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Domingo 27 de febrero de 2011 - 12:00 AM

Mi suegra y mis cuñadas no me pasan

En el caso de que usted llegue a la casa de su suegra y vea la foto de la ex de su pareja junto a los demás portarretratos de la familia, que le cambien el nombre todas las veces que puedan por el de ella y le digan con toda la falsedad del mundo "ay qué pena contigo, no me acostumbro", se convierte en el acto más grosero por parte de sus futuros suegros.

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

No solo eso, resulta peor que una bofetada o un balde de agua fría. Peor aún sería que usted llegara a disfrutar de una festividad con ellos, casi obligada por su novio, y se encontrara frente a frente con la ex, la invitada de honor. La cosa sería aún más grave donde usted se sentara a la mesa y su suegra le dijera: "hijito, te tenemos una sorpresa, Catalina acaba de regresar de Canadá y estará en unos minutos con nosotros".
Lo anterior puede dejarla de una sola pieza, incluso puede resultarle traído de los cabellos, pues no entenderá hasta qué punto alguien al que usted no le ha hecho daño quiera hacerle la vida en pareja, todo un karma.
A la anterior situación sería peor sumarle una actitud de rechazo por parte de las cuñadas. A nadie le gustaría estar en ese lugar. Por eso, de tener que vivir una situación de este calibre, aprenda a abordarla sin darle gusto a los demás y salir espantada sacrificando su amor.

Causas de ese evidente rechazo
1Que no haya ninguna mujer mejor para el hijo.
2Que se haya creado un fuerte lazo entre la suegra y la ex, que para mamá nadie podría llegar a reemplazarla, y por eso su reacción, a veces inconsciente, es aliarse a favor de esa "buena mujer" y ponerse en contra de cualquier otra que venga a reemplazarla.
3Que la familia mantenga un pensamiento aún aristocrático en el que la diferencia de clases sociales sea un gran impedimento de aprobación hacia la nueva integrante de la familia.

Preguntas y respuestas

Ruth Carmenza Ramírez Sequeda
Psicóloga especialista en Neuropsicología

¿Qué pensar de las suegras que asumen esa actitud y hacen sentir mal a la nueva pareja del hijo? ¿Qué decir de esas mujeres que van diciendo en toda reunión, "es que ella era tan linda" o la nombran a cada rato, se equivocan intencionalmente del nombre, o invitan a la ex pareja a las reuniones sociales? Cuando las suegras asumen la actitud de demostrar el amor a la ex nuera es normal que en primera instancia la nueva nuera sienta malestar a nivel emocional, pero lo importante es pensar que no es  una agresión personal. Cualquier persona que estuviese en su lugar experimentaría el mismo rechazo. La suegra y las cuñadas que manifiestan de esta forma poco asertiva sus sentimientos y emociones simplemente están convirtiendo en actitud un sentir; esto puede ser consecuencia de un conflicto personal en ellas causado por el duelo de la pérdida de un  posible ideal que puede afectar la realidad y el derecho que tiene el hijo y hermano a la libre elección. La actitud de la suegra y las cuñadas en este caso es comprensible y ese duelo durará tanto como los comprometidos actúen como agente reforzador.
¿De qué forma como nueras se debe asumir ese comportamiento incómodo por parte de la nueva suegra y de las cuñadas?
El comportamiento que la nueva nuera debe asumir es no personalizando el conflicto. Es humanizarlo y preguntarme ¿si fuese yo la que viviese esa situación cómo actuaría? Posiblemente se descubre que se actuaría igual, entonces se puede entender que los seres humanos defienden sentimientos de forma poco asertiva y aquí aparece el perdón.
En cuanto a los comentarios es importante elaborarlos para que no se conviertan en heridas. A nadie se le hiere si no permite que esto pase, lo que el otro hace es simplemente disparar y es la persona la que elige si se deja herir o no.
En cuanto a abandonar el contexto no es asertivo, lo importante es con tolerancia y sabiduría marcar un territorio,  no solo para hacer presencia sino para utilizarlo como estrategia en la que la suegra y las cuñadas puedan convencerse de cuan feliz se le hace al hijo y hermano que ellas dicen querer. Cuando esto se logra aparece irrefutable la realidad del presente del hijo y hermano y se empieza desde la lógica y la razón a respetar su realidad porque esta lo hace feliz.
En síntesis, se deben elaborar actitudes que no confirmen el presentimiento de la suegra y las cuñadas "ella no le conviene, mejor la ex". Es actuar con inteligencia emocional, con una intención clara que nos lleve a una actitud asertiva: si nos ofenden no ofender, si nos pisan no morder, así demostramos al novio (primera parte interesada), a la suegra y a las cuñadas que no tienen la razón.

