El Carrasco se cerrará, de manera definitiva, el 16 de marzo de 2011. Así lo ordenó la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB.

Publicado por: Euclides Ardila Rueda
Según Carlos Octavio Gómez Ballesteros, director encargado de esa entidad, la decisión quedó consignada en la Resolución No. 001328, del 10 de noviembre de 2010.
En tal reglamentación se revelan las condiciones técnicas y sanitarias que la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab, en su condición de sociedad titular del Plan de Manejo Ambiental, deberá cumplir durante las etapas de cierre, clausura y post clausura.
Y aunque el plazo de cierre está previsto para dentro de poco más de cuatro meses, según Gómez Ballesteros, "desde ya se debe diseñar un plan de contingencia ambiental para enfrentar esta situación".
Recordó que El Carrasco es, por ahora, el único sitio en el que se disponen los residuos sólidos que generan los cuatro municipios del área metropolitana y otras 13 poblaciones de Santander.
En términos técnicos, la decisión significa el cierre definitivo de la celda transitoria de disposición final, ubicada en la cárcava uno del sitio denominado El Carrasco.
Dicho plazo está unido al compromiso de los alcaldes del área metropolitana de Bucaramanga de continuar en el proceso de licenciamiento de un sitio para construir el nuevo relleno sanitario.
El Representante Legal de la Emab ya fue notificado de la Resolución, haciéndole saber que contra la misma procede el recurso de reposición ante la Dirección General de la CDMB, el cual podrá interponerse en el término de los siguientes cinco días.
Gómez Ballesteros les reiteró el llamado a los Alcaldes de los municipios que disponen sus residuos sólidos en El Carrasco, "para que en su condición de responsables directos de la prestación del servicio de aseo, tomen medidas necesarias y eviten emergencias de carácter sanitario y ambiental".
Recordó que el Decreto 1713 de 2002, modificado por el Decreto 838 de 2005, estableció como responsabilidad de los Municipios del área, "la de asegurar que el servicio público de aseo se preste a todos los habitantes de manera eficiente".
"La idea es que no se ponga en peligro la salud humana ni se utilicen procedimientos y métodos que puedan afectar el medio ambiente. Tampoco se pueden ocasionar riesgos para los recursos de agua, aire y suelo, ni para la flora o la fauna; ni mucho menos provocar incomodidades por el ruido y olores ofensivos".















