Según el informe anual de la ONG Human Rights Watch, las guerrillas, "especialmente las Farc" siguen matando, amenazando y desplazando, al igual que las Bacrim que han cometido "extensas violaciones" de los derechos humanos.

Publicado por: AFP
Todos los grupos armados ilegales siguieron sembrando violencia en 2010 en Colombia, informó ayer la organización Human Rights Watch, HRW, en su informe mundial anual, aunque destacó el lenguaje más severo del nuevo Gobierno al respecto, que aún debe traducirse en hechos.
"El conflicto armado colombiano ha seguido generando graves violaciones por parte de los grupos armados ilegales, incluyendo la guerrilla y los grupos herederos de (las milicias) paramilitares", declaró esta ONG internacional de defensa de los derechos humanos.
Según HRW, decenas de miles de civiles han sido una vez más desplazados por la violencia, mientras "defensores de derechos humanos, periodistas, líderes comunitarios, sindicalistas, indígenas y afrocolombianos" han sido blancos de "ataques y amenazas".
Para la ONG, el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, "ha sido marcado por escándalos de ejecuciones extrajudiciales por el ejército, un proceso de desmovilización de paramilitares muy controvertido y el espionaje de defensores de derechos humanos, periodistas, oponentes y jueces de la Corte Suprema".
Por su parte, el sucesor de Uribe, Juan Manuel Santos, promovió normas para reparar a los desplazados y a las víctimas de agentes del Estado, y denunció las amenazas contra los defensores, aunque falta ver hechos concretos, anotó HRW en el informe.














