Ana Doris Monteverde Arias, de 43 años de edad, fue encontrada muerta el miércoles en la noche. Según las primeras versiones, el deceso habría ocurrido horas atrás pero hasta el momento se desconoce lo que pasó en el interior de la vivienda.

Publicado por: Julián Espinosa Rojas
En extrañas circunstancias fue encontrada sin vida y en su propia casa una mujer de 43 años de edad en el barrio La Campana, quien habría sido asesinada.
La mujer, quien fue identificada como Ana Doris Monteverde Arias, fue hallada sin signos vitales el pasado miércoles a las 7:00 p.m. cuando su compañero sentimental llegó a la casa luego de cumplir su turno como vigilante.
El caso causó conmoción en el sector, en el que unidades del Cuerpo Técnico de Investigaciones del CTI, realizaron el levantamiento del cadáver hasta avanzadas horas de la noche, para luego remitirla al Instituto Nacional de Medicina Legal, en donde se realizan las pruebas para determinar las causas de su muerte. El caso se presentó en la calle 48 1-43, en la Comuna Uno del Puerto Petrolero, en cercanías del Hotel Pipatón y el sector conocido como El Muelle.
Por ahora no hay un reporte oficial por parte de las autoridades que asegure si la muerte habría sido provocada por otra persona o si se trataría de un suicidio. Sobre Ana Doris se conoció que vivía en unión libre, tenía un hijo de 17 años que reside fuera de la ciudad y que era conocida en el sector por ser comerciante y por ser prestamista de dinero.
El hallazgo
Según el relato de su compañero sentimental, la mujer debía llevarle el almuerzo, como era costumbre, hasta su sitio de trabajo al mediodía del miércoles.
"Ella no llegó y se me hizo muy extraño, pero no me podía mover del trabajo. Ya en la noche que llegué, toqué y no me abrió la puerta. Esperé un rato y me preocupé. Luego con una vecina intentamos con un palo y nos dimos cuenta que no había pasador en la puerta. Entramos y la vimos ahí, muerta, bañada en sangre", señaló el hombre.
Según las primeras indagaciones judiciales, el deceso habría ocurrido en horas de la mañana, por las condiciones físicas que presentó el cadáver cuando fue hallado. Incluso, una mujer que se dedica a vender minutos en una de las esquinas del sector, afirmó que todos los días al mediodía llegaba a la casa a reclamar una chaza que utilizaba para la venta informal de minutos a celular y que la dejaba a guardar en la casa de Doris todos los días.
"Ella siempre me la guardaba y llegué y le toqué y me pareció extraño. Luego la llamé y no me contestó. Entonces vendí minutos toda la tarde sin la chaza porque pensé que había salido, pero cada vez era extraño... Cuando fue que supimos la historia", relató una allegada a la mujer.
Según el cónyuge de la mujer y vecinos que ingresaron a la vivienda antes de que el lugar fuera acordonado, "se veía que en la casa pasó algo. Había sangre y un lazo en su cuello".
Hasta el momento, unidades del CTI intentan reunir las pruebas preliminares para comprobar si en el lugar se presentó algún acto de violencia e intentar identificar a la persona que habría ingresado a la residencia.
Sobre el caso, el mayor Flaminio Álvarez, comandante operativo y de seguridad ciudadana del Departamento de Policía del Magdalena Medio, "estamos esperando los exámenes de necropsia para aclarar lo que habría sucedido. Por el momento no podemos afirmar algo hasta no tener las primeras pruebas que nos permitan entender lo sucedido".
Sin embargo, vecinos de la mujer señalaron que "en todo el día no se escuchó nada raro, sino hasta en la noche cuando se conoció que estaba muerta".
Aunque la Policía no entregó un reporte que esclarezca la muerte, sí se aseguró que "al parecer la mujer presenta un golpe".
Al cierre de esta edición, familiares de la occisa, adelantaban diligencias para determinar si el cuerpo sería trasladado a Bucaramanga, de donde era oriunda, o si se celebraría en el Puerto petrolero, sus honras fúnebres.