Ana Tulia Montañez de Gómez
Psicóloga Clínica Especialista
en Terapia de Pareja
¿Qué pensar de las suegras que asumen esa actitud y hacen sentir mal a la nueva pareja del hijo? ¿Qué decir de esas mujeres que van diciendo en toda reunión, "es que ella era tan linda" o la nombran a cada rato, se equivocan intencionalmente del nombre, o invitan a la ex pareja a las reuniones sociales?
El tema de la suegra como la bruja mala que persigue a la pobre nuera es algo que está muy relacionado con la cultura universal, generando creencias que afectan nuestras actitudes ante los protagonistas. Las nueras tienen prevención contra las suegras y las suegras contra las nueras. De ahí que sea un tema común tratado en películas, telenovelas, chistes, etc. Curiosamente esta situación es más común entre suegra y nueras, que entre suegra y yernos, aunque también hay muchos casos. Por lo general los  hombres como padres  asumen una actitud diferente cuando no están de acuerdo con la pareja de un hijo o hija, ellos prefieren mostrarse callados, serios, y no hacer ningún comentario.
¿De qué forma como nueras se debe asumir ese comportamiento incómodo por parte de la nueva suegra y de las cuñadas?
Lo importante es entender que hay madres que aún tienen la idea de que los hijos son de "su propiedad" y que ellas son las únicas que saben lo que mejor les conviene. Esa actitud posesiva es la que genera un tipo de dinámica o situación como la que se expone y hacen que se "metan" e interfieran  en la vida  de sus hijos y  así entran en competencia con cualquier mujer que se relacione afectivamente con ellos.
Después de entender eso, como nuera debemos dejar claro desde el principio los límites, inicialmente con nuestra pareja y posteriormente con el apoyo de él enfrentar la situación con la suegra. Pero lo que importa aquí es más la actitud de su pareja y de los límites que él le coloque a su propia madre. Por tanto sí es un tema que hay que tratar abiertamente con la pareja y comentar el malestar que estas actitudes de la suegra le están generando. Callar y aparentar que todo está bien y que no me importa, no es sano.
En el caso de que sean nuestros padres los que se comporten así con nuestra nueva pareja, que vivan diciéndole cómo nuestra ex era de especial, el viaje que tuvieron juntos y los detalles que traía ¿cómo abordar el tema con ellos?
Si  es nuestra madre o nuestros padres los que asumen esta actitud con nuestra nueva pareja debemos, sin perder el respeto que ellos se merecen, ser muy claros y decirles que no permitiremos ese tipo de comentarios en presencia de nuestra nueva pareja, porque si no, con el dolor del alma, nos tendríamos que alejar de ellos o dejar de compartir algunas festividades. Debemos darle a nuestra nueva pareja el lugar.

Errores que no debe cometer
1. Callar por temor a que la madre o el padre se sientan mal.
2. Pedirle a la pareja que resista, que aguante el malestar, que no le ponga atención.
3. Sentir temor como mujer de expresar esos sentimientos a la pareja.  
El no expresarlos generarán resentimientos.
4. No decir a tiempo lo que me incomoda puede generar que salgan a flote comentarios en un momento crítico y sin control alguno.

Confianza suficiente para hablarlo con la pareja

Es posible que usted pueda resistir a un impasse, es probable que su suegra se haya equivocado de nombre y no haya querido ofenderla, pudo ser una coincidencia que sus cuñadas se hubiesen olvidado preciso de su regalo de Navidad, pero otra cosa muy diferente es que de frente se dé ese rechazo, que todas las veces que visita a su suegra coincidencialmente llame la ex o peor aún, toque a la puerta y sea una más de las invitadas a la cena familiar.
Por eso lo más recomendable es sentar a su pareja frente a frente y decirle qué está pasando.
Pregúntese, ¿su pareja les ha permitido a los papás decir lo que quieren sin un freno? ¿Siempre ha sido a espaldas del hijo y por eso él no sabe nada al respecto?
No crea que contarle a su pareja va a ser una actitud infantil. Tampoco sienta temor de que él malinterprete las cosas o no le crea a usted nada.
Según explicó la psicóloga Ana Tulia Montañez, con ayuda de la pareja podrá frenar a tiempo el malestar, pues el hijo deberá comprometerse a hablar con la mamá y dejarle clara su posición, que no quiere que se inmiscuya en su vida afectiva.
"Generalmente la madre no será capaz de tener esas actitudes de rechazo hacia su nueva pareja, así no esté muy a gusto. Cuando se dan cuenta que el hijo ya decidió tener una relación sin importar la opinión de ella, aceptan aunque no de muy buena gana a la pareja", enfatizó Montañez.
En este punto, la psicóloga Ruth Carmenza Ramírez recomendó a la mujer afectada, ser muy suspicaz con los comentarios que le hará a su novio.
"Si la pareja se da cuenta y lo expresa se debe actuar tratando de minimizar el conflicto al punto de que el otro reconozca la madurez emocional, inteligencia y prudencia de su nueva pareja y termina consolidando la admiración que es lo más parecido al amor", enfatizó Ramírez.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

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