrina y a la segunda con un t煤nel de escape de los Jesuitas.

聯No hay que olvidar que ellos siempre fueron muy perseguidos, les hicieron tres expulsiones del pa铆s聰, agrega el historiador.
Seg煤n Higuera, los Jesuitas ten铆an referentes de otras culturas del mundo, como los zigurats, enormes edificios de la antigua Mesopotamia donde existieron b贸vedas de ca帽贸n que fueron usadas para almacenar v铆veres y ropa.

聯Luego, los romanos y los griegos adoptaron este estilo de b贸veda, pero engrosaron los muros, logrando mayores luces聰, explica el arquitecto, lo que coincide con el dise帽o de las c谩maras del antiguo colegio en Bucaramanga.

Dep贸sitos de agua

Las dos primeras c谩maras que se encontraron tienen 3.50 metros de ancho por 10 de largo y su dise帽o indica claramente que fueron utilizadas como dep贸sitos para almacenar agua.

驴Por qu茅 agua?
聯Ellos (los Jesuitas) iban a construir un edifico que albergar铆a a muchos estudiantes, que para la 茅poca podr铆an ser 300. Y tambi茅n se sabe que hab铆a internado para aquellos que ven铆an de San Gil, Socorro y Piedecuesta. Necesitaban agua聰, dice Emilio Arenas.

A煤n hoy se puede ver claramente c贸mo lograron almacenarla en la c谩mara. 聯El agua lluvia que recog铆an los techos ca铆a a un orificio conectado a la c谩mara y cuando 茅sta se llenaba, s贸lo ten铆a una boca por donde rebosaba el agua que luego sal铆a por un canal聰, explica el arquitecto.

Los orificios y los canales se conservan intactos.

Y aunque no se sabe el lugar a d贸nde se dirigen estos canales 聳habr铆a que levantar toda la construcci贸n-, Higuera cree que alimentaban otras c谩maras y que, finalmente, el agua era succionada con una bomba de ariete.

Seg煤n Arenas, a comienzos del siglo XX, las fuentes de agua m谩s cercanas al parque Centenario eran la quebrada Seca, que se secaba por tramos y una laguna peque帽a donde hoy se ubica el Mes贸n de los B煤caros.

聯Es evidente que el aprovisionamiento de agua en ese sector era dif铆cil y s贸lo hasta 1930 se contar铆a con acueducto. Eso justifica a煤n m谩s las c谩maras聰, agrega Arenas.

A esto se suma, que estas dos c谩maras, que son paralelas, tienen un desarenador en todo el fondo y la pendiente necesaria para este artesanal acueducto.
聯Comprar agua en burros para 300 alumnos era un desprop贸sito. No se puede manejar un colegio sin agua y menos uno que se construy贸 en un barrio elegante聰, dice el historiador.

Hay otras dos c谩maras ubicadas en uno de los patios interiores, al lado de la capilla principal, con las mismas caracter铆sticas de las primeras, pero mucho m谩s grandes.
聯Si el colegio creci贸, es l贸gico que construyeran dos c谩maras m谩s para albergar m谩s agua. Todo apunta a un acueducto de la 茅poca聰, dice.

VALORACI脫N HIST脫RICA

Debido a estos hallazgos, el arquitecto Jaime Higuera tiene contemplado adecuar las c谩maras conserv谩ndolas 铆ntegramente para darles el valor hist贸rico que merecen.

Donde exist铆a el famoso estadio del colegio de El Pilar, lugar que alberga a tres de las c谩maras,聽 se alzar谩 una rampa que podr谩 albergar a 850 personas y que se utilizar谩 como teatrino. 聯Dos de las c谩maras se podr铆an convertir en el espacio detr谩s del escenario聰, dice el arquitecto. Y para llegar a la tercera se construir谩n unas escalinatas.聽 聽

Seg煤n el dise帽o, todas estar谩n conectadas por un t煤nel de 49 metros en diferentes niveles (ver gr谩fico). 聯En las c谩maras internas se abri贸 la posibilidad de que sean utilizadas como cavas para vinos hechos en Santander聰, agrega.

Una c谩mara de escape

La 煤ltima c谩mara, encontrada hace 15 d铆as, muy cerca del costado norte del antiguo colegio, sobre la calle 33,聽 es muy diferente a las otras. Adem谩s las dobla en altura.

聯Estructuralmente est谩 muy bien resuelta. Uno de los muros fue armado en piedra y se utilizaron dos tipos de ladrillos. Tambi茅n hay un desag眉e y seis perforaciones alineadas sobre una de las paredes聰, explica Higuera.

Ya se comprob贸 que no tiene salida hacia el colegio y tambi茅n se descart贸 que fuera un dep贸sito para almacenar agua, ya que la piedra y la tierra permiten la filtraci贸n.

Aunque Higuera no ha podido bajar debido a sus 7 metros de altura y ya no se puede establecer si la c谩mara ten铆a boca porque se derrumb贸 una parte del techo, surge una duda a simple vista y es su cercan铆a con el antiguo batall贸n Casas Casta帽eda, distribuido en varias casas particulares, justo al frente de la c谩mara.

驴Ser铆a una puerta de escape o una v铆a de comunicaci贸n?
聯Se van a hacer excavaciones para averiguar si hay pared que comunique con el exterior de la construcci贸n聰, dice Higuera. De comprobarse, el mito de una Bucaramanga subterr谩nea s铆 que empezar铆a a ser una realidad.

Gran letrina

La 煤nica c谩mara que est谩 en el interior de la construcci贸n, en lo que podr铆a considerarse un antiguo sal贸n de clase, es, seg煤n los expertos, una gran letrina que posiblemente utilizaron los alumnos del plantel.

Tiene el mismo sistema de construcci贸n (b贸veda de ca帽贸n) que las dem谩s, aunque es menos profunda. Sin embargo, su principal caracter铆stica es que est谩 rodeada, a ras de suelo, de rect谩ngulos huecos (una cajita en ladrillo) que comunican con la c谩mara. En el fondo hay una fuerte pendiente.

聯Si era un pozo s茅ptico herm茅tico, le pon铆an su tapa hasta que se llenara y hab铆a personas encargadas de desocuparlo聰, dice Arenas.

El ba帽o de la 茅poca era un retrete que no ten铆a agua. Despu茅s de orinar y defecar, los desechos ca铆an al pozo por gravedad. Sin embargo, esta no tiene filtro alguno.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad