"Ella no es como tú", "extrañando a mi esposo", "estoy feliz de estar a tu lado", "mi vida es como un barco que se ha hundido en seco", "mamá aunque estés en el cielo te extraño con locura", "Estado: máxima depresión", "necesito un abrazo", "no todo puede ser tan malo", "ya no puedo más :(", "por qué en un instante todo se nos va al traste".

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Frases así se ven en el muro de las redes sociales. Sólo basta ingresar a uno de sus contactos para saber cómo se siente su amiga, si está feliz por tener una nueva relación, puede conocer de cerca cómo va el romance, pasar a leer las discusiones, las molestias, la ruptura, el duelo acompañado de canciones en el muro, hasta que él o ella hagan públicas las fotos de su nueva pareja.
Ahora es más fácil que usted conozca quién acaba de terminar, quién está feliz de la dicha, quién consiguió un nuevo trabajo, quién está fuera del país, quién no puede con tantos problemas.
Lo cierto es que en cuestión de redes sociales, la vida que alguna vez fue privada, se torna pública y usted recibe a cambio comentarios, frases desobligantes, frases de apoyo, o un sencillo "me gusta".
Los jóvenes no temen que su vida privada esté en boca de todos, algunos lo consideran incluso indispensable, "si no existes en Facebook o en Twitter, no existes socialmente". Es por eso que ante el más mínimo movimiento suben cuántas fotografías pueden.
Algunos lo ven como un espacio sencillo para compartir en ese álbum virtual sus fotos, para actualizar a sus contactos que no están tan cerca de ellos, que no viven en la ciudad o que hace rato no ven.
Otros sencillamente lo hacen por generar controversia y mirar cuáles son las reacciones de sus contactos. Pero qué tanto se convierte ese espacio en un medio para exteriorizar, en una buena terapia para dejar salir a flote esos sentimientos o sensaciones reprimidas, o las decepciones que se les presentan en la vida.
¿Hasta qué punto las redes sociales se convirtieron para esta generación en la mejor terapia para decir "me siento terrible", sin necesidad de acudir a una cita con un especialista o consultarle al mejor amigo?
preguntas y respuestas
Freddy Hernando C.
Psicólogo social
¿Qué podemos decir de la brecha tan corta que existe entre la vida privada y la vida pública de los jóvenes, que ahora cuentan todo lo que les pasa por las redes sociales? Expresar lo que sentimos es una forma natural de comunicarnos y desahogarnos, es como una catarsis emocional de liberación a nivel inconciente, es decir, que necesitamos expresar lo que sentimos para descargarnos y liberarnos utilizando diferentes medios; las redes sociales son unas de ellas.
Expresar lo que se siente para muchas personas es muy difícil, generalmente pensamos que no sabemos cómo lo vamos a decir, cómo lo van a tomar los demás o lo más importante, no sabemos qué puedan pensar de nosotros las demás personas.
Inicialmente la idea de las redes sociales era hacer nuevos amigos, pero rápidamente se convirtieron en un medio para conocer más de los demás y así poder tener un concepto más claro de quienes publican sus perfiles, gustos, fotos y demás.
Desde el plano de la psicología social podemos decir claramente que el ser seres sociales nos proyecta siempre la posibilidad de sentirnos aceptados dentro de la misma comunidad, comunidad no es solamente el barrio o los amigos, comunidad es todo aquello que las personas tenemos en común y que en diferentes escenarios podemos compartir y que en la medida que más nos hacemos parte de una comunidad, más queremos saber y entender de la misma.
¿Hasta qué punto un joven debe soportar que opinen sobre su vida, que lo critiquen, que conviertan su vida personal, emocional, en un chisme, si ha contado toda su vida en el muro del facebook o en Twitter? Estar expuestos a críticas y comentarios positivos o negativos hace parte de la vida misma. Cada persona establece los límites a sus manifestaciones de libertad de expresión y de la misma forma posee un límite relacionado con el respeto mismo hacia su privacidad y honra.
En las redes sociales se ha presentado la crítica hacia la vulnerabilidad de la privacidad y hacia la expansión de la información personal. Lo importante no es aguantar sino por el contrario aprender a darle el manejo correcto que la misma información particular requiere, teniendo en cuenta que no todas las personas tienen las mismas intenciones de respeto hacia la información de la vida privada de las personas.
¿Se puede decir que este espacio también es un medio para exteriorizar cuando un joven está triste? ¿Ellos pueden encontrar en este espacio un verdadero consejo, una voz de aliento, o es tan solo una pérdida de tiempo? Las redes sociales son un medio para encontrar amigos o personas afines a una forma particular de ver ciertas cosas. Lo que nunca sabemos son las intenciones de los demás, una foto, un comentario puede tener consecuencias peores que los problemas o situaciones que realmente tenga una persona, incluso pueden darse que algunos se aprovechan del dolor o el sufrimiento de alguien para hacer más daño. Por eso no debemos limitar nuestras emociones a condiciones de afecto ligadas a la virtualidad donde por diversos factores no estaremos seguros de quiénes realmente son las personas con quienes interactuamos. Las redes sociales siempre deben verse como una opción más, no como la única ni como la más importante.
¿Qué puede hacer una persona que ha visto dentro de sus contactos un factor común de depresión, de tristeza, de decepción?
Es posible que usted haya notado en algunos de sus contactos mensajes reiterativos como "la vida no vale nada" o "no hay por qué vivir", entre muchas manifestaciones depresivas.
¿Qué hacer al respecto?
Para el psicólogo Miguel Ángel Úsura, con esta herramienta se pueden detectar peligros, riesgos de que algo salga mal, de que alguien piense hacerse daño. "También se convierte en una herramienta para prevenir esas cosas; podemos citar el ejemplo de un adolescente que antes que no tenía cómo comunicar sus problemas y el que hoy en día exterioriza por las redes sociales lo que siente. Con esos mensajes la persona le está contando lo que le pasa a quién pueda interesarle. Debemos ver más allá y entender que a veces no solo se quiere contar sino que es una forma de decirle al otro necesito ayuda".
Ante eso, la opción que usted tiene es analizar qué tanta confianza le tiene quien escribe mensajes depresivos, saber hasta dónde su amistad es relevante para esa persona y ser capaz de buscar el medio más efectivo para acercarse y escucharlo. "Ante una situación grave o de riesgo no podría responder de manera impersonal con un mensaje en el muro. Lo que sí puedo hacer es comunicarme directamente con esa persona, o si estoy en otro país enviar un mensaje privado para brindar ayuda", dijo el psicólogo Úsuga.















